QUINTA INICIACIÓN

Extraído de los libros de

Alice A. Bailey

y

Vicente Beltrán Anglada

 

 

 

astrologia esoterica

       1  6.          El hombre espiritual hasta la quinta iniciación.

       2  En la actualidad, los horóscopos son confeccionados basándose en la condición de la personalidad o en el rayo de la personalidad, si el astrólogo tiene la fortuna de hacerlo o de acertarlo con exactitud. Sin embargo, si el sujeto es una persona evolucionada, con frecuencia el horóscopo está equivocado, porque los planetas que gobiernan al hombre común o no evolucionado, no ejercen influencia sobre el hombre espiritual y el discípulo. Los acontecimientos del hombre común están condicionados en el plano físico de la vida, primordialmente por la posición de los planetas en las doce casas; siendo a su vez condicionados por ciertas influencias kármicas que el hombre evolucionado ha trascendido o está trascendiendo. El horóscopo eventualmente confeccionado, basado en el rayo del alma, y los signos zodiacales que rigen las actividades y las influencias del actual grupo de Regentes planetarios serán considerablemente aminoradas. Nuevas potencias planetarias (impartiendo energías zodiacales) controlarán y precederán a las antiguas, poniendo al hombre en contacto con diferentes fuerzas. Finalmente llegará el momento en que será sensible a toda la gama de las vibraciones; los horóscopos que se confeccionarán serán denominados “horóscopos de las cruces” y no serán simples indicaciones de las influencias planetarias en las doce casas. Dudo que algún astrólogo sea capaz de hacerlo. Éste es el tipo de horóscopo por el cual los Maestros juzgan a Sus discípulos y es muy interesante; ya me he referido a ellos anteriormente en este tratado. Estos “horóscopos de las Cruces” son preparados antes de la tercera iniciación, cuando el hombre comienza a acercarse a la Cruz Cardinal de los cielos. Les recordaré, aunque es una información sin valor, que la quinta iniciación mayor de nuestro planeta es la primera iniciación cósmica, así como la tercera es la primera del sistema. Las dos primeras iniciaciones tienen implicaciones planetarias. Lo antedicho posee una profunda significación astrológica y esotérica.

       3  Debido a que estamos tratando este tema, podríamos ocuparnos de otro aspecto. Agosto, regido por Leo, es el mes de la estrella del Perro o Sirio, y pone a éste en estrecha relación con Leo. En un sentido cósmico (e independientemente de nuestro sistema solar) Leo es regido por Sirio, el cual constituye el hogar de esa gran Logia que permite al hombre introducirse, como un humilde discípulo, en nuestra quinta iniciación. Más adelante, cuando se establezca y actúe la nueva religión mundial, hallaremos que el principal festival celebrado en agosto, durante el período de la Luna llena, estará dedicado a la tarea de establecer contacto, por medio de la Jerarquía, con la fuerza de Sirio. Cada uno de los meses del año será dedicado más adelante (por medio de un conocimiento exacto astronómico y astrológico) a la constelación que, en los cielos, gobierna un mes determinado, así como Sirio gobierna a Leo. Esto lo dilucidaré más adelante en los escritos referentes a los nuevos Acercamientos a la realidad espiritual.

       4  Su naturaleza peculiar, su objetivo en la evolución y su propósito básico, le son revelados únicamente al iniciado que ya ha recibido la quinta iniciación. Conciernen al problema del deseo (problema de la humanidad, pero no en sus octavas superiores) y su transmutación en voluntad espiritual y propósito divino. Son los que originan conflicto y están estrechamente relacionados con el cuarto Rayo de Armonía por medio del Conflicto, teniendo por lo tanto una relación peculiar con la cuarta Jerarquía Creadora, la humana, y con la Tierra en esta cuarta ronda.

       5  1.          El ciclo evolutivo, desde la individualización hasta la liberación, desde la etapa del hombre primitivo hasta que aparece en el escenario de los asuntos mundiales un Maestro de Sabiduría, un Buddha o un Cristo.

       6  5to.       RAYO. - La energía de la Ciencia Concreta o Conocimiento. Para comprender esta expresión de la voluntad divina, el estudiante debe recordar el aforismo ocultista que dice “materia es espíritu en el punto inferior de la manifestación y espíritu es materia en su punto más elevado”. Básicamente, esta voluntad puede producir concreción y, sin embargo, al mismo tiempo constituir el punto donde espíritu y materia se equilibran y equiparan. Ésta es la razón de por qué la perfección humana se lleva a cabo conscientemente en el plano mental, el quinto plano; esto lo lleva a cabo el quinto rayo, y en ese plano tiene lugar la liberación, al recibir la quinta iniciación. Ésta es la voluntad inherente a la sustancia, y pone en actividad a todos los átomos con los cuales están construidas las formas. También está estrechamente relacionada con el primer sistema solar, aunque va liberando a esos miembros de la familia humana que constituirán el núcleo alrededor del cual se construirá el tercer sistema solar. La energía de este rayo es inteligencia; es la simiente de la conciencia, pero no de la conciencia como la entendemos nosotros; es la vida inherente a la materia y la voluntad para trabajar inteligentemente; es ese algo viviente para lo cual no tenemos denominación, producto del primer sistema solar. Constituye uno de los principales haberes de Dios, el Padre, y también de la Mónada humana. Es la Voluntad de Actuar.

autobiografia inconclusa

       1  He difundido la enseñanza tal como la he recibido de El Tibetano, pero la responsabilidad es Suya. Como Maestro de Sabiduría sabe lo que yo no sé, y tiene acceso a los archivos y verdades que están sellados para mí. Creer que sé todo lo que se dice en Sus libros, es falso. Como discípulo en entrenamiento puedo saber más que el lector común, pero no tengo el vasto conocimiento que posee El Tibetano; siento regocijo, con frecuencia, cuando algún teósofo antagonista me describe (podría dar nombres, pero no lo haré) como esa “señora peculiar que tiene su oído pegado al ojo de la cerradura de Shamballa”. Pasará mucho tiempo antes de adquirir el derecho de “entrar en el lugar donde la Voluntad de Dios es conocida” y, cuando lo haga, no necesitaré el ojo de la cerradura.

cartas sobre meditacion ocultista

       1  Más adelante se obtiene la perfecta coordinación con el Yo superior, canal directo de comunicación -o conducto sin impedimento, si así puedo expresarlo- con la conciencia del cerebro físico. Hasta ahora había sido directo sólo en muy raras ocasiones. En el hombre cuya personalidad está altamente coordinada, los cuatro centros cerebrales inferiores funcionan con elevada vibración; Cuando el Ego está próximo a alinearse con los cuerpos inferiores, la glándula pineal y el cuerpo pituitario están en proceso de desarrollo, y cuando funcionan en forma correlativa (lo cual ocurre en la tercera iniciación), entonces el tercer centro, o centro alta mayor, intensifica su vibración, hasta entonces moderada. Al recibir la quinta iniciación la interacción entre los tres centros se perfecciona, el alineamiento de los cuerpos se rectifica geométricamente; tenemos así el perfecto quíntuple superhombre.

