TELEPATÍA Y EL VEHÍCULO ETÉRICO

Alice A. Bailey

Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul

 

 

 

PRIMERA PARTE


CAPITULO I

EL CAMPO DEL INTERCAMBIO TELEPÁTICO


Me propongo escribir sobre intercambio telepático, explicar su razón de ser y también dar algunas reglas sencillas que puedan ser seguidas por los discípulos, en su afán de establecer un intercambio de pensamientos entre los miembros de un grupo determinado.

Una de las características que distingue al grupo de servidores y conocedores del mundo es que no poseen un organismo externo que los integre. Están ligados por una estructura interna mental y por un medio telepático de interrelación. Los Grandes Seres, a Quienes tratamos de servir, están vinculados de esta manera, y pueden --en caso de necesidad y con el mínimo desgaste de fuerzas - ponerse en contacto entre sí, sintonizándose a una determinada vibración.

Las personas que componen actualmente los nuevos grupos son de distinta naturaleza, de diferentes nacionalidades y productos del medio ambiente, pertenecen a distintos rayos y poseen diferentes atavismos. Además de estos factores evidentes, que atraen inmediatamente la atención, hay un análoga diversidad en las experiencias que adquirieron en la vida las almas implicadas. La complejidad del problema aumenta enormemente si recordamos el largo camino que cada una de ellas ha recorrido y los numerosos factores surgidos de un pasado vago y distante –que han contribuído a hacer que cada persona sea lo que actualmente es. Si nos detenemos a pensar en las barreras y dificultades que se presentan en las condiciones más variadas, surge inmediatamente la pregunta: ¿Dónde se produce el común encuentro y qué es lo que posibilita el establecimiento de un intercambio entre las mentes involucradas? La respuesta a estas preguntas es de suprema importancia y requiere clara comprensión.

En las palabras bíblicas: "En Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser", tenemos la declaración de una ley fundamental de la naturaleza y la base del hecho descrito en la palabra ambigua: Omnipresencia, la cual deriva de la sustancia del universo y de lo que los científicos llaman éter; esta palabra es un término genérico que abarca el cúmulo de energías interrelacionadas, constituyendo el cuerpo sintético de energía de nuestro planeta.

Al considerar el tema de la telepatía debe tenerse en cuenta que el cuerpo etérico de todas las formas de la naturaleza es parte integrante de la forma sustancial de Dios Mismo -no la forma física densa sino aquello que los esotéricos consideran la sustancia de la cual está hecha la forma. Empleamos la palabra Dios para significar la expresión de la Vida Una que anima a todas las formas en el plano objetivo externo. El cuerpo etérico o de energía de todo ser humano es parte integrante del cuerpo etérico del planeta mismo y, en consecuencia, del sistema solar. Por este medio, el ser humano se relaciona con toda expresión de Vida divina, grande o diminuta. La función del cuerpo etérico consiste en recibir impulsos de energía o corrientes de fuerza que lo ponen en actividad. Y emanan de alguna fuente originaria. El cuerpo etérico, en realidad, sólo es energía. Está compuesto de miríadas de filamentos de fuerza o diminutas corrientes de energía, mantenidas en relación, por su efecto coordinador, con los cuerpos emocional y mental y el alma. Estas corrientes de energía a su vez producen un efecto sobre el cuerpo físico, induciéndolo a emprender alguna actividad, según la naturaleza y poder del tipo de energía que rige al cuerpo etérico en determinado momento.

A través del cuerpo etérico circula energía que emana de alguna mente. La masa humana responde inconscientemente a las decisiones de la Mente universal; esto en la actualidad se complica por la creciente respuesta al conjunto de ideas -denominado opinión pública - que proviene de la mentalidad humana, la cual evoluciona rápidamente. En la familia humana se encuentran también quienes responden a ese grupo interno de Pensadores que trabajan con materia mental, controlando, desde el aspecto subjetivo de la vida, el surgimiento del gran Plan y la manifestación del Propósito divino.

Estos Pensadores se agrupan en siete divisiones principales, siendo presididos por tres grandes Vidas o Entidades superconscientes: el Manu, el Cristo y el Mahachohan, que trabajan empleando principalmente el método de influir las mentes de los adeptos y de los iniciados. Éstos a su vez influyen a los discípulos del mundo, los cuales, cada uno en su lugar y bajo su propia responsabilidad, elaboran su propio concepto del plan, tratando de expresarlo de acuerdo a sus posibilidades. Por lo tanto, como pueden suponer, este proceso aminora el grado de vibración, hasta que llega a ser tan densa que afecta la materia del plano físico, facilitando así la producción de efectos organizados en dicho plano. Hasta ahora tales discípulos han trabajado en forma aislada, excepto cuando, debido a las relaciones kármicas, se han puesto en contacto entre sí, y la intercomunicación telepática ha sido limitada fundamentalmente a la Jerarquía de adeptos e iniciados, tanto en encarnación como fuera de ella, y al trabajo individual que realizan con Sus discípulos.

Sin embargo, se cree que es posible establecer ahora una condición similar y una relación telepática entre los discípulos del plano físico. Donde se encuentre este grupo de místicos y conocedores, oportunamente hallarán que es factible comunicarse entre sí, y en la actualidad lo hacen con frecuencia. Una idea mística fundamental o alguna nueva revelación de la verdad es súbitamente reconocida por una mayoría, hallando expresión simultánea en numerosas mentes. Nadie puede pretender el derecho individual a la verdad o principio enunciado. Numerosas mentes lo han registrado. Por lo general se afirma que dichas personas se han conectado con las corrientes mentales internas o han respondido a la acción de la Mente universal. Literal y técnicamente esto no es así. Un miembro de la Jerarquía planetaria extrae la idea de la Mente universal de acuerdo a Su tendencia y equipo mental, y las necesidades inmediatas son sentidas por los adeptos activos; entonces presenta la nueva idea, el nuevo descubrimiento o la nueva revelación al grupo de adeptos -lógicamente en forma telepática - y cuando ha sido considerado por el grupo, lo presenta a Su grupo de discípulos. Entre ellos hallará quien responda con más facilidad e inteligencia y éste, mediante su claro pensar y el poder de las formas mentales formuladas, puede entonces influir sobre otras mentes, las cuales a su vez captan el concepto como propio, se apoderan de él y lo llevan a la manifestación. Cada uno considera como privilegio especial hacerlo así y, debido a esta facultad especializada y a la responsabilidad automáticamente generada, pone en ello toda su energía; entonces trabaja y lucha en pro de sus formas mentales.

Una ilustración al respecto la tenemos en la historia de la Liga de las Naciones. Antes que el Maestro Serapis emprendiera un trabajo especial, procuró inculcar ideas constructivas para ayudar a la humanidad. Concibió una unión mundial en el campo de la política, que se pondría de manifiesto como una asociación inteligente de naciones para preservar la paz internacional. Presentó la idea a los adeptos reunidos en cónclave, quienes consideraron que algo se debía hacer. El Maestro Jesús se encargó de presentarlo a Su grupo de discípulos, pues estaba trabajando en Occidente. Uno de los discípulos de los planos internos captó la sugerencia y la trasmitió, o más bien la adaptó, hasta que fue registrada por el cerebro del coronel House, que no captó el origen -del cual era completamente inconsciente - y a su vez la trasmitió a ese aspirante de sexto Rayo llamado Woodrow Wilson. Entonces, nutrida con múltiples ideas análogas, provenientes de otras mentes, fue presentada al mundo. Se ha de tener presente que la función de un discípulo consiste en enfocar una corriente de energía de cualquier tipo particular en el plano físico, donde puede convertirse en un centro magnético y atraer hacia sí tipos de ideas similares y corrientes de pensamientos que no poseen la fuerza necesaria como para tener vida propia, ni hacer un impacto suficientemente fuerte sobre la conciencia humana.

En la unión está la fuerza. Ésta es la segunda ley que rige la comunicación telepática.

La primera ley es:
El poder de comunicación se halla en la naturaleza misma de la propia sustancia; reside potencialmente en el éter, y el significado de la telepatía se encontrará en la palabra omnipotencia.

La segunda ley es:
El intercambio entre muchas mentes produce una unidad de pensamientos suficientemente poderosa como para ser reconocida por el cerebro.

Tenemos aquí una ley que rige la actividad subjetiva y otra que rige la manifestación objetiva. Explicaremos estas leyes en la forma más sencilla posible. Cuando cada miembro del grupo puede actuar en la conciencia mental, sin el entorpecimiento del cerebro o de la naturaleza emocional, descubrirá la universalidad del principio mental, el cual constituye la primera expresión exotérica de la conciencia del alma. Luego penetrará en el mundo de las ideas, llegando a ser consciente de ellas por medio de la placa sensitiva y receptora de la mente. Entonces buscará a quienes, respondan al mismo tipo de ideas y reaccionen simultáneamente al mismo impulso mental. Al unirse a ellos descubre que está en comunicación con ellos.

La comprensión de la primera ley produce su efecto en la mente o cuerpo mental; la comprensión de la segunda produce resultados en una estación receptora inferior, el cerebro, lo cual es posible mediante el fortalecimiento de la reacción mental del hombre por la reacción mental de otros, similarmente receptivos. Se observará que este proceso de comunicación, regido por ambas leyes, siempre ha actuado entre los adeptos, iniciados y discípulos avanzados que tienen cuerpos en el plano físico. Este proceso debe ser ahora divulgado y desarrollado constantemente por el grupo de místicos y servidores del mundo que emerge, y es, en potencia, el Salvador del mundo.