       2  La vida de la personalidad evolucionante puede ser dividida en cinco partes. Después de todo, nuestra evolución es quíntuple, y la vida del hombre (como ser humana y antes de alcanzar la quinta iniciación) puede ser considerada como una serie de cinco etapas sucesivas, cada una de las cuales es posible medir por el estado en que se halla la Llama del Espíritu que en él mora. Desde el punto de vista de nuestra Jerarquía planetaria oculta, como ya he dicho, somos medidos por nuestra luz.

       3  Durante la quinta etapa (el periodo del Sendero de Iniciación) la polarización cambia completamente de la Personalidad al Ego, de manera que al término de dicho período es total la liberación del hombre, y hasta al cuerpo causal se lo considera una limitación, completándose la emancipación. La polarización entonces es elevada a la Triada; la trasferencia comenzó ya en la tercera Iniciación. El átomo físico permanente desaparece y la polarización se convierte en mental superior; el átomo emocional permanente desaparece y la polarización se hace intuitiva; la unidad mental también desaparece y la polarización llega a ser espiritual. El hombre se convierte en Maestro de Sabiduría, teniendo la edad simbólica de los cuarenta y dos años, el punto de perfecta madurez en el sistema solar.

       4  Los devas se hallan en el sendero evolutivo, en el camino ascendente. Como bien saben, son los Constructores del sistema y trabajan en apretadas y graduadas filas. Los devas tienen la misma categoría que el Logos planetario, y los Regentes de los cinco planos de la evolución humana poseen igual categoría que un Maestro de la séptima Iniciación. Otros poseen un desarrollo igual (en su propia línea) a la de un Maestro de la quinta iniciación y trabajan consciente y voluntariamente con los Maestros de la Jerarquía. Puede encontrárselos en los grados inferiores, hasta llegar a los pequeños devas constructores, los cuales trabajan casi inconscientemente en sus grupos, construyendo las innumerables formas que necesita la vida evolucionante.

       5  Antes de seguir más adelante quiero advertir el peligro que implica llamar y hacer contacto con estos grupos de constructores, muy especialmente con las fuerzas elementales. ¿Por qué especialmente las últimas? Porque tales fuerzas hallan siempre respuesta en cualesquiera de los tres cuerpos inferiores del hombre. Tales cuerpos (considerados como envolturas separadas) están compuestos por estas vidas involutivas. Por consiguiente, aquel que sin saberlo se expone al contacto directo con cualquier elemental, correrá riesgo y lamentará amargamente lo ocurrido. Pero a medida que el hombre se acerca al adeptado y ha obtenido dominio sobre sí mismo, y puede en consecuencia confiársele el dominio de otras formas de vida, le serán otorgados ciertos poderes, los cuales -por estar basados en la ley- pondrán en sus manos el gobierno de vidas inferiores y le enseñarán a colaborar con las huestes dévicas, tan esenciales en el periodo final de la evolución.

       6  Maestro de Sabiduría es aquel que ha pasado la quinta iniciación. Esto, en realidad, significa que Su conciencia ha alcanzado tal expansión, que ello incluye el quinto reino o reino espiritual. Se ha abierto camino a través de los cuatro reinos inferiores: el mineral, el vegetal, el animal y el humano, y, por medio de la meditación y el servicio, ha expandido Su Centro de conciencia hasta incluir el plano del espíritu.

       7  Maestro de Sabiduría es aquel que ha transferido la polarización desde los tres átomos de la vida de la personalidad -incluidos en el cuerpo causal- a los tres átomos de la Tríada espiritual. Conscientemente es espíritu-intuición-mente abstracta o atma-budi-manas, no potencialmente sino en pleno poder efectivo, alcanzado por medio de la experiencia. Esto lo ha logrado, como dije anteriormente, por el proceso de la meditación.

       8  Maestro de Sabiduría es aquel que no sólo ha encontrado el acorde del Ego sino también el pleno acorde de la Mónada, y puede, por lo tanto, pulsar a voluntad las variaciones de todas las notas, desde la más baja hasta las del plano monádico. Esto significa esotéricamente que ha desarrollado la facultad de crear y puede emitir la nota correspondiente a cada plano y construir en el mismo. Este poder de descubrir -primero las notas del acorde monádico y después utilizar estas notas en el trabajo constructivo- se realiza primeramente por medio de la meditación practicada según el método ocultista, equilibrado por el servicio prestado amorosamente.

       9  Maestro de Sabiduría es aquel que puede aplicar la ley en los tres mundos y dominar todo lo que evoluciona en esos planos. Por el aprendizaje de las leyes de la mente, mediante la práctica de la meditación, el Maestro expande estas leyes hasta abarcar las leyes de la Mente Universal, tal como se expresan en la manifestación inferior. Las leyes de la mente se aprenden en la meditación y se aplican en la vida de servicio, consecuencia lógica del conocimiento verdadero.

      10  Maestro de Sabiduría es aquel que ha pasado del Aula del Aprendizaje al Aula de la Sabiduría; ha cursado los cinco grados, ha trasmutado la mente inferior en mente pura y sin mácula y el deseo en intuición, anegando su conciencia con la luz del Espíritu puro. La disciplina de la meditación es el único camino por el cual esto puede realizarse.

      11  Maestro de Sabiduría es aquel que, por el conocimiento adquirido mediante los cinco sentidos, ha aprendido que existe una síntesis y ha fusionado los cinco sentidos en los dos sintéticos, que marcan el punto de realización en el sistema solar. Por medio de la meditación se ajusta el sentido geométrico de proporción, se reconoce claramente el sentido de los valores y, mediante tal reajuste y reconocimiento, se disipa la ilusión y se conoce la realidad. La práctica de la meditación y la concentración interna que en ella se realiza despierta la conciencia respecto al valor de la fórmula y su verdadero empleo. Por ello se hace contacto con la realidad, y los tres mundos ya no pueden atraparnos.

      12  Maestro de Sabiduría es aquel que conoce el significado de la conciencia, de la vida y del espíritu, y puede llegar directamente, por la línea de menor resistencia, al "seno de su Padre, en el Cielo". El acercamiento a la línea de menor resistencia, el camino directo, se descubre mediante la práctica de la meditación.

      13  Maestro de Sabiduría es aquel que se ha trasformado a Sí mismo, de quíntuple en triple y de triple en dual. Se ha convertido en la estrella de cinco puntas, y cuando ha llegado ese momento la ve brillar sobre el Único Iniciador y la observa en todos Aquellos que han alcanzado Su misma posición. Ha santificado (en sentido esotérico) el Cuaternario, utilizándolo como piedra fundamental, sobre la cual erige el Templo de Salomón. Ha progresado más allá del templo mismo, llegando a considerarlo una limitación. Ha salido de sus muros limitadores y ha penetrado en la Triada. Lo ha hecho empleando siempre el método ocultista, es decir, conscientemente y con pleno conocimiento de cada paso dado. Aprendió el significado de cada forma limitadora, asumió el control y aplicó la ley en el plano correspondiente a la forma. Habiendo trascendido la forma, la desechó por otras superiores. Así progresa constantemente a través del sacrificio y de la muerte de la forma.  Reconoce que ella siempre aprisiona, que hay que sacrificaría constantemente y debe morir para que la vida interna progrese rápidamente hacia adelante y arriba. El camino de la resurrección presupone la crucificación y la muerte; luego conduce al Monte donde tendrá lugar la Ascensión. Durante la meditación se puede apreciar y conocer el valor de la vida y las limitaciones de la forma, y mediante el conocimiento y el servicio la vida puede liberarse de todo lo que limita y traba.

      14  Maestro de Sabiduría es aquel que ha decidido permanecer en este planeta para ayudar a sus semejantes.. . Quienes alcanzan la quinta iniciación son Maestros de Sabiduría, pero no todos se quedan para trabajar como servidores de la raza. Algunos emprenden otros trabajos de igual o mayor importancia. Para el público en general esta expresión significa que algunos Maestros deciden permanecer y limitarse a Sí Mismos en beneficio de quienes tratan de avanzar en la escala de evolución. Por la meditación el Maestro alcanza Su meta y por la meditación (alga que a menudo no se comprende) o la manipulación de la materia mental y por su actuación sobre los cuerpos mentales de la raza, lleva a cabo el trabajo que ayuda al proceso evolutivo.

      15  Maestro de Sabiduría es aquel que ha recibido esa primera Iniciación que lo vincula con la gran Fraternidad de Sirio, y como ya he dicho, es un iniciado de Primer Grado en la Gran Logia. Ha alcanzado una expansión de conciencia que le ha permitido entrar en contacto con muchos sectores del sistema solar. Ahora tiene ante Sí una vasta región de expansiones que eventualmente lo llevarán más allá de la conciencia del sistema, hacia algo mucho más grande y amplio. Debe empezar a aprender los rudimentos de la meditación cósmica, que le permitirá entrar en esa Conciencia que está más allá de cuanto podemos concebir.

      16   Maestro de Sabiduría es aquel que actúa conscientemente, como parte del Hombre celestial, a Cuyo cuerpo puede pertenecer. Comprende las leyes que rigen a los grupos y a las almas grupales. Él mismo rige conscientemente un alma grupal (un grupo que se halla en el sendero de retorno, compuesto por muchos hijos de los hombres) y conoce el lugar que le corresponde en el cuerpo del sistema. También conoce ese Centro en el Cuerpo del Hombre celestial, mediante el cual se mantiene la vibración armoniosa entre Él y Su grupo, y lo conduce a relacionarse con otros grupos en el mismo Cuerpo, de acuerdo a determinadas leyes. El estudiante que reflexiona se dará cuenta de cuán útil es la meditación, como preparación para esta actividad, pues es el único medio de trascender todo sentimiento de separatividad y comprender esotéricamente la unidad con nuestros semejantes.

      17  Maestro de Sabiduría es aquel a quien se le han confiado, en virtud del trabajo realizado, ciertas Palabras de Poder. Por medio de estas palabras aplica la ley a otras evoluciones distintas de la humana y, a través de ellas, colabora con el aspecto actividad del Logos. Así fusiona Su conciencia con la del tercer Logos. Por medio de dichas Palabras ayuda en el trabajo constructor y en el esfuerzo manipulador cohesivo del segundo Logos; comprende la acción interna de la ley de gravedad (o de atracción y repulsión) que rige todas las funciones del segundo aspecto Logoïco. Mediante estas Palabras colabora en el trabajo del primer Logos, y al recibir la sexta y séptima iniciaciones (lo cual no siempre logra), aprende el significado de la Voluntad, tal como es aplicada en el sistema Estas Palabras le son comunicadas oralmente y mediante la facultad de clarividencia, pero el Iniciado debe descubrirlas por Sí mismo una vez que alcanza la conciencia átmica... y la utiliza.

      18  Al desarrollar esta conciencia por medio de la intuición, el lniciado puede hacer contacto con la reserva de conocimientos inherente a la Mónada y así aprender las Palabras de Poder. Esta capacidad sólo se adquiere después de la aplicación del Cetro de la Iniciación por el Señor del Mundo. Por : tanto, en las etapas superiores de la meditación ocultista, el maestro de Sabiduría amplía más aún Su conocimiento. Su conciencia no permanece estática, sino que cada día es más abarcante.

      19  Maestro de Sabiduría es aquel que ha obtenido el derecho, por similitud de vibración, de trabajar con los Guías de la Jerarquía de este planeta, conjuntamente con los de otros planetas conectados con nuestra cadena. Cuando ha recibido otras iniciaciones puede hacer contacto con los siete Logos planetarios y trabajar conjuntamente con ellos, y no sólo con los tres que controlan las cadenas afines, pudiendo abarcar el entero sistema, pues Su conciencia se ha expandido hasta incluir todo el sistema solar objetivo.

      20  Debe disciplinarse a sí mismo en tal forma, que nada penetre en su conciencia capaz de perjudicar al grupo al cual pertenece o antagonizar con la vibración del Maestro. A fin de darles una idea clara de lo que quiero significar diré, que al principio cuando forma parle del grupo, incluido en el aura del Maestro, es mantenido en la periferia de esa aura hasta que ha aprendido a expulsar de sí automáticamente, y a rechazar inmediatamente todo pensamiento y deseo indignos del yo y por lo tanto, perjudicial para el grupo. Hasta que no aprenda a hacerlo, será incapaz de lograr una relación más íntima, pero deberá permanecer donde pueda ser aislado automáticamente. Gradualmente se purificará cada vez más, desarrollará la conciencia grupal y pensará en términos grupales de servicio; poco a poco su aura absorberá la coloración del aura del Maestro, hasta fusionarse y adquirir el derecho de ser atraído más cerca del "Corazón de su Maestra". Más adelante explicaré el significado técnico de esta frase, cuando me ocupe del trabajo que realiza el Maestro con el discípulo. Basta decir que a medida que transcurre el período de “discípulo aceptado" (y varía según los casos), va acercándose al corazón del grupo y encuentra su lugar y actividad funcional en ese cuerpo colectivo. El secreto es: hallar nuestro propio lugar, no tanto en la escala de la evolución (pues esto se sabe aproximadamente), sino en el servicio. Ello tiene más  importancia de lo que se cree, pues abarca el periodo que finalmente señalará, en forma terminante, el sendero que deberá seguir el hombre después de la quinta iniciación.