Sólo quienes conocen algo de lo que significa concentración y meditación, y pueden mantener la mente firme en la luz, serán capaces de comprender la primera ley y ese intercambio de energías dirigidas por la mente, que tiene un punto de expresión en la mente de algún pensador inspirado y otro en la mente del atento servidor mundial, que trata de sintonizarse con esos procesos mentales que contienen la clave para la salvación final del mundo. La energía que dirige el pensamiento tiene su origen en un Pensador que puede penetrar en la Mente divina, debido a que ha trascendido Sus limitaciones humanas; el receptor dirigido por el pensamiento es el hombre que, exotéricamente hablando, ha alineado su cerebro, su mente y su alma.

En realidad la omnipresencia, ley de la naturaleza basada en el hecho de que los cuerpos etéricos de todas las formas constituyen el cuerpo etérico del mundo, hace posible la omniciencia. El cuerpo etérico del Logos planetario es impelido a la actividad por Su voluntad dirigida; la energía es el resultado de Su forma mental que opera en Su cuerpo de energía y a través del mismo. Esta forma mental corporifica y expresa Su propósito mundial. Todas las formas de vida subhumanas y las formas humanas, hasta la etapa del hombre avanzado, están regidas por el pensamiento divino, por intermedio de los cuerpos de energía que son parte integrante del todo. Sin embargo reaccionan inconsciente e ignorantemente. La humanidad evolucionada, los místicos y conocedores, son cada vez más conscientes de que la mente dirige el proceso evolutivo. Cuando esta conciencia sea cultivada y la mente individual establezca conscientemente contacto con la mente de Dios, a medida que se expresa por medio de la mente iluminada de la Jerarquía de adeptos, tendremos el constante desarrollo de la omniciencia. Ésta es la descripción del verdadero sentido del intercambio telepático, pues describe el crecimiento de esa oligarquía de almas selectas que oportunamente regirán al mundo, las cuales serán seleccionadas para gobernar y reconocidas por las masas como capacitadas para desempeñar tan alto cargo, gracias a la coordinación que han establecido entre:

1. La mente universal.
2. Su mente individual iluminada por la conciencia del alma.
3. El cerebro, reaccionando a la mente individual.
4. El grupo de aquellos cuyas mentes y cerebros están similarmente sintonizados y relacionados telepáticamente.

Referente a los discípulos y aspirantes al discipulado se presume que sus mentes, están, en cierta medida, sintonizadas con el alma y también alineados en tal forma, que el alma, la mente y e1 cerebro se han coordinado, comenzando ya a actuar como una unidad. Tal es la responsabilidad del individuo. Ahora viene la tarea en que se ha de aprender a responder al grupo y tratar de ponerse en contacto con esas mentes que están energetizadas por corrientes de pensamientos similares, lo cual debe cultivarse. ¿Cómo debe llevarse a cabo? Consideraremos los distintos tipos e trabajo telepático.

El ser humano no evolucionado e irreflexivo y las personas que no han desarrollado la mente, pueden ser telepáticos y a menudo lo son, pero trabajan a través del plexo solar. La línea de comunicación se tiende por lo tanto, de un plexo solar a otro, lo cual es telepatía instintiva e implica sensación en todos los casos. Involucra invariablemente radiaciones del plexo solar, que en el mundo animal, por lo general, sirve de cerebro instintivo. Este tipo de comunicación telepática es una característica definida del cuerpo animal del hombre, y uno de los mejores ejemplos de esta relación telepática es la que existe entre la madre y su hijo. Este tipo de telepatía predomina en las sesiones espíritas, donde el médium establece inconscientemente conexión telepática con las personas reunidas. Sus sentimientos, preocupaciones, penas y deseos son evidentes y forman parte de los llamados mensajes. Tanto los asistentes como el médium actúan a través del mismo centro; con dichos médium y tal tipo de sesiones nada aprenderán las personas muy inteligentes y mentalmente polarizadas y, probablemente, no recibirán mensajes a no ser, que sean falsos. De ahí que cuando se trata de investigaciones científicas realizadas por mentes entrenadas, siempre han predominado los fenómenos físicos y no las formas más sutiles del psiquismo. Allí donde las formas más sutiles de percepción super o extrasensorias han estado involucradas, el médium ha sido un adolescente o ha alcanzado ya la mayoría de edad, estando principal y correctamente enfocado en e1 cuerpo emocional sensible. Esto sucede aunque se trate de personas muy intelectuales.

Por lo tanto, esta forma de comunicación telepática es de dos tipos, pero siempre involucra al plexo solar:

a. Entre dos personas comunes va de un plexo solar a otro, cuando son emotivas, gobernadas por el deseo y centralizadas principalmente en los cuerpos astral y animal.

b. Entre una persona que emplea el “plexo solar”, si se puede denominar así, y otra más evolucionada, cuyo plexo solar funciona activamente y también está activo el centro laríngeo. Este tipo de persona registra en dos lugares siempre que el pensamiento captado y enviado por la persona que emplea sólo el “plexo solar” tenga algo de sustancia mental o energía. El sentimiento puro y las emanaciones totalmente emotivas entre las personas, sólo requieren el contacto del plexo solar.

Más adelante, cuando se emprenda el trabajo de telepatía en forma grupal, los centros de transmisión donde estén implicados los sentimientos elevados y consagrados, la devoción, la aspiración y el amor, y donde los grupos trabajen con amor puro, la comunicación será de un corazón a otro y del corazón de un grupo al corazón de otro. A la frase “hablar de corazón a corazón” usada tan a menudo, no se le da por lo general su verdadero significado, pero algún día se le dará. Actualmente, constituye una conversación entre plexos solares.

La segunda forma de trabajar telepáticamente es de mente a mente, y esta forma de comunicación hoy está siendo investigada intensamente. Sólo lo hacen ciertos tipos de mente, y cuanto más puedan ser eliminados la emoción, el sentimiento y los deseos, más exacto será el trabajo realizado. El intenso deseo de triunfar en el trabajo telepático y el temor al fracaso, son los medios más seguros para contrarrestar el esfuerzo fructífero. En todo trabajo de esta índole, una actitud de desapego y un espíritu de “indiferencia" son de verdadera ayuda. Los experimentadores necesitan dedicar más tiempo y reflexión a los distintos tipos de fuerza; deben comprender que la emoción y el deseo de algo, por parte del agente receptor, crea emanantes corrientes de energía que rechazan o repelen aquello que trata de hacer contacto, como por ejemplo, los pensamientos dirigidos de alguien que desea ponerse en comunicación. Cuando estas corrientes son bastante fuertes, actúan como un “boomerang” y vuelven al punto de partida, atraídas por el poder de la vibración que las proyectó. Este concepto encierra la causa del fracaso de:

a. El agente transmisor. El intenso deseo de realizar una impresión satisfactoria hará retornar el pensamiento proyectado a quien lo trasmitió.

b. El agente receptor, el cual lanza una corriente tan fuerte de energía, debido al intenso deseo de lograr buenos resultados, que al encontrarse con la otra corriente de energía que se aproxima, la bloquea y rechaza, haciéndola retroceder al punto de partida; si el receptor es consciente de ello y trata de reprimir el cúmulo de sus deseos, con frecuencia se rodea de un muro de deseos inhibidos, a través del cual nada puede penetrar.

CAPITULO II

El TRABAJO TELEPÁTICO

La telepatía y los poderes afines únicamente se comprenderán cuando la naturaleza de las fuerzas, las emanaciones, radiaciones y corrientes de energía sean mejor captados. Esto se está obteniendo con mayor rapidez, a medida que la ciencia penetra más profundamente en lo arcano de las energías y comienza a trabajar como lo hace el esotérico en el mundo de las fuerzas.

También debe tenerse en cuenta que sólo cuando los centros son utilizados conscientemente se obtienen fructíferos resultados, siempre que el trabajo sea cuidadosamente realizado. Por ejemplo, una persona emotiva, que emplea principalmente el plexo solar, tratará de entrar en comunicación con otra de tipo mental. Esto sólo traerá confusión, porque ambas personas, usando dos centros diferentes, son sensibles a ciertos tipos de fuerza e insensibles a otros. Otras, si están mentalmente polarizadas y por lo tanto son sensibles a vibraciones similares, tratan de hacer contacto telepático cuando una de ellas está bajo tensión emotiva, siendo incapaz de responder, mientras que otra está preocupada intensamente por algún problema mental, encerrada en un muro de formas mentales e impermeabilizada a las impresiones. Como podrá verse, para obtener éxito en el trabajo telepático, la cualidad necesaria es desapego.

Quienes desean hollar el Sendero del Discipulado se esfuerzan por vivir en el centro coronario y -a través de la meditación-- obtener el poder del alma. El problema que ustedes encaran como discípulos, cuando están aprendiendo a desarrollar la sensibilidad telepática, se basa en:

a. Cuál de los tres cuerpos es más activo. Esto indica dónde viven subjetivamente la mayor parte del tiempo.

b. Qué centro de su equipo es el que más se manifiesta, y a través de cuál hacen más fácilmente contacto con las modernas condiciones de vida. Con estas palabras quiero significar, hablando literalmente, dónde enfocan sus energías vitales en forma predominante y dónde expresan mejor su energía sensorial.

La comprensión de esto les permitirá trabajar mejor y experimentar más inteligentemente. Por lo tanto, vigílense a sí mismos cuidadosamente, aunque en forma impersonal, y averigüen por qué y cuándo se producen los efectos, y por este medio aprenderán.