      21  Poco puede decirse acerca del período final de lo que estamos considerando. Abarca el período en que el hombre domina las etapas finales del Sendero y entra en contacto, cada vez más íntimo, con su grupo y con la Jerarquía. No sólo vibra a tono con su grupo y su Maestro, sino que empieza a reunir a su propia gente y a formar su grupo propio. Al principio este grupo existirá nada más que en los niveles emocional, físico y mental inferior. Después de la quinta iniciación el discípulo incluirá dentro de su aura a estos grupos y a los que les son propios en los niveles egoicos. Esto en manera alguna impide que continúe siendo uno con el Maestro y con el grupo, pero el método de interfusión es uno de los secretos de la iniciación.

del belen al calvario

       1  Hay, por lo tanto, tres iniciadores: primero, la propia alma del hombre; segundo, el Cristo de la historia y, finalmente, el Anciano de los Días, Aquél en Quien "vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser". (24) Estas ideas interesan porque comprendemos que de las cinco iniciaciones, tres parecen ser, y en verdad son de suprema importancia. En la vida de Cristo hay episodios que representan grandes etapas de realización, culminando ciclos e iniciando otros nuevos, y son: la primera iniciación, el Nacimiento; la tercera iniciación, la Trasfiguración; la quinta iniciación, la Resurrección. Existe en la naturaleza un misterioso valor relacionado con las iniciaciones primera, tercera y quinta  el comienzo, el punto medio y la consumación final. Como ya se dijo, "no sólo los intervalos entre la nota básica, la tercera mayor y la quinta perfecta, o los que distinguen la corchea de la semicorchea, son los que permiten componer una sinfonía o canción". Entre esos elevados puntos de cuyos intervalos da detalles el Evangelio, continúa la tarea que hace posibles las realizaciones posteriores. Consideramos especialmente en este libro, la técnica de la entrada en el reino de Dios. Tal reino existe, y nacer en él es tan ineludible como el nacimiento en la familia humana. El procedimiento correlativo desde la gestación, hasta que "en la plenitud del tiempo" nace el Cristo-Niño, el alma empieza a manifestarse en la tierra, comenzando la vida del discípulo y del iniciado. Pasa de una etapa a otra hasta que domina todas las leyes del reino espiritual. Por el nacimiento, el servicio y el sacrificio, el iniciado se hace ciudadano de ese reino, y esto constituye un proceso relacionado con su vida interna, tan natural como lo son los procesos físicos relacionados con su vida externa como ser humano. Ambos van juntos, pero la realidad interna eventualmente viene a la manifestación mediante el sacrificio de lo humano a lo divino. La siguiente cita aclara este concepto:

       2  LA QUINTA INICIACIÓN ... LA RESURRECCIÓN

del intelecto a la intucion

el alma la cualidad de la vida

       1  Más adelante se obtiene la perfecta coordinación con el Yo superior, canal directo de comunicación - o conducto sin impedimento, si así puedo expresarlo - con la conciencia del cerebro físico. Hasta ahora había sido directo sólo en muy raras ocasiones. En el hombre cuya personalidad está altamente coordinada, los cuatro centros cerebrales inferiores funcionan con  elevada vibración; cuando el Ego está próximo a alinearse con los cuerpos inferiores, la glándula pineal y el cuerpo pituitario están en proceso de desarrollo, y cuando funcionaren forma correlativa (lo cual ocurre en la tercera iniciación), entonces el tercer centro, o centro alta mayor, intensifica su vibración, hasta entonces moderada. Al recibir la quinta iniciación, la interacción entre los tres centros se perfecciona, el alineamiento de los cuerpos se rectifica geométricamente; tenemos así el perfecto quíntuple superhombre.

       2  Con el tiempo, el rayo monádico asume el control, absorbiendo en sí mismo el rayo de la personalidad y el del alma (en la tercera y quinta iniciaciones) y así definitivamente se subyuga la cualidad y “permanece sólo Aquel Que Es”. (15-262/5)

       3  En la quinta iniciación el hombre se une con la mónada por mediación del Señor del Mundo, el Observador Solitario, el Gran Sacrificio.

       4  Posteriormente, cuando el discípulo en probación se convierte en discípulo aceptado y se le permite participar en actividades ashrámicas, entonces agrega a ello la capacidad de registrar la impresión jerárquica; sin embargo, podrá hacerlo después que ha aprendido a registrar la impresión que le llega de su propia alma (impresión vertical) y la del mundo circundante de los hombres (impresión horizontal). Cuando ha obtenido ciertas iniciaciones importantes, su aura magnética será capaz de registrar impresiones provenientes de los reinos subhumanos de la naturaleza. Finalmente, cuando se convierte en un Maestro de Sabiduría y, por lo tanto, en un miembro del quinto reino de la naturaleza, su aura magnética recibirá la impresión horizontal del mundo de la vida y actividad jerárquicas; la impresión vertical la recibirá en los niveles superiores de la Tríada espiritual, y por último de Shamballa. Entonces la humanidad será para él lo que los reinos subhumanos fueron para el cuarto reino, el humano, cuando constituía el campo de su impresión horizontal registrada. (11-84/5)

el alma y su mecanismo

el destino de las naciones

el discipulado en la nueva era 1

       1  Comenzaremos a ocuparnos de las sutilezas más ocultas de nuestro trabajo y debe estar preparado para ello. Sus escritos y respuestas a las preguntas formuladas, se refieren, primordialmente, al trabajo en conexión con aquellos que espiritualmente son inferiores. ¿Qué puede decir respecto a quienes espiritualmente son sus iguales o superiores? Relea sus preguntas y respuestas en esta luz, y vea qué reacción evocan en usted. El iniciado de quinto grado, en la época atlante, debía evidenciar el correcto empleo de la emoción. En la época aria, el iniciado de segundo grado debe evidenciar lo mismo. Hermano mío, ¿cree usted que está preparado como para decir que se produce tal evidencia?

       2  Esta primera lección es difícil. El neófito por lo general es más conscientemente vanidoso que el discípulo experimentado. La necesidad de comprender el hecho de la progresión jerárquica me impulsó a elegir, como nuestro tema de estudio, las seis etapas del discipulado. El hecho de ser un discípulo no significa que todos, dentro de un ashrama, deberían hallarse en el mismo peldaño de la escala evolutiva. Pero no es así. Un ashrama está compuesto de todos los grados, y abarca desde el discípulo que da los primeros pasos en el arduo sendero del entrenamiento, hasta el discípulo que es Maestro de Sabiduría. La progresión jerárquica es algo que merece detenida consideración. Les recordaré que la Ley dice: "progresamos por medio de nuestros propios reconocimientos". Cuando se considera un reconocimiento como aspecto o fracción de un todo mayor, constituye la simiente de una mayor expansión de conciencia. Una constante expansión estabilizada de la conciencia significa iniciación. Esta afirmación esotérica es de gran importancia.

el discipulado en la nueva era 2

       1  Quiero evitar toda tendencia a considerar a un ashrama superior a otro. De los cuarenta y nueve ashramas que constituyen la Jerarquía en este período planetario al algunos están en plena actividad, otros en proceso de formación y aún otros en estado embrionario, esperando que un iniciado adquiera la "capacidad de enfocarse" y que se esté preparando ahora para recibir la quinta iniciación. Esencial y potencialmente los Ashramas son todos iguales y su cualidad no es la rivalidad; difieren en su actividad planificada -actividad que es Parte de otra actividad jerárquica, cuidadosamente formulada. Nunca olviden esto La devoción de un discípulo hacia un Maestro no tiene para Él ni para Su grupo ashrámico ninguna importancia. La devoción, la predilección y la elección Personales, no rigen la formación del grupo del Maestro. Las antiguas relaciones y la habilidad de manifestar determinados aspectos de la vida a la clamorosa humanidad y expresar definidamente la cualidad de rayo, determinan la ubicación jerárquica de los aspirantes en un Ashrama. Quizás éste sea un concepto nuevo para ustedes, razón por la cual A.A.B. nunca dijo que deberían concentrar su atención sobre algunos de los Maestros conocidos. Jamás ignoró que cada Ashrama central tiene asociados seis Ashramas, que firme y constantemente se organizan para satisfacer la necesidad planetaria. Observarán que no digo la "necesidad humana", Porque las necesidades del planeta que la Jerarquía debe satisfacer abarcan mucho más que las del cuarto reino de la naturaleza. Reflexionen sobre estos conceptos.