El tercer tipo de trabajo telepático es de alma a alma, siendo para la humanidad el tipo más elevado posible de realizar, y es el tipo de comunicación responsable de todos los escritos inspirados de verdadero poder, de todas las Escrituras Sagradas mundiales, de los pronunciamientos iluminados, de los oradores inspirados y del lenguaje simbólico. Ello sólo es posible cuando existe una personalidad integrada y también el poder de enfocarse en la conciencia del alma. La mente y el cerebro deben estar en relación y alineamiento perfectos.

Tengo la intención de elucidar más extensamente esta ciencia de comunicación, que se inició por medio del sentido del tacto y se desarrolló por el sonido, los símbolos, el arte, las palabras y frases, los idiomas y escritos, y, volviendo nuevamente a la etapa de los símbolos superiores, por el contacto vibratorio, la telepatía, la inspiración y la iluminación. En lo antedicho he tratado el delineamiento general; los detalles específicos se tratarán más adelante.

El trabajo de los comunicadores telepáticos es uno de los más importantes de la era venidera, y será valioso tener una idea de su significado y sus técnicas. Al sintetizar la anterior instrucción diré que, en conexión con los individuos,
1. la comunicación telepática se establece entre
a. alma y mente,
b. alma, mente y cerebro.
Esto corresponde al desarrollo individual interno.

2. Cuando ocurre entre individuos, la comunicación telepática existe entre
a. alma y alma,
b. mente y mente,
c. plexo solar y plexo solar, siendo, por lo tanto, exclusivamente emocional.
d. Estos tres aspectos de energía, en forma simultánea, en el caso de personas muy evolucionadas.

3. La comunicación telepática existe también entre
a. un Maestro y sus discípulos o discípulo;
b. un Maestro y su grupo, y un grupo o grupos de sensitivos y aspirantes en el plano físico;
c. grupos subjetivos y objetivos;
d. la Jerarquía y grupos de discípulos, en el plano físico;
e. la Jerarquía y el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, con el fin de llegar a la humanidad y acercarla a la meta.

Esto concierne a la nueva ciencia de comunicación telepática en forma grupal, de la cual la telepatía de las multitudes o de rebaño (muy conocida) es la expresión más inferior que se conoce. Esta telepatía instintiva, demostrada en el vuelo de una bandada le pájaros actuando como unidad, o esa telepatía animal que sirve para dirigir tan misteriosamente los movimientos de manadas de animales y la rápida transmisión de información entre las razas salvajes y pueblos ignorantes, son ejemplos de esa inferior exteriorización de una realidad espiritual interna. Una etapa intermedia de esta actividad instintiva basada, en su mayor parte, en las reacciones del plexo solar, se puede observar en la psicología moderna de las masas y en la opinión pública. Como bien se sabe, esta etapa es predominantemente emotiva, ignorante, astral y fluída en su expresión, la cual está cambiando rápidamente y transfiriéndose al reino de la llamada “opinión pública inteligente”, pero se realiza en forma lenta pues involucra la actividad de los centros laríngeo y ajna. Por lo tanto tenemos:

1. Telepatía instintiva.
2. Telepatía mental.
3. Telepatía intuitiva.

Les recordaré desde ya, que ser sensible a los pensamientos del Maestro, al mundo de las ideas, a las impresiones intuitivas, constituyen formas de sensibilidad telepática.

Al considerar este tema, resulta evidente que deben tenerse en mente tres factores:

1. El agente iniciador. Empleo esta palabra premeditadamente, porque el poder de trabajar telepáticamente, como agente iniciador y como receptor, está relacionado íntimamente con la iniciación e indica que el hombre se halla preparado para dicho proceso.

2. El agente receptor, de lo que se trasmite en "alas del pensamiento".

3. El medio, por el cual se intenta transferir el pensamiento, la idea, el deseo, la impresión y, por consiguiente, algún conocimiento.

Ésta es la descripción más sencilla de la mecánica elemental del proceso. Indica también la comprensión más elemental del pensamiento que encierran las palabras del Bhagavad Gita, traducidas en Occidente, por los términos: el Conocedor, el Campo del Conocimiento y lo Conocido. Se ha dicho, con frecuencia, que todo libro sagrado, tal como el Bhagavad Gita, por ejemplo, tiene varias interpretaciones, que dependen del grado de evolución del lector o buscador de la verdad. Esta interpretación del Bhagavad Gita en términos de Comunicador, Comunicación y Comunicante, requiere una elucidación, pues en la idea expuesta anteriormente sólo les he dado un indicio.

 


CAPITULO III

TRES TIPOS DE TELEPATIA


Consideraré ahora detalladamente los tres tipos de telepatía ya enumerados con anterioridad: instintiva, mental e intuitiva, los cuales producen distintas formas de actividad y utilizan diferentes zonas de comunicación.

1. La telepatía instintiva está basada en los impactos de energía que provienen de un cuerpo etérico y hacen impresión sobre otro. El medio de comunicación empleado es, como se ha observado, la sustancia etérica de todos los cuerpos que constituyen un todo con la sustancia etérica del planeta. La zona que rodea al plexo solar (si bien no está en relación directa con ese centro que existe como instrumento, diferente de los demás instrumentos o centros) es sensible al impacto de la energía etérica, porque esta zona, en el cuerpo etérico, se halla en "contacto" directo con el cuerpo astral, es decir, el cuerpo de las sensaciones. Próximo al plexo solar se encuentra también ese centro cerca del bazo que es el instrumento directo para la introducción del prana en el mecanismo humano. Esta respuesta instintiva al contacto etérico fue el método de comunicación en la época lemuriana y suplantó en gran parte al pensamiento y a la palabra. Involucraba principalmente dos tipos de impresión: el instinto de la autoconservación y el de la autorreproducción. Una forma más elevada de esta telepatía instintiva ha perdurado en la expresión que empleamos con tanta frecuencia, "tengo el presentimiento que..." y frases por el estilo, las cuales tienen implicaciones definidamente astrales y actúan por medio de la sustancia astral, empleando la zona del plexo solar como placa sensible al impacto y a la impresión.

Es necesario hacer una aclaración, y deben reflexionar sobre ella. Esta sensibilidad astral no etérica o "telepatía sensorial" era fundamentalmente el método de comunicación de los atlantes, y consistía en emplear el plexo solar como agente receptor; el agente emisor (si puedo emplear esta frase) actuaba a través del diafragma. De esa parte del vehículo humano parecía emerger un conjunto de fuerzas u ondas de energía. La zona relativamente amplia desde donde era enviada la información, actuaba como una gran distribuidora general; la zona que recibía la impresión, no obstante, estaba más centralizada y comprendía únicamente el plexo solar. La razón de esto se encuentra en el hecho de que en la época atlante el ser humano era aún incapaz de pensar en la forma en que nosotros entendemos este vocablo. De manera incomprensible para nosotros toda la parte inferior del cuerpo estaba entregada a las sensaciones; la única contribución mental del comunicador era el nombre del receptor, además del nombre o sustantivo de la idea que se trataba de impartir. Este pensamiento embrionario se dirigía a su meta, y el poderoso mecanismo "sensorial" del plexo solar lo recibía actuando como un imán atrayendo fuertemente “la impresión sensorial”, extrayéndola del comunicador. Este proceso se produce cuando, por ejemplo, una madre "presiente" que algún peligro amenaza a su hijo o le ocurre algo. De esta manera, por medio del amor instintivo, ella puede a veces advertirle el peligro. El plexo solar está involucrado en lo que respecta al receptor; la parte alrededor del diafragma lo está en lo que concierne al comunicador.

2. En nuestra raza Aria el trabajo telepático instintivo constituye todavía la principal expresión de esta posibilidad espiritual; paralelamente la telepatía mental prevalece cada vez más y se hará más evidente a medida que transcurra el tiempo. Es sumamente difícil en este período de transición definir o diferenciar las zonas especiales implicadas, pues el plexo solar está aún excesivamente activo. Lo que prevalece hoy es una mezcla de telepatía instintiva y comienzos de telepatía mental. Sin embargo, ésta se manifiesta muy raras veces, sólo en las clases cultas. Entre las masas, la telepatía instintiva es todavía el método de contacto. En lo que atañe a la telepatía mental, el centro laríngeo es el que está principalmente involucrado; hay también un poco de actividad cardíaca e invariablemente alguna reacción del plexo solar. He aquí nuestro problema. Con frecuencia, el comunicador envía un mensaje por medio del centro laríngeo, y el receptor emplea el plexo solar. Éste es el método más corriente, y quisiera que lo recuerden. El envío de un mensaje puede efectuarse mediante el centro laríngeo, lo cual ocurre frecuentemente entre los discípulos, pero el receptor probablemente utilice el plexo solar. El centro laríngeo es, por excelencia, el centro o medio para todo trabajo creador. El centro cardíaco y el laríngeo deben usarse como síntesis. Expuse la razón de esto anteriormente con las palabras: "Sólo desde el centro cardíaco pueden fluir, en realidad, esas líneas de energía que vinculan y unen. Fue por ello que asigné ciertas meditaciones a fin de activar el centro cardíaco, vinculando dicho centro -que se halla entre los omóplatos- con el centro coronario, mediante la analogía superior del centro cardíaco que se encuentra en el centro coronario -el loto de mil pétalos. Cuando el centro cardíaco es magnético e irradia en forma adecuada, relaciona a los discípulos entre sí y a todo el mundo, produciendo ese intercambio telepático tan deseable, constructivo y útil a la Jerarquía espiritual - siempre que se establezca en un grupo de discípulos consagrados y dedicados a servir a la humanidad. Entonces se podrá confiar en ellos.” (El Discipulado en la Nueva Era, Tomo I, pág. 94)

3. Telepatía intuitiva es uno de los desarrollos que se obtienen en el Sendero del Discipulado y uno de los frutos de la verdadera meditación. Las zonas que comprende son la cabeza y la garganta, y los tres centros que se activan durante el proceso son: el centro coronario, que responde a las impresiones de fuentes superiores, y el centro ajna, el receptor de las impresiones intuitivas idealistas; este centro puede así "trasmitir" aquello que es recibido y reconocido, utilizando el centro laríngeo como formulador y creador del pensamiento, factor que corporifica la idea sentida o intuída.

Por lo tanto es evidentemente necesario tener un conocimiento más completo de la actividad de los centros, según se explica en la filosofía hindú, y hasta que no haya una verdadera comprensión de la parte que desempeña el cuerpo vital como trasmisor y receptor de sentimientos, pensamientos e ideas, no habrá correcta comprensión de los métodos de comunicación.

Existe un paralelo interesante entre los tres métodos de trabajo telepático, sus tres técnicas de realización y las tres formas principales de comunicación en la Tierra.

Telepatía instintiva viajes por tren, estaciones............................................................telégrafo.


Telepatía mental viajes por mar, puertos en la periferia de todos los países...........teléfono.


Telepatía intuitiva viajes aéreos, aeropuertos................................................ .............radio.

 

Aquello que ocurre en la conciencia humana se exterioriza y tiene su analogía en el plano físico; lo mismo sucede con la sensibilidad a la impresión. Existe otra manera de encarar el tema de la respuesta entre las zonas transmisoras y receptoras de la conciencia. Enumeraré las etapas en que se divide este proceso. Mucho seguirá siendo teoría, puesto que es poco lo que puede ser llevado a la práctica. No obstante, enumeraré los distintos métodos de trabajo telepático.

1. Trabajo telepático de plexo solar a plexo solar. De esto ya nos hemos ocupado. Está íntimamente ligado al sentimiento y no involucra el campo mental; se refiere a las emociones (temor, odio, desagrado, amor, deseo y otras reacciones puramente astrales). Se realiza en forma instintiva y en la zona ubicada debajo del diafragma.

2. Trabajo telepático de mente a mente. Esto ya comienza a ser posible y existen más personas de lo que creemos, capaces de realizar este tipo de comunicación. La gente, en la actualidad, no sabe de dónde provienen las distintas impresiones mentales; esto aumenta considerablemente la complejidad de la vida y acrecienta los problemas mentales de millares de individuos.

3. Trabajo telepático de corazón a corazón. Este tipo de impresión es la sublimación de la respuesta "sensorial" registrada en el plexo solar en los comienzos de la escala de evolución. Abarca únicamente las impresiones grupales, y en ello se funda la condición mencionada en La Biblia, cuando se refiere al Sensitivo más grande que jamás haya producido la humanidad, el Cristo. Se dice que fue "Varón de dolores, que supo de padecimientos”, pero esto no implica pena o sufrimiento personal. Es simplemente la conciencia del dolor del mundo y el peso del sufrimiento bajo el cual lucha la humanidad. La reacción del discípulo "es sentirse hermanado con el sufrimiento de Cristo" ante las mismas condiciones mundiales. Éste es el verdadero "corazón destrozado", y es algo muy raro de encontrar; por lo general el "corazón destrozado" es textualmente el centro del plexo solar dislocado, que produce un completo derrumbamiento de lo que se llama esotéricamente "el centro del sentimiento", trayendo como consecuencia el desequilibrio del sistema nervioso. En realidad, esto se debe a que no se ha sabido manejar la situación como alma.

4. Telepatía de alma a alma. Para la humanidad, éste es el tipo más elevado de trabajo telepático. Cuando un hombre comienza, como alma, a responder a otras almas, a los impactos y a las impresiones de las mismas, indica que se está preparando rápidamente para el proceso que lo conducirá a la iniciación.

Existen otras dos posibilidades telepáticas que quisiera enumerar. Son realizables sólo cuando los cuatro grupos de impresión telepática ya mencionados, forman parte consciente de la experiencia del discípulo.

5. Trabajo telepático entre alma y mente. Con esta técnica se mantiene la mente "firme en la luz", dándose cuenta entonces del contenido innato de la conciencia del alma, o de aquello que forma parte de la vida grupal del alma en su propio plano, y cuándo está en comunicación telepática con otras almas, como ya mencioné en el punto 4. Éste es el verdadero significado de la telepatía intuitiva. Por este sistema de comunicación se fertiliza la mente del discípulo con ideas nuevas y espirituales, llega a ser consciente del gran Plan y despierta su intuición. Hay que tener presente un punto que con frecuencia se olvida: la afluencia de las nuevas ideas desde los niveles búdicos, despierta la intuición del discípulo e indica que su alma se integra consciente y definidamente con la Tríada espiritual y, por lo tanto, se identifica cada vez menos con el reflejo inferior, la personalidad. Esta sensibilidad y relación mental entre alma y mente permanece rudimentaria en el plano mental durante mucho tiempo. Lo que se presiente permanece demasiado abstracto o vago como para ser formulado. Es la etapa de visión y desarrollo místicos.

6. Telepatía entre alma, mente y cerebro. En esta etapa la mente continúa siendo el receptor de las impresiones provenientes del alma, pero a su vez se convierte en un "agente trasmisor" o comunicador. Las impresiones que se reciben del alma y las intuiciones registradas a través del alma, procedentes de la Tríada espiritual, se formulan en pensamientos; las ideas vagas y las visiones hasta ahora inexpresadas, cobran forma, siendo enviadas al cerebro del discípulo como formas mentales corporificadas. Con el tiempo, y como resultado de un entrenamiento técnico, el discípulo podrá así llegar a la mente y al cerebro de otros discípulos. Esta etapa es sumamente interesante. Constituye una de las mejores recompensas a la correcta meditación e involucra una verdadera responsabilidad. En otros de mis libros hallarán mayor información sobre esta etapa de la telepatía, especialmente en Tratado sobre Magia Blanca, págs. 137 140, 327 328, 337 338, 376.

Lo que he delineado hasta aquí es prácticamente todo lo que le concierne al hombre respecto a sus propios contactos individuales internos, su trabajo y entrenamiento. Sin embargo, existe toda una gama de contactos telepáticos que deberá ser estudiada, pues constituye la meta para la humanidad.

7. Telepatía entre un Maestro (punto focal de un grupo) y el discípulo en el mundo. Es una verdad oculta de que ningún hombre es admitido en el grupo de un Maestro como discípulo aceptado hasta que llegue a ser espiritualmente impresionable y pueda actuar como mente, en colaboración con su propia alma. Sin esto no puede llegar a formar parte consciente de un grupo que actúa en los planos internos, reunido alrededor de una fuerza personalizada, el Maestro, ni puede actuar en forma armoniosa con sus condiscípulos; pero cuando pueda trabajar parcialmente como alma consciente, entonces el Maestro comenzará a impresionarlo con ideas grupales, por medio de su propia Alma. Después se mantendrá durante un tiempo en la periferia del grupo, y a medida que acrecienta su sensibilidad espiritual podrá ser definidamente impresionado por el Maestro y se le enseñará la técnica de contacto. Más tarde el grupo de discípulos, actuando como una forma mental sintética, podrá llegar hasta él y automáticamente se convertirá en uno de ellos. Para los que poseen un verdadero sentido esotérico lo antedicho les impartirá gran información, hasta ahora oculta.

8. Telepatía entre un Maestro y Su grupo. Mediante este método el Maestro entrena a los discípulos y actúa por intermedio de ellos, impresionándolos simultáneamente con una idea o un aspecto de la verdad. Observando sus reacciones, puede medir la actividad conjunta del grupo y la simultaneidad de su respuesta.

9. Telepatía entre grupos subjetivos y objetivos. No me refiero aquí al contacto entre un grupo interno de discípulos, que actúa conscientemente en los niveles subjetivos, ni a la forma externa que toma dicho grupo, sino a un grupo interno y a un grupo o grupos distintos y externos. Dichos grupos, en ambos niveles, pueden ser buenos o malos, según la calidad o categoría de los componentes del grupo y de sus móviles. Esto abre un amplio campo de contacto, siendo la forma en que los Maestros de la Jerarquía trabajan como individuos. Sin embargo, no es posible que grupos del plano externo respondan a este tipo de contacto hasta que todos sus miembros hayan despertado el centro cardíaco. En conexión con esto, se puede observar algo muy interesante. El despertar, del centro cardíaco indica inclusividad, apreciación y contacto grupales, como también pensamiento y vital actividad grupales, pero hasta que el centro coronario no esté despierto y activo, el alma no puede ejercer control; esta actividad cardíaca no es necesariamente una actividad denominada buena o espiritual; ha de ser completamente impersonal como el sol, pues como bien se sabe, el corazón es su símbolo y brilla tanto para los buenos como para los malos, y la actividad grupal, como resultado del despertar del corazón, puede incluir a los grupos malos y a los buenos. En consecuencia, pueden ver cuán necesario es despertar el centro coronario y dejar que controle el aspecto alma; de allí el énfasis puesto sobre la formación del carácter y la necesidad de la meditación.