       2  Al considerar el punto superior del triángulo, que es el Ashrama, les recordaré que la radiación desde Shamballa entra en el Triángulo por ese punto y que por intermedio del ashrama puede afluir la voluntad, el propósito y la fortaleza. Éste es un logro relativamente nuevo dentro de los ashramas de los Maestros. En el principal grupo ashrámico (la Jerarquía) se reacciona a esta impresión desde Shamballa, a medida que afluye la energía por intermedio de dos Grandes Señores, el Manu y el Cristo. También la registran Sus discípulos avanzados, los Chohanes e iniciados de la sexta iniciación, tales como los Maestros Morya y Koot Hoomi. Últimamente el Maestro R. asumió el cargo del Mahachohán y esa realización hizo descender la fuerza a las filas de esos Maestros que recibieron la quinta iniciación, permitiéndoles aminorar esta fuerza shambállica en Sus ashramas individuales. Este evento ha producido un enorme estímulo con su corolario de oportunidades, manifestaciones y peligros. Los Maestros como yo, tuvimos que aprender a manejar este gran poder y a poner la mayor cantidad posible de esa fuerza sin peligro y con inteligencia, a disposición de nuestros discípulos avanzados.

       3  La sabiduría es la característica del iniciado y la posee aunque su conocimiento práctico de los detalles mundanos -históricos, geográficos, económicos y culturales- deje mucho que desear. Los discípulos del Ashrama de un Maestro pueden proporcionarle el conocimiento que requiera, pues son extraídos de distintas culturas y civilizaciones y todos ellos pueden resumir el total conocimiento humano en cualquier momento dado. Esto no debe olvidarse. Un Maestro de Sabiduría sabe siempre donde acudir para obtener conocimiento. No deben confundirse el conocimiento y la inteligencia o la polarización mental. A lo anterior podría agregar que el conocimiento tiene que ver con lo comprobado y lo efectivo en el plano físico y en los tres mundos; la sabiduría tiene que ver con las capacidades y posibilidades inherentes a la expresión espiritual. El conocimiento puede ser expresado en conceptos y preceptos; la sabiduría es revelada a través de las ideas contra las cuales (con frecuencia) milita poderosamente gran parte del conocimiento mundano. Como bien saben, la mente concreta inhibe a menudo la libre afluencia de ideas intuitivamente impulsadas; el iniciado se ocupa básicamente de esta libre afluencia de nuevas ideas porque, correctamente aplicadas e interpretadas, determinan el futuro de la humanidad y de la vida planetaria.

       4  Todo con lo que pueden contribuir los miembros de un ashrama constituye su fortaleza, disponibilidad y utilidad, más lo que aportan Quienes recibieron la tercera iniciación, "extrayéndolo" de fuentes aún superiores, o lo que, ante la necesidad, los Maestros de los Ashramas pueden poner a disponibilidad. Los estudiantes tienden a creer que un ashrama es dirigido por un iniciado de quinto grado (el grado de Maestro). Esto pocas veces sucede. Por lo general hay en cada ashrama tres "Maestros colaboradores", uno de Ellos se halla en el ápice del triángulo, que actúa como Maestro dirigente del ashrama y es responsable de la preparación de los discípulos para la iniciación. Otros "Maestros asociados" a menudo trabajan particularmente durante los ciclos de iniciación rápida, como sucede hoy. Otros también se están preparando para la sexta iniciación.

       5  Otra pregunta que podría ser contestada es: ¿Los miembros del grupo deben estar en la misma etapa en el sendero del discipulado o en distintas y variadas etapas del discipulado o de la iniciación? Lo que ustedes quieren significar cuando hacen esta pregunta es: Debido a que el grupo está formado por individuos ¿recibe la misma iniciación? ¿Sus miembros se hallan en la misma etapa de evolución? De ninguna manera. Un grupo deberá estar, y está, compuesto de individuos de distintas etapas de desarrollo; algunos pueden estar preparándose para recibir la segunda iniciación; otros quizás se entrenan para la tercera y unos pocos ya están preparados para recibir la cuarta o la quinta iniciación. La naturaleza de la iniciación sólo es conocida por el discípulo y su Maestro, y no le interesa al grupo; la diversidad de las iniciaciones para las cuales se hacen preparativos, tiende a enriquecer el contenido grupal; cuando los miembros del grupo pertenecen a muchos tipos de rayos, su servicio será más valioso. La unión de grupos que se preparan para la iniciación condujo al actual cambio fundamental en los métodos de la Jerarquía. Al principio el seudo iniciado no trabaja exclusivamente bajo la tutela del Maestro de determinado Ashrama. A algunos de ellos (por lo general, Maestros como yo, que recientemente recibieron la quinta iniciación) se los eligió para entrenar e instruir aspirantes que pertenecen a todos los rayos, hasta después de la tercera Iniciación de la Transfiguración.

       6  El tema de la redención (que subyace en todos los procesos iniciáticos) está oculto en las responsabilidades kármicas de Sanat Kumara; una etapa tras otra y una iniciación tras otra, el discípulo llega a comprender el significado de la redención. Ante todo aprende a redimir su triple personalidad; luego el concepto se amplía en líneas paralelas, a medida que trata de redimir a sus semejantes; posteriormente comparte el trabajo redentor vinculado a todo verdadero esfuerzo jerárquico y se convierte en "parte activa de un Ashrama redentor". En iniciaciones posteriores, y después de la quinta Iniciación de la Revelación, percibe con una nueva claridad algunas de las deudas kármicas que indujeron al Logos Planetario a crear este planeta de sufrimiento, angustia, dolor y lucha; entonces comprende (con alegría) que este pequeño planeta tiene esencialmente un propósito y técnicas excepcionales y que sobre y dentro de él; (si pudiera penetrar debajo de la superficie) se está llevando a cabo un gran experimento redentor; sus principales factores complementadores y agentes científicos son los "hijos de la mente que eligieron ser hijos de los hombres y, sin embargo, siguen siendo por toda la eternidad Hijos de Dios". Estos "hijos de la mente" fueron elegidos en esa legendaria época en que vino a la existencia el cuarto reino de la naturaleza, para desarrollar la ciencia de la redención. Hay una significación verdaderamente histórica y espiritualmente esotérica en las palabras de El Nuevo Testamento, de que "toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora..., aguardando la manifestación de los hijos de Dios". San Pablo se refiere en ella al propósito planetario y a la insistente decisión de los hijos de Dios, de que oportunamente -a medida que rediman la sustancia, la materia y la forma, probando así la posibilidad de esa redención por medio de sus propias personalidades transfiguradas- su recompensa podría ser la manifestación eventual como expresión de la divinidad. Con ese propósito y ese objetivo en vista, instituyeron el gran proceso evolutivo de la iniciación, estableciendo continuidad de revelación e iluminación. En realidad, el lapso en que se recibe la iniciación final, es simplemente la culminante y triunfal demostración de la comprensión y el propósito de todas las experiencias pasadas; el cumplimiento (por el Iniciador Uno) de la primera promesa hecha a los "hijos de la mente", cuando originalmente comenzaron su trabajo redentor, y que consiste en "una repentina y luminosa glorificación individual y su fusión con la gloria del todo durante la iniciación".