10. Telepatía entre la Jerarquía de Maestros, como un grupo o parte de Ella, y grupos de discípulos. Muy poco puedo decir sobre esto, y lo que podría decir no lo comprenderían. El experimento que se efectúa ahora en conexión con el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo está vinculado con este método de trabajo telepático. Algunos de estos métodos han sido lógicamente tergiversados en el plano físico. Mediten sobre esto y señalen las analogías existentes. ¿Qué es la "psicología de las masas" con su cualidad irracional y su ciega actividad, sino una reacción en masa a las impresiones del plexo solar, a medida que pasa de un grupo a otro? ¿Qué es la llamada "opinión pública", sino las vagas reacciones mentales de los hombres que empiezan a palpar el camino hacia la actividad, o la acción de las mentes más activas y poderosas, en el plano mental? La palabra escrita o hablada no es en sí misma suficiente para explicar el alcance de la opinión actual. ¿Qué es esa información, considerada oportunamente exacta, que se difunde rápidamente entre las razas salvajes, sino una manifestación de esa telepatía instintiva que emplea el cuerpo vital y los fluídos pránicos como medios de expresión?

 

 

 

 

 

VI. El Trabajo Telepático Grupal.

VII. La Ciencia de Impresión: Su Función Solar Planetaria. Fuentes de Impresión para los Tres Centros Planetarios.

VIII. La Suprema Ciencia de Contacto. Sus tres Modos Interdependientes de Expresión. Su Meta en los Procesos Evolutivos de la Vida.

IX. Las Zonas Expansivas de Interacción Consciente.

 

 

 

X. Revelación de la Correlatividad en las Relaciones. Grupos Vinculadores en la Vida Planetaria. La Mente, Foco de Desarrollo Planetario.

XI. Los Resultados del Contacto y de la Receptividad. Secuencia Planetaria de la Impresión.

XII. Relación del Centro Humano con el Centro Jerárquico. Fuentes de Impresión.

XIII. Sensibilidad Telepática- Un Desarrollo Normal. Desenvolvimiento Espiritual Paralelo. Registro, Impresión e Interpretación.

......................Quisiera recordarles que el aura que cada uno ha creado alrededor del núcleo central del "yo o alma en encarnación", es un fragmento de la super alma una, que trae el ser a la manifestación. Esta aura, como bien saben, está compuesta de las emanaciones del cuerpo etércio, y éste, a su vez, encarna tres tipos de energía, de los cuales cada uno es individualmente responsable. Estos tres tipos (cuando se asocian a la energía de prana que compone los vehículos etéricos) son:

1. El aura de la salud, que es esencialmente física.

2. El aura astral, que por lo general es el factor más predominante, amplio y controlador.

3. El aura mental, que en la mayoria de los casos es relativamente pequeña, pero que se desarrolla rápidamente cuando .......se emprende conscientemente su propio desarrollo o cuando la personalidad está polarizada en el plano mental.

Finalmente llegará un momento en que el aura mental eliminará ( si puede emplear este término inadecuado) el aura emocional o astral, entonces la cualidad egoíca de amor creará un sustituto, a fin de que la necesaria sensibilidad no desapareza totalmente, sino que sea de naturaleza más elevada y aguda.

En esta triple aura ( o mejor dicho, cuádruple, sin contamos el vehículo etérico) todo individuo vive, se mueve y tiene su ser; esta aura vital es el agente que registra las impresiones objetivas y subjetivas. El Yo interno debe controlar y utilizar a este "agente de respuesta sensitiva" a fin de registrar las impresiones y dirigir las impresiones etéricas o mentales hacia el mundo de los hombres. La impresión astral es completamente egoísta y personal, y aunque pueda afectar al medio ambiente del hombre, no está dirigida como las energías registradas.

Esta aura es responsable de los efectos que una persona produce sobre otra; las palabras no producen reacciones, aún suponiendo que sean el reflejo de sus reacciones y pensamientos, pero, en realidad, son generalmente expresiones de sus deseos emocionales.

Por lo tanto , todos poseemos un mecanismo subjetivo que es el verdadero y perfecto reflejo de nuestro propio grado de evolución. Esta es el aura que un Maestro observa...........................................................................

 

 

 

XIV. Aspectos Superiores de la Relación en la Mente Universal. Agentes Impresores de la Voluntad Divina.

XV. Relaciones Interplanetarias y Extraplanetarias.

.................Pero ha de ser captado el hecho fundamental de que el medio para establecer la relación y el contacto es la SUSTANCIA; el efecto de tales relaciones, llevado a cabo por este medio, es el gradual desarrollo y progresivo desenvolvimiento de los tres aspectos divinos conocidos por todos los esotéricos, además de otros, que el milenio venidero revelará.

El factor contribuyente, dentro y fuera de nuestro planeta, podría ser considerado como los tres centros mayores de nuestro Logos planetario:

1. El Centro Coronario. Agente dinámico del Propósito extraplanetario, expresión de la divina Voluntad planetaria enfocada en Shamballa. Es la Energía de Síntesis, origen de toda vida planetaria; significa el Ser esencial.

2. El Centro Cardíaco. Agente del Plan de evolución. Expresión del Amor divino o Razón pura, la Jerarquía. Es esencialmente la energía de Atracción, el reino de las almas.

3. El Centro Laríngeo. Agente de los tres aspectos en relación con los tres reinos subhumanos de la naturaleza, expresión de la inteligencia divina, la Humanidad. Esta energía, que es Mente activa, hace que la humanidad sea el macrocosmos del microcosmos, los tres reinos subhumanos. La humanidad es para ellos lo que la Jerarquía es para el cuarto reino de la naturaleza, el reino humano.........................................

 

 

..............Existe un aspecto de la Ciencia de la Impresión que aún no he tocado, y es el lugar que ocupan los centros como puntos focales, trasmisores y agentes para las siete energías de rayo. Los esotéricos saben que cada uno de los siete centros está influído por alguna energía de rayo o es el receptor de ella; generalmente se acepta el hecho de que el centro coronario es el agente del primer Rayo de Voluntad o Poder, el centro cardíaco es el custodio de la energía del segundo Rayo de Amor-Sabiduría, mientras que el tercer Rayo de Inteligencia Activa creadora pasa a través del centro laríngeo y lo energetiza...............................

El Rol Principal de la Humanidad. Siete Afirmaciones que representan el Canon del Actual Trabajo Planetario. Los Centros y las Energías de Rayo. Separatividad: La Gran Ilusión.

 

 

 

 

SEGUNDA PARTE

ENSEÑANZAS SOBRE EL CUERPO ETÉRICO.

I. La Naturaleza del Cuerpo Etérico.

..................Generalizando, la ciencia ha precedido al esoterismo en el reconocimiento de la energía como factor dominante en toda expresión de la forma. Los teósofos y otros esoteristas se enorgullecen de ser los pensadores más avanzados, pero no es verdad. Helena Petrovna Blavatsky, iniciado de alto grado, presentó puntos de vista científicos muy avanzados, pero ello no significa que pertenezcan a los exponentes de la enseñanza teosófica.

El conocimiento de que todas las formas manifestadas son formas de energía de las cuales la forma humana no es una excepción, la humanidad se lo debe a la ciencia y no al ocultismo. La demostración de que la luz y la materia son términos sinónimos es también una conclusión científica.

Los esotéricos siempre lo han sabido, pero sus presentaciones agresivas y tontas de la verdad han obstaculizado enormente a la Jerarquía...............

.........Sabiendo que el cuerpo etérico ha sido siempre una expresión de la energía dominante que controla a la humanidad en cualquier ciclo, H.P.B. empleó el término "cuerpo astral" como sinónimo de cuerpo etérico. El cuerpo etérico, en la mayoría de los casos, es el vehículo o instrumento de la energía astral. La mayoría de los hombres son todavía de naturaleza atlante o astral, lo cual significa que existe un porcentaje mucho mayor de lo que admite el ocultismo común.

H.P.B. no obstante fue sincera; y sabía que en esa época y durante los siglos venideros ( probablemente unos 300 años), el cuerpo astral seguirá rigiendo las múltiples reacciones humanas y su expresión en la vida diaria. De allí la aparente confusión de los escritos respecto a ambos "cuerpos".

La siguiente afirmación es muy fundamental, y rige y controla todo el pensamiento respecto al cuerpo etérico:

El cuerpo etérico está compuesto principalmente de energía o energías predominantes, a las cuales el hombre, el grupo, la nación o el mundo, reaccionan durante un ciclo determinado o período mundial.

Si se quiere comprender esto con claridad, es esencial que deje sentadas ciertas proposiciones referentes al fuerpo etérico, que han de regir el modo de pensar del estudiante; si no rigen, el estudiante se acercará a la verdad desde un ángulo erróneo, y esto no lo hace la ciencia moderna.

La limitación de la ciencia moderna estriba en su falta de visión, pero sus posiblidades residen en que reconoce la verdad cuando la comprueba.

Es esencial que la verdad resplandezca en todas las circunstancias, de lo cual la ciencia da un verdadero ejemplo, aunque ignora y desprecia al ocultismo.

Los científicos esotéricos se obstaculizan a sí mismos debido a su forma de presentar la verdad y a su falsa humildad. Ambas son malas.

Existen seis proposiciones que rigen cualquier consideración sobre el cuerpo etérico, y quisiera presentarlas a los estudiantes como primer paso:

1. No existe nada en el universo manifestado -solar, planetario y en los distintos reinos de la naturaleza- que no posea una forma sutil e intangible, aunque sustancial, de energía que controle, rija y condicione al cuerpo físico externo. Este es el cuerpo etérico............

2. Esta forma de energía - que subyace en el sistema solar, en los planetas y en todas las formas existentes dentro de su "círculo no se pasa" específico- está condicionada y regida por la energía solar o planetaria predominante, que incesante e ininterrumpidamente la crea, cambia y cualifica. El cuerpo etérico está sujeto a incesantes cambios. Esto es verdad respecto al Macrocosmos, e igualmente verdad respecto al hombre, el microcosmos, y -por intermedio de la humanidad- eventual y misteriosamente probará la verdad, en lo que atañe a todos los reinos subhumanos de la naturaleza. Los reinos animal y vegetal lo evidencian....

 

II. El Fundamento de la No Separatividad. La Función de los Cuatro Éteres.

III. Los Centros Planetarios y Humanos existentes en la Sustancia Etérica. El Canon Cambiante del Cuerpo Etérico Planetario.

 

 

 

IV. Los Centros y la Personalidad.

V. La Naturaleza del Espacio.

 

CAPITULO VI


LA VIDA PLANETARIA, UN CENTRO EN EL SISTEMA SOLAR

AHORA trataremos de aplicar cualquier conocimiento referente a la vida planetaria, que se manifiesta como un centro del sistema solar. También se estudiará su expresión secundaria a través de los tres centros mayores: Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad.

El concepto fundamental del hilozoísmo constituye la base de toda la enseñanza esotérica sobre el tema de la vida manifestada. Cada forma está compuesta de muchas formas, y todas –compuestas o simples– son la expresión de una vida que anima o mora internamente. La fusión de la vida con la sustancia viviente produce otro aspecto de expresión: la conciencia. Esta conciencia varía según la receptividad natural de la forma, su grado de evolución y su posición en la gran cadena de la Jerarquía.

Sin embargo, por encima de todo concepto, está el concepto de la vida misma. Existe –hasta donde nos es permitido conocer– sólo una Vida, expresándose como Ser, conciencia sensible y apariencia material. Esa Vida Una se conoce a sí misma (si puedo emplear tal término) como la voluntad de ser, la voluntad al bien y la voluntad de saber. Evidentemente constituyen términos y métodos que han sido organizados para impartir una mejor información.

Es también un breve preámbulo de otra afirmación que puede expresarse de la manera siguiente: El Logos planetario, Aquél en quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, es la Vida que da forma y anima a este planeta, la Tierra; su vida integra al planeta en una totalidad y fluye por todas las formas –grandes o pequeñas– que, en conjunto, constituyen la forma planetaria. Mantengan en la imaginación, mediante esa facultad innata de construir símbolos que posee el hombre, el concepto de nuestro planeta como un gran loto compuesto de muchas energías entretejidas, localizadas dentro de la forma mayor del sistema solar, que como sabemos está representado por un loto de doce pétalos.

Este loto, la Tierra, responde a las numerosas energías entrantes, de las cuales me ocupé extensamente en mi libro Astrología Esotérica *.

En el corazón de este vasto mar de energías se encuentra esa Conciencia cósmica a la que damos el nombre de Sanat Kumara, el Señor del Mundo, el Anciano de los Días. Su Voluntad de Ser trajo Su forma manifestada a la palestra tangible de la vida; Su Voluntad al Bien activa la Ley de Evolución y lleva Su Forma, con las innumerables formas menores de que está compuesta, a la gloria final que sólo Él ve y conoce. Su conciencia y respuesta sensible a todas las formas, a todos los estados del ser y a todos los posibles impactos y contactos, garantizan el desarrollo de la conciencia de las innumerables vidas que existen dentro o sobre nuestra Tierra.

Este gran Centro de Existencia actúa por medio de un triángulo de energías o a través de centros menores, siendo cada uno llevado a la expresión activa por uno de los tres Rayos o Energías mayores. El Centro creado por el Rayo de la Voluntad o Poder se denomina Shamballa, y Su mayor actividad consiste en conferir, distribuir y hacer circular el principio fundamental de la vida misma en cada forma retenida dentro del “círculo no se pasa” planetario de la Vida o Logos planetario. Esta energía es el incentivo dinámico en el corazón de toda forma y la expresión sostenida de la intención de Sanat Kumara, intención que se manifiesta como el propósito planetario, conocido únicamente por Él.

El segundo Centro está creado por el Rayo de Amor Sabiduría; es la energía fundamental que trajo, al ser a todo el universo manifestado, porque es la energía del aspecto constructor. A ella damos –en lo que atañe a la humanidad– el nombre de Jerarquía, porque es el factor que controla la gran cadena de la Jerarquía. La actividad principal de este Centro se relaciona con el desenvolvimiento de la conciencia del planeta y, por lo tanto, con todas las formas de vida dentro o sobre el planeta; en ningún sentido está relacionado con el aspecto vida.

La tarea de las “unidades de Energía” que constituyen el personal de este Centro reside en despertar y estimular el sentido de la percepción y de la conciencia, que responde en forma sensible a la vida de todas las formas. Así como la actividad fundamental en Shamballa y a través de ella podría denominarse la Ciencia de la Vida o vivencia dinámica, también la ciencia fundamental mediante la cual la Jerarquía trabaja, podría denominarse la Ciencia de las Relaciones. Conciencia no sólo es el sentido de identificación o de autopercepción, sino que se refiere también al sentido de relación de este autoreconocimiento, el “Yo”, con todos los demás yoes. La conciencia se desarrolla progresivamente, y los Miembros de este segundo Centro, la Jerarquía, tienen una tarea grande e importante que realizar en este ciclo particular del sistema solar específico, la de hacer comprender a los entes de cada reino de la naturaleza, el lugar, la posición, la responsabilidad y las relaciones. Quizás esto no tenga relación con esas condiciones en que se hallan las unidades de vida, por ejemplo en el reino vegetal o animal; pero un destello de comprensión llegará si recuerdan que la simiente o germen de todos los estados de conciencia está latente en cada forma y los instintos de perpetuación y de maridaje son los campos de mayor fecundidad.

El tercer Centro es el Reino Humano, que fue traído a la existencia por la energía del tercer Rayo de Inteligencia Activa. Su función principal es la creación inteligente; sin embargo posee la actividad secundaria de relacionar los Centros segundo y tercero y asumir progresivamente el control de los reinos subhumanos y relacionarlos entre sí. Esta función secundaria recién ahora adquiere tal proporción que puede ser reconocida y comprobada.

Cada uno de estos tres Centros tiene un Triángulo de Energías o Triángulo Central que los rige y controla. Con relación a Shamballa este triángulo está compuesto por los tres Budas de Actividad, Que representan la Vida consciente e inteligente y la sabiduría y la creación activas, conscientes e inteligentes.

En conexión con la Jerarquía, el Triángulo central está compuesto por el Manu, que representa la amorosa e inteligente vida; por el Cristo que representa la inteligencia y amorosa conciencia, y por el Mahachoan que representan la amorosa e inteligente actividad; representando en conjunto todos los aspectos de la vivencia, expresión y acción grupales; estas cualidades se enfocan principalmente a través del Mahachoan, porque Él es el Señor de la Civilización, y la civilización de la humanidad representa el crecimiento y el desarrollo progresivos.

Sólo en la última raza raíz humana aparecerá y actuará, abiertamente sobre nuestro planeta, el esencial Triángulo central en el tercer Centro planetario, la Humanidad. Los hombres no están todavía preparados para ello, pero las zonas de actividad creadora consciente, de donde surgirá este triángulo de energías personificadas y actuantes, ya están en proceso de preparación. Un aspecto de este futuro triángulo emergerá del campo de los gobiernos mundiales, de la política y de los estadistas, otro de las religiones mundiales y el tercero del campo de la economía y de las finanzas mundiales. En la actualidad no existen en la Tierra hombres de voluntad, amor e inteligencia espirituales; si surgieran en, estos tres campos de expresión, poco podrían hacer, pues el sentido de reconocimiento y responsabilidad no está aún desarrollado; vendrán más tarde; entonces relacionarán el departamento del Manu con el del gobierno mundial, el del Cristo con el de las religiones mundiales y el del Señor de la Civilización con el orden social y financiero. Esa época llegará con toda seguridad, pero sólo después de la exteriorización de la Jerarquía y de su abierta actuación en el plano físico. Entonces, algunos de los discípulos avanzados de cada uno de los tres departamentos jerárquicos, aparecerán y ensayarán el experimento de esta centralización y personificación de las tres cualidades del Triángulo central. Así, por acción directa se descubrirá cuándo la humanidad está preparada para realizar el experimento de ser controlada directamente y si ha desarrollado el necesario sentido de responsabilidad –responsabilidad que producirá cooperación.