       7  Esta insinuación se está introduciendo en la conciencia de toda la humanidad, porque la Personalidad perfecta de Sanat Kumara enfocada actualmente en Su centro laríngeo creador, la Humanidad -reverbera debido al efecto orquestal de la fórmula que abarca esta insinuación desde el ángulo cósmico. Nada más diré sobre esto, porque no lo comprenderían. Tampoco yo comprendo mucho, hermano mío, porque sólo soy un iniciado de quinto grado. La razón detrás de ello es que el Logos planetario, en este ciclo mundial particular, está pasando por una iniciación que trasladará su enfoque del centro jerárquico al centro de energía denominado la Jerarquía; desde ese punto de enfoque alcanzado se someterá a la iniciación cósmica, para la cual Su trabajo planetario -creador y magnético- lo ha preparado. A medida que Él progresa en Su propia naturaleza esencial, cada fase de Su cuerpo de manifestación y de Su personalidad expresiva están involucradas, y pone el énfasis en las energías condicionantes que actúan por medio de los dos centros preeminentemente activos en este momento, es decir, el centro que llamamos la raza de los hombres, la Humanidad, donde la energía de la inteligencia está enfocada y agudamente activa, y el centro donde se expresa el amor de Dios, la Jerarquía. En ambos centros se lleva a cabo una gran actividad y una vital expansión o exteriorización.

       8  2.          Llevar toda esta energía movilizada al centro cardíaco, durante la quinta iniciación, para propósitos grupales, haciéndolo con plena conciencia vigílica.

       9  ¿Por qué lo dirigí hacia el aspecto voluntad cuando ambos Ashramas son de segundo rayo y usted es predominantemente discípulo de segundo rayo? Los ashramas subsidiarios se ocupan de las cualidades de rayo cuando están activos y prestan servicio, mientras que los ashramas mayores se ocupan siempre de la voluntad en acción, por medio de las cualidades de rayo. Esto es posible porque quienes presiden los ashramas mayores han recibido la sexta iniciación; los ashramas como el mío están dirigidos por un Maestro o Iniciado de quinto grado.

      10  Quizás obtendrá una idea de lo que quiero darle a entender respecto al trabajo llevado a cabo en el Ashrama de un Maestro o de un Chohan, si medita sobre las palabras: Buena Voluntad y Voluntad al Bien. Se considera que la buena voluntad cualifica la vida en todos los Ashramas presididos por un Maestro de Sabiduría; la Voluntad al Bien se desarrolla y se comprende en los Ashramas de Aquellos que han obtenido una realización aún mayor. Buena voluntad concierne al Plan, mientras que voluntad al bien, al Propósito. Además, en esta misma conexión tenemos Visión e Iluminación. Aquí hay una insinuación vital para todos ustedes respecto a la diferencia de trabajo en ambos ashramas.

el nuevo grupo de servidores del mundo

el septimo rayo revelador de la nueva era

       1  Este descubrimiento de la liberación del átomo ha sido efectuado por la actividad de primer rayo, en relación con el entrante séptimo rayo, y tiene una análoga situación en la liberación del Maestro, en la quinta iniciación (cuando la puerta de la tumba se abre violentamente) y en el acto de morir, cuando el alma aprisionada halla la liberación. A la luz de los futuros acontecimientos científicos, estas antiguas técnicas serán mucho más claras, y mientras tanto cualquier explicación de su verdadera "importancia energética" no tendrá sentido. La nueva y verdadera terminología arrojará luz sobre las antiguas fórmulas, y con el tiempo verán lo mucho que podrá impartir al curador inteligente de esa nueva generación, lo que parece decepcionante, de ninguna utilidad o significado, e innecesariamente abstruso.

       2  En este período intermedio, entre el pasado y lo que está en camino, no es fácil para un Maestro de Sabiduría hablar o enseñar, particularmente en conexión con el tema de la curación. El cuerpo físico no es aún reconocido como unidad eléctrica; su naturaleza, como energía atómica pura, no ha sido aún verificada; la realidad del cuerpo de energía, el vehículo etérico, no es reconocido actualmente en las enseñanzas de las modernas escuelas de medicina, aunque se ha discutido su realidad; la naturaleza explosiva de la energía, cuando entra en contacto con la fuerza, o la del alma en relación con la sustancia, es totalmente desconocida o velada, en el lenguaje místico. Hasta que llegue el momento en que las nuevas fórmulas científicas y los nuevos acercamientos (que han hecho posible el descubrimiento de la liberación de la energía del átomo) sean más generalmente comprendidos y constituyan un tema familiar de discusión y expresado en lenguaje familiar, la futura ciencia de la curación debe permanecer detrás del velo de un idioma inadecuado y oculto por palabras inapropiadas.

       3  Esta conciencia crística que va desarrollándose en las masas, creará necesariamente un fermento en la vida diaria de los pueblos de todas partes; la vida de la personalidad, orientada hasta ahora hacia la obtención de fines materiales y puramente egoístas, luchará contra la nueva e interna comprensión; el hombre "carnal" (para emplear las palabras de Pablo, el iniciado) combatirá al hombre espiritual, tratando cada uno de obtener el control. En las primeras etapas, después de "el nacimiento" y durante “la infancia" del Cristo Niño (hablando nuevamente en símbolos), triunfa el aspecto materialista. Más tarde triunfa la vida crística. Esto es bien sabido. Cada iniciación indica una etapa en el crecimiento y desarrollo de este nuevo factor en la conciencia y la expresión humanas, y ello continúa hasta la tercera iniciación, en que el "hombre maduro surge en Cristo". Entonces, en la quinta iniciación, el iniciado está preparado para registrar, comprender y anotar, la revelación largamente esperada.

el sexo

       1  Segundo. La meta de la humanidad consiste en llegar a ser Maestro de Sabiduría, o entes conscientes dentro del Cuerpo del Dragón de Sabiduría o de Amor. El hombre lo logra cuando puede actuar conscientemente en el vehículo búdico o cuando el átomo astral permanente es reemplazado por el átomo búdico o permanente.

       2  Cuando esta fuerza está bien controlada y correctamente dirigida constituye un gran agente transmutador que oportunamente convertirá al ente humano en un Maestro de Sabiduría, un Señor de Amor, un Dragón de Sabiduría de grado inferior.

       3  c. En el Aula de la Sabiduría llega al conocimiento del primer aspecto de la energía, al empleo dinámico de la voluntad en el sacrificio, y se le confía entonces la clave del triple misterio de la energía, llegando a conocerla en su triple aspecto en las otras dos aulas. En la tercera, la cuarta y la quinta iniciación, se le dan las tres claves de los misterios.

espejismo

       1  5.          En la quinta iniciación  y aquí fracasan las palabras para expresar la verdad  ve al Morador en el Umbral, al Ángel y a la Presencia, convertidos en una síntesis divina.

       2  Toda la ciencia de la respiración está erigida alrededor del empleo de la Palabra Sagrada OM. El uso de dicha Palabra debiera estar limitado únicamente a los aspirantes que se han comprometido seriamente a hollar el Camino, pero su empleo ha sido difundido y prescrito por muchos instructores inescrupulosos, especialmente los swamis llegados de la India, que se hacen pasar por santos, obteniendo que las incautas mujeres de Occidente caigan en sus redes. La Palabra es empleada sin ninguna intención espiritual sino simplemente como un sonido que, llevado sobre el aliento, produce resultados síquicos que indican a los crédulos su profunda espiritualidad. La dificultad reside en que la respiración está inevitablemente relacionada con el OM, pero los efectos dependen del motivo y de la intención interna establecida. El oriental, a menos que haya alcanzado la cuarta o quinta iniciación, no tiene una verdadera comprensión del occidental, de su mecanismo ni de su equipo que, como resultado de una civilización y de un modo de vida particular, difieren ampliamente de los del oriental. En Oriente, el problema del instructor o Gurú consiste en tomar personas negativamente polarizadas y hacerlas positivas. En Occidente, las razas son por lo general de actitud positiva y no necesitan un entrenamiento como el que se le da al oriental. ¿Qué quiero significar exactamente al hacer esta afirmación? Quiero decir que en Oriente, el factor voluntad (la cualidad del primer aspecto) se halla ausente. El oriental, particularmente el habitante de la India, no posee voluntad, el incentivo dinámico ni la capacidad para ejercer esa presión interna sobre sí mismo que traerá resultados definidos. Por esta razón, esa civilización particular es tan inadaptable a la civilización moderna; el pueblo de la India hace pocos progresos en lo que respecta a la ordenada vida municipal y nacional, estando muy atrasado en lo que respecta a la vida civilizada moderna. Generalizando, el occidental es positivo, y necesita la fuerza rectora del alma, pudiendo obtenerla con muy poca enseñanza. La raza Aria está obteniendo hoy una fusión entre el aspecto voluntad, la mente y el cerebro. No pasa lo mismo en Oriente. Allí sucederá más adelante.

       3  En esta última parte nos ocuparemos del control que, constante e incesantemente, ejerce el alma sobre la personalidad. Por lo tanto trataremos de esa etapa de la iniciación que pone fin al sendero de desarrollo de la humanidad, iniciando un ciclo de existencia del cual nada sabemos ni podemos saber, excepto que el Maestro liberado comienza a actuar en forma dual: como miembro de la Jerarquía, que colabora con el Plan y se ocupa de la salvación de la humanidad y luego como discípulo de Sanat Kumara. La tarea de Sanat Kumara, respecto a los Maestros, consiste en prepararlos para hollar el Camino de la Evolución superior. Cuando llega a ser posible, entonces la "atención" (empleo esta palabra inadecuada a falta de otra mejor) se traslada espiritualmente del alma y del Ángel de la Presencia, a la misteriosa Presencia misma; hasta ahora esto sólo ha sido presentido y confusamente visualizado. El Maestro  liberado de los tres y de los cinco mundos de la evolución humana y de la así denominada evolución superhumana  posee los dones de la omnipresencia y de la omniciencia. Es consciente de la unidad subyacente, realizada por la naturaleza real de la Vida Una y del Ser que compenetra toda la manifestación; ha dominado también todas las técnicas, modos y métodos de actividad posibles, de control y de fusión. Pero, habiendo desarrollado esas capacidades, comienza a darse cuenta débilmente de lo que condiciona al Ser Uno, sintiendo energías y contactos que son extraplanetarios y de los cuales ha sido totalmente inconsciente. El conocimiento le llega después de la quinta iniciación.

extractos propios

iniciacion humana y solar

       1  Además, las cuatro iniciaciones anteriores a la de adepto, señalan, respectivamente, la adquisición de determinadas proporciones de materia atómica en los cuerpos , por ejemplo, en la primera iniciación, una cuarta parte de materia atómica; en la segunda, una mitad; en la tercera, tres cuartas partes, y así hasta completar. Puesto que el principio búdico es el unificador (o el fusionador de todo), en la quinta iniciación el adepto se desprende de los vehículos inferiores y se afirma en el búdico, desde donde crea su cuerpo de manifestación.

       2  Cada iniciación otorga mayor control sobre los rayos, si esto puede expresarse así, aunque no da la idea exacta. Las palabras a menudo confunden. En la quinta iniciación, cuando el adepto es un Maestro en los tres mundos, controla más o menos (de acuerdo a su línea de desarrollo) los cinco rayos que se manifiestan especialmente en el momento en que recibe la iniciación. En la sexta, si pasa al grado superior, adquiere poder en otro rayo y, en la séptima, ejerce poder en todos los rayos. La sexta iniciación señala el punto de realización del Cristo y pone al rayo sintético del sistema bajo Su control. Debemos tener presente que la iniciación da al iniciado poder en los rayos y no poder sobre los rayos, una diferencia bien marcada. Cada iniciado lógicamente posee uno de los tres rayos mayores como rayo primario o espiritual, y en el rayo de su mónada es donde finalmente adquiere poder. El rayo de amor o rayo sintético del sistema, es el último que se adquiere.

       3  Quienes desencarnan después de la quinta iniciación, o quienes no llegan a ser Maestros en encarnación física, reciben sus siguientes iniciaciones en otra parte del sistema. Todos están, en la Conciencia del Logos. Se ha de tener en cuenta una gran realidad, que las iniciaciones del planeta o las del sistema solar, sólo son preparatorias para ser admitido en la Gran Logia de Sirio. Este simbolismo ha sido bien conservado en la masonería y combinando el método masónico con lo dicho respecto a los pasos en el Sendero de Santidad, obtendremos un cuadro aproximado. Ampliemos su significado:

       4  Las primeras cuatro iniciaciones del sistema solar corresponden a las cuatro "Iniciaciones en el Umbral", previamente a la primera iniciación cósmica. La quinta iniciación corresponde a la primera iniciación cósmica, la de "aprendiz aceptado" en la masonería, que hace de un Maestro, un "aprendiz aceptado" en la Logia de Sirio. La sexta iniciación es análoga al grado segundo de la masonería, mientras que la séptima hace del adepto un Maestro Masón de la Hermandad de Sirio.

       5  Maestro, por lo tanto, es quien ha recibido la séptima iniciación planetaria, la quinta iniciación solar y la primera iniciación cósmica o de Sirio.

       6  En la quinta iniciación el hombre se une con la mónada por mediación del Señor del Mundo, el Observador Solitario, el Gran Sacrificio.

       7  1.          La Logia -- constituida por iniciados que han pasado la quinta iniciación, y un grupo de devas o ángeles.

       8  2.          La Logia Azul, constituida por iniciados de la tercera, cuarta y quinta iniciaciones.

       9  En el primer gran grupo del cual el Manu es el Guía, se hallan dos Maestros, el Maestro Júpiter y el Maestro Morya. Ambos han trascendido la quinta Iniciación, y el Maestro Júpiter, que además es Regente de la India, es considerado el más antiguo por toda la Logia de Maestros. Habita en las colinas de Nilgherry, en el sur de la India, y es uno de los Maestros que generalmente no aceptan discípulos, pues figuran entre éstos sólo iniciados de grado superior y un buen número de Maestros. En sus manos están las riendas del gobierno de la India, incluyendo gran parte de la frontera norte, y sobre Él recae la ardua tarea de guiar finalmente a este país, para que salga del presente caos e intranquilidad y sus diversos pueblos se fusionen en una síntesis final. El Maestro Morya, uno de los adeptos orientales más conocidos, reúne entre Sus discípulos a un gran número de europeos y americanos; es un príncipe Rajput, que durante muchas décadas ocupó una posición prominente en los asuntos de la India.

      10  El Maestro Jesús, punto focal de la energía que fluye a través de las distintas iglesias cristianas, ocupa actualmente un cuerpo sirio y vive en algún lugar de Tierra Santa. Viaja mucho   y pasa largas temporadas en diversas partes de Europa. Trabaja más  especialmente con las masas que con los individuos, aunque ha reunido a Su alrededor un numeroso grupo de discípulos. Pertenece al sexto rayo de Devoción o Idealismo Abstracto, y Sus discípulos se caracterizan frecuentemente por ese fanatismo y devoción que se manifestó en los mártires de los primitivos tiempos cristianos. Es de apariencia marcial, exige disciplina, es un hombre de voluntad y dominio férreos. Alto y delgado, de rostro largo y fino, pelo negro, tez pálida y penetrantes ojos azules. Su trabajo actual es de gran responsabilidad, pues le fue asignada la tarea de orientar el pensamiento occidental, para sacarlo de su actual estado de intranquilidad y llevarlo a las pacíficas aguas de la certidumbre y del conocimiento, preparando así el advenimiento, en Europa y América, del Instructor del Mundo. Es muy conocido en la historia bíblica, apareciendo primero como Joshua, el hijo de Nun; luego aparece nuevamente en los tiempos de Ezra, como Jeshua, recibiendo la tercera iniciación, que en el Libro de Zacarías es relatada como la de Joshua, y en, el Evangelio es conocido por dos grandes sacrificios, aquel en que entregó Su cuerpo para que el Cristo lo utilizara, y el de la gran renunciación, característica de la cuarta iniciación. Como Apolonio de Tiana, recibió la quinta iniciación y Se convirtió en Maestro de Sabiduría. Desde entonces permaneció y actuó en la Iglesia Cristiana, fomentando el germen de la verdadera vida espiritual entre los miembros de las sectas y divisiones, y neutralizando en lo posible los errores y equívocos de clérigos y teólogos. Es netamente el gran Líder, el General y el Sabio ejecutivo, y en los asuntos de las iglesias coopera estrechamente con el Cristo, ahorrándole mucho trabajo y actuando como Su intermediario, cuando es posible. Nadie como Él conoce tan profundamente los problemas de Occidente; nadie está tan íntimamente en contacto con quienes representan mejor las enseñanzas cristianas, y nadie conoce tan bien la necesidad del momento actual. Algunos eminentes prelados de las iglesias Anglicana y Católica son Sus agentes.

      11  El Maestro Djwal Khul o Maestro D. K., como se lo llama frecuentemente, es otro adepto del segundo rayo de Amor Sabiduría, el último de los adeptos que pasaron la iniciación, pues recibió la quinta iniciación en 1875; conserva el mismo cuerpo de entonces; la mayoría de los Maestros la recibieron en cuerpos anteriores, su cuerpo de origen tibetano no es joven. Está dedicado al Maestro K. H. y vive en una casita cercana a la de este Maestro. Por Su disposición a servir y a hacer cuanto sea necesario, ha sido llamado "el Mensajero de los Maestros". Es muy culto y tiene más conocimiento acerca de los rayos y de las Jerarquías planetarias del sistema solar, que ningún otro Maestro. Trabaja con quienes se dedican a la curación, y coopera en los grandes laboratorios del mundo en forma desconocida e invisible, con los buscadores de la verdad, con todos los que tratan definidamente de curar y aliviar al mundo y con los grandes movimientos filantrópicos mundiales, tales como la Cruz Roja. Se ocupa de los discípulos de los distintos Maestros, que pueden aprovechar su instrucción, y en los últimos diez años ha aliviado, en gran parte, el trabajo de enseñanza de los Maestros M. y K. H., tomando a Su cargo, por determinado tiempo, algunos de Sus aspirantes y discípulos. También trabaja mucho con ciertos grupos de devas del éter, que son devas sanadores y colaboran así con Él en el trabajo de remediar algunos males físicos de la humanidad. Dictó gran parte de la monumental obra La Doctrina Secreta, y le hizo ver a H. P. Blavatsky muchas ilustraciones y datos que aparecen en ese libro.

      12  Después de la quinta iniciación, el hombre se ha perfeccionado en lo que se refiere a este esquema, aunque si lo desea puede recibir otras dos iniciaciones. Para recibir la sexta iniciación, el adepto debe hacer un curso muy intenso de ocultismo planetario. Un Maestro aplica la ley en los tres mundos, mientras que un Chohan de la sexta iniciación, lo hace en la cadena en todos los niveles. Un Chohan de la séptima iniciación aplica la ley en el sistema solar.

      13  Al reflexionar sobre el tema de la realización de los hijos de los hombres, debe reconocerse que el género humano completa una unificación tras otra; los "Hombres celestiales" son integrados en los niveles intuitivos y espirituales, y a su vez constituyen los centros de los grandes "Hombres celestiales" en el sistema solar. Estos siete Hombres celestiales en cuyos cuerpos encuentran su lugar cada mónada humana y deva, forman los siete centros del cuerpo del Logos, el cual a su vez constituye el centro cardíaco (porque Dios es amor) de una entidad aún superior. La consumación para quienes pertenecen a este sistema solar, ocurrirá cuando el Logos reciba Su quinta iniciación. Cuando los hijos de los hombres alcancen la quinta iniciación, Él llegará a Su meta. Éste es para nosotros un incomprensible y gran misterio.

      14  Entre quienes están directamente vinculados con las distintas divisiones de nuestra Logia de Maestros en el planeta, podrían designarse los siguientes: El Observador Silencioso, la Gran Entidad, la vida animadora del planeta, que es para el Señor del Mundo, Sanat Kumara, lo que el ego para el yo inferior del hombre. Se podrá obtener una idea de la elevada