Estos tres Centros, por lo tanto, pueden ser representados de la manera siguiente: por un circulo, que representa toda forma de energía, por el triángulo central de energías que contiene las cualidades de los tres rayos menores, y por el punto en el centro que representa la Vida dinámica personificada. En lo que respecta a Shamballa, ese punto es Sanat Kumara Mismo; cuando llegue el momento propicio (todavía no ha llegado) tendrá Sus Representantes como puntos centrales en la Jerarquía y en la Humanidad. Para este acontecimiento relativamente lejano, la doctrina o teoría de los Avatares, de los Mediadores o de los Intermediarios, prepara o preparará el camino que permitirá a los hombres pensar en tales términos representativos e incluyentes. No ha llegado aún el momento para la Jerarquía, en que el Divino Representante establezca su “residencia estatal”. Buda aparece todos los años y trae fuerza de Sanat Kumara para la Jerarquía, pero no puede permanecer. Las “unidades de energía”, los Miembros de la Jerarquía, no pueden soportar durante mucho tiempo la poderosa cualidad de la vibración entrante, sino después de una debida preparación grupal y sólo durante breves minutos, sin embargo, el “período de potencia dinámico” se prolonga, durante este siglo, de uno a cinco días; en el próximo siglo se instituirá un período de registro más extenso.

Al finalizar la era, los tres Centros mayores estarán en completa, unificada y sintonizada actividad, con Sanat Kumara en Shamballa influyendo e informando a Sus Representantes, en los Centros jerárquicos y humanos; entonces el Triángulo central, en cada Centro, no sólo funcionará activamente, sino que trabajará conjuntamente en estrecha relación, formando simbólicamente la “Estrella de nueve puntas, en continua rotación”; luego, el conjunto de energías de los tres Centros mayores dominará a los otros cuatro, lo cual controlará la manifestación de la Expresión de Vida en todos los reinos de la naturaleza.

Si consideramos la esfera de radiación de estos tres Centros mayores es interesante observar que, en esta época y en el actual ciclo mundial, la radiación más potente y la influencia de mayor alcance es la de la Jerarquía. Además de “dar vida” a todas las formas sobre y dentro del planeta, la influencia o irradiación de Shamballa es restringida en forma consciente y definida hasta el momento en que la Jerarquía y la Humanidad pueden responder en forma constructiva. Es innecesario decir que se halla presente y evoca respuesta de quienes son capaces de penetrar en su esfera de radiación, pero se considera que aún existen demasiadas formas de expresión que no podrían reaccionar correctamente al trabajo del “Destructor de formas“ siendo el aspecto más poderoso de este centro de primer rayo y el que primero se manifiesta, porque su tarea debe ser cumplida antes que puedan funcionar correctamente los otros dos aspectos de su potencia. El centro llamado humanidad irradia todavía en forma inadecuada debido a que en la actualidad está desarrollado en forma impropia; su esfera de influencia es limitada; aunque los hombres ya comienzan a trabajar externamente en dirección a los reinos subhumanos y a atraer con mayor fuerza el reino de las almas. Sin embargo, la Jerarquía no tiene restricciones internas, tales como las que consciente y deliberadamente se ha impuesto a sí misma Shamballa o que inconscientemente, se ha impuesto la humanidad; todo lo que impida la radiación jerárquica (si se me permite emplear tal término) provendrá de las formas sobre las cuales haga su impacto aquella irradiación, pero la influencia que sale del Triángulo central de la Jerarquía es única y de gran alcance.

Todo lo que hemos considerado se efectúa dentro del cuerpo etérico del planeta, porque todos estos centros existen sólo etéricamente y no son afectados por el hecho de que las “unidades de energía” de Shamballa o de la Jerarquía puedan estar actuando como vehículos físicos. Algunas lo están, otras no. Las Vidas condicionadoras, en ambos Centros, actúan solamente por medios etéricos, manejando y controlando energías; el Centro Humano, con sus “unidades de energía“ actúa hoy, en gran parte, en niveles puramente físicos o por medio de ese tipo de sustancia que denominamos “materia”; los hombre trabajan con formas externas, con elementos tangibles y con factores materiales. Las “unidades”, en los demás Centros, trabajan con sustancia y no con materia. Esta distinción es muy importante y vital. La Jerarquía existe en el plano búdico, el primero de los éteres cósmicos, y opera desde allí impresionando a la materia mental. Shamballa actúa en los niveles de los tres éteres superiores, mientras que la humanidad opera principalmente en los tres mundos del plano físico denso cósmico. El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo tiene, en dicho plano, “unidades de energía” que pueden trabajar con materia y con sustancia.

Existe aquí una diferencia muy interesante y muy pocas veces captada. Hablando esotéricamente, se aplica la palabra “materia” o material, a todas las formas de los tres mundos; al ser humano común le es difícil comprender que la materia, considerada desde el ángulo espiritual, es el medio por el cual se efectúan los procesos mentales y con el cual se construyen todas las formas mentales; sin embargo, es así; sustancia hablando técnicamente y comprendida esotéricamente– es en realidad materia etérica cósmica, o aquello que compone los cuatro planos superiores de nuestros siete planos. Desde el punto de vista humano, la capacidad de trabajar con sustancia etérica cósmica y en ella, se demuestra ante todo cuando se despierta la mente abstracta y comienza a impresionar a la mente concreta; la intuición es una idea revestida de sustancia etérica, y desde el momento que el hombre responde a esas ideas, comienza a dominar las técnicas del control etérico. Todo eso constituye, en realidad, un aspecto del gran proceso creador: las ideas que emanan de los niveles búdicos del ser (el primer éter o éter cósmico inferior) deben ser revestidas con materia de los niveles abstractos del plano mental; luego con materia del plano mental concreto; más adelante, con materia de deseos y, finalmente (si aún subsisten), toman forma física. Una idea es verdadera cuando viene de los niveles intuitivos de la conciencia divina. Es observada o captada por el hombre cuyo cuerpo tiene sustancia de la misma cualidad, porque la relación magnética entre el hombre y la idea ha hecho posible su captación. En el gran proceso creador él dará forma a la idea, si puede hacerlo, apareciendo el artista o el humanista creador, ayudando de esta manera a la intención creadora divina. No obstante, las ideas pueden nacer sin vida y ser abortadas, no llegando a manifestarse.

El estudiante se da cuenta de que los tres Centros principales tienen sus analogías en el cuerpo etérico humano y cada ‘ uno de ellos se relaciona con su analogía superior; así pueden ser “impresionados“, afectados y despertados por su correspondiente agente superior. Podría decirse que:

1. La energía proveniente del centro planetario, Shamballa, utiliza el centro coronario, el loto de mil pétalos, cuando el hombre está suficientemente desarrollado. Dicho centro es el agente de la voluntad divina en la vida del hombre espiritual, actuando a través de la Tríada espiritual. Sólo es activamente útil cuando el antakarana ha sido construido o está en proceso de construcción.

2. La energía proveniente del centro planetario, la Jerarquía, utiliza el centro cardíaco. Este centro es el agente del amor divino (que manifiesta básicamente la voluntad al bien), actuando a través del alma del aspirante o discípulo individual; esto es posible cuando se logra, en cierta medida, contacto con el alma y el aspirante está en camino de convertirse en una personalidad fusionada con el alma.

3. La energía proveniente del tercer centro planetario, la Humanidad, utiliza el centro laríngeo y actúa a través de la personalidad integrada; únicamente lo utiliza cuando alcanza un grado relativamente elevado de desarrollo evolutivo. El centro laríngeo sólo se despierta en forma creadora y espiritual cuando la naturaleza inferior ha sido hasta cierto punto subordinada a la aspiración idealista, aspiración que no ha de ser espiritual ni religiosa y por lo tanto restringida, como la considera el pensador ortodoxo, sino que debe ser de naturaleza tan amplia que el hombre integrado constituye su instrumento, lo cual le exigirá que ponga en actividad toda su facultad creadora.

En este sistema solar, el centro cardíaco es el que comúnmente se despierta primero y entra en actividad; apenas hay vida y cierta actividad en ese centro, los otros dos centros mayores comienzan a despertarse. Su analogía se observa en el hecho de que la Jerarquía es el factor mediador entre los centros coronario y laríngeo planetarios y entre Shamballa y la Humanidad. Por esto se hace hincapié en el aspecto corazón, en todas las enseñanzas.

Existen dos centros que se consideran “agentes receptores y distribuidores”:

1. El centro ajna, en el entrecejo, especialmente en esta etapa del desarrollo humano, actúa en conexión con los tres centros mayores, como distribuidor de la fuerza del alma y de la energía espiritual, provenientes de los centros cardíaco y laríngeo.

2. El centro plexo solar actúa en conexión con el sacro y con el centro ubicado en la base de la columna vertebral, el centro de la vida, actuando también con todos los centros subsidiarios que están abajo del diafragma, reuniendo y trasmutando sus energías y trasmitiendo al principal centro superior “aquello que ha sido purificado”.

Se podría agregar que la voluntad de ser es, desde cierto punto de vista, la energía de la inmortalidad; penetra y actúa a través del centro coronario, mientras que la voluntad de vivir se manifiesta como el instinto, fundamental de autoconservación y está positivamente enfocada en el centro que se encuentra en la base de la columna vertebral, que está relacionado con la personalidad e íntimamente aliado al deseo y por lo tanto al plexo solar; hay una línea directa de energía entre el centro inferior en la columna vertebral y el plexo solar, que aún no ha sido reconocida; la otra está vinculada con el hombre espiritual divino y estrechamente aliada al alma y, por lo tanto, al centro cardíaco.

Le resulta difícil al neófito comprender la complejidad de todas estas relaciones, dificultad que se acrecienta debido a las numerosas y variadas etapas de desarrollo, a las diferenciaciones de rayo y también a los innumerables principios o énfasis puestos sobre los vehículos y sobre los distintos planos y niveles planetarios de conciencia y de existencia. Al estudiante no se le pide que se ocupe de esto. Los factores de importancia que debe comprender y sobre los cuales ha de construir el templo de su vida y su actual modo de vivir, son los mismos para cada uno y para todos, no importa el rayo a que pertenezca ni su grado de evolución:

1. El cuerpo etérico del hombre es parte integrante del cuerpo etérico planetario, y responde a la libre distribución de las innumerables energías circulantes.
2. Los tres vehículos periódicos que componen la expresión del ser humano y hace que sea lo que es (la Mónada, el Alma y la Personalidad) están relacionados con los tres centros planetarios: Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad y, por lo tanto, con cada uno de los tres centros principales individuales del hombre.
3. Los tres centros del ser humano que se hallan arriba del diafragma (el coronario, el cardíaco y el laríngeo) son órganos receptivos de las energías que proceden de los tres centros planetarios.
4. El centro ajna, entre las cejas, es el agente que distribuye las energías recibidas de los centros coronarios, cardíaco y laríngeo.
5. El agente purificador, trasmutador y trasmisor de las energías de todos los centros que se hallan abajo del diafragma es el centro plexo solar. Por medio de este centro actúan hoy la mayoría de los seres humanos. Es el centro que ejerce mayor control, ya sea para la recepción o para la distribución de energía; esto sucederá hasta que el centro cardíaco se despierte y comience a ejercer control sobre la personalidad.

Lógicamente mucho más podría decir sobre el tema de los centros mayores planetarios y humanos, pero ya he dado al lector suficientes elementos para reflexionar (casi diría, para devanarse los sesos). Es importante tener presente la relación que existe entre:

1. Los centros que se hallan abajo y arriba del diafragma.
2. Los centros mayores.
3. Los centros mayores y los tres planetarios.

Debemos considerar todo esto en términos de energías que circulan y se mueven libremente, distribuyéndose por todo el cuerpo etérico del planeta (y en consecuencia, por todo el cuerpo etérico humano) de acuerdo al propósito esencial de Shamballa y bajo la dirección de la Jerarquía.

El tema de las relaciones es el canon fundamental del proceso evolutivo de desarrollo en el actual segundo sistema solar (formado por tres sistemas), el del Hijo, donde la cualidad del segundo aspecto divino, el Amor, se está perfeccionando. El hombre participa al principio, inconscientemente, en este proceso de perfeccionamiento durante el extenso cielo de desarrollo evolutivo, de acuerdo a la Ley de Necesidad; pero cuando se convierte en aspirante y da los primeros pasos en el camino hacia la madurez espiritual, empieza a desempeñar un papel crucial que mantendrá hasta lograr la liberación espiritual y convertirse en un miembro de la Jerarquía, el quinto reino o espiritual, por medio del perfecto servicio en el cuarto reino o humano.

La relación entre los reinos cuarto y quinto aumenta continuamente, proporcionando nuevos poderes y una mayor vivencia vital en la familia humana, lo cual es registrado conscientemente por los miembros más avanzados. La distribución de energía desde la Jerarquía ofrece una secuencia muy interesante sobre la cual daré breves indicaciones. Como sabemos, la Jerarquía es el Ashrama del Señor de Amor, el Cristo; también sabemos que este principal Ashrama está formado por los siete Ashramas de Rayo; cada uno tiene en su centro a un Chohan o Maestro de sabiduría y cada uno de los siete Ashramas está vinculado a uno o más Ashramas subsidiarios.

Un Ashrama es una fuente de donde emana la impresión jerárquica hacia el mundo. Sus “energías impulsoras” y sus incitantes fuerzas están dirigidas a expandir la conciencia humana, mediante las vidas magnéticas de los miembros del grupo, a medida que desempeñan sus deberes, obligaciones y responsabilidades en el mundo externo, siendo ayudado también por la constante actividad vibratoria de los miembros del Ashrama que no están en encarnación física, así como también por el pensar unido y claro y la convicción de todo el Ashrama. Los principiantes, la mayoría de los aspirantes son (aunque no todos), por lo general absorbidos por la idea del Ashrama. Los discípulos entrenados son absorbidos por el trabajo a realizar, y el Ashrama –como Ashrama– tiene poca cabida en sus pensamientos; se hallan tan preocupados con la tarea que tienen por delante, con la necesidad de la humanidad y con aquellos a quienes deben servir, que rara vez piensan en el Ashrama o en el Maestro “que está en su centro”. Son parte integrante de la conciencia ashrámica y su ocupación consciente se denomina, en los escritos antiguos, “la emanación de lo que fluye a través de ellos, la enseñanza de la doctrina del corazón, de la verdad misma, radiación de la luz de la vida, llevada por la corriente a la que el no iniciado da el nombre de “la luz de amor”.

Los miembros del Ashrama constituyen un canal unido para las nuevas energías que actualmente entran en el mundo; dichas energías afluyen dinámicamente a través del Ashrama, al mundo de los hombres, y pasan poderosamente a través del Maestro que está en el corazón del Ashrama; se mueven a “velocidad luminosa” por todo el círculo interno; son aminoradas por aquellos que constituyen el círculo externo, siendo esto bueno y correcto; su penetración en el mundo de los hombres se ve retardada por el neófito y el nuevo discípulo, y esto no debe suceder. Se retardan porque el nuevo discípulo ha vuelto la espalda al mundo de los hombres y tiene fijos sus ojos en la meta interna y no en el servicio externo; se afirman en el Maestro, en Sus discípulos y colaboradores consagrados y no en la gran necesidad humana.

Es esencial que los servidores de todas partes –los hombres y mujeres inteligentes de buena voluntad– tengan una comprensión fresca y clara del trabajo a realizar, y se conviertan en canales de trasmisión para la corriente divina y no en puntos egoístas de interferencia. Esto requiere visión y valentía. Hay que tener valor para adaptar las vidas –diariamente y en todas las relaciones– a la necesidad de la hora y al servicio de la humanidad; se necesita valor para atacar los problemas de la vida en bien de los demás, abandonar nuestros propios deseos personales en la presente emergencia y necesidad, haciéndolo continua y constantemente. Sin embargo hay mucho para estímulo del servidor. La Humanidad ha alcanzado ya un grado de desarrollo en que ha obtenido una definida comprensión del Plan de la Jerarquía, denomíneselo fraternidad, participación, internacionalismo, unidad o lo que se quiera. Esto es una creciente y real comprensión, reconocida generalmente por los pensadores y esotéricos del mundo, por las iluminadas personas religiosas, por los estadistas de amplia visión, por los industriales y hombres de negocio de visión incluyente y percepción humanitaria, y actualmente hasta por el hombre de la calle. Existe ya un reconocimiento más definido de los valores espirituales emergentes, y una mayor prontitud para renunciar a todo lo que obstaculiza el servicio. Los planes de Cristo, para liberar a la humanidad están algo más madurados, pues ha debido esperar hasta que la tendencia de la aspiración humana estuviera más definida; la Nueva Era ya se divisa en el horizonte con sus latentes posibilidades, libre de los velos del espejismo y anhelos que la oscurecían hace diez años. Esto es un desafío para el discípulo. ¿Qué es lo que él debe hacer?

El discípulo tiene que aceptarse él mismo tal como es, en cualquier momento dado, con cualquier equipo que disponga y bajo cualquier circunstancia; entonces él, sus asuntos y su tiempo de subordinan a la necesidad del momento –especialmente durante el período de crisis grupales, nacionales o mundiales. Cuando lo haga a conciencia y piense en términos de verdaderos valores, descubrirá que sus problemas particulares se resuelven, su capacidad aumenta y olvida sus limitaciones. Ocupa el lugar que le corresponde entre aquellos que perciben las necesidades del ciclo entrante –ciclo donde las nuevas ideas e ideales deben ser recalcados y por los cuales hay que luchar; donde planes más amplios para el bien de todos han de ser comprendidos, apoyados y divulgados y la nueva y clara visión del vivir humano ha de ser captada y finalmente llevada a la manifestación; y en que el esfuerzo de todos los Miembros del Nuevo, Grupo de Servidores del Mundo deberá dedicarse a aliviar la carga de la humanidad.

Existe un Mántram esotérico que personifica esta actitud –la actitud del discípulo que lucha, en el esfuerzo mancomunado, para vincular la intención jerárquica con la aspiración humana y así acercar a la humanidad a su meta. La intención de la Jerarquía consiste en aumentar la capacidad del hombre para alcanzar la libertad a fin de actuar con efectividad en esa “vida más abundante” que traerá Cristo y que exige que el espíritu del hombre sea libre –libre para acercarse a la divinidad y para escoger el Camino de ese acercamiento. El Mántram se denomina “La Afirmación del Discípulo”. Involucra ciertos internos reconocimientos y aceptaciones, fácilmente percibidas por aquellos cuya intuición está suficientemente despierta; su significado no deberá estar más allá de la capacidad de penetración de cualquier estudiante y pensador sincero y, si ello los atrae, hallarán significado y justificación a su esfuerzo.

Soy un punto de luz dentro de una luz mayor.
Soy una corriente de energía amorosa dentro de la corriente de Amor divino.
Soy un punto de fuego del sacrificio, enfocada dentro de la ardiente Voluntad de Dios.
Y así permanezco.

Soy un camino por el cual los hombres pueden llegar a la realización
Soy una fuente de fuerza que les permite permanecer.
Soy un haz de luz que ilumina su camino.
Y así permanezco.

Permaneciendo así giro
Y huello el camino de los hombres
Y conozco los caminos de Dios.
Y así permanezco.


 

 

 

     

 

 

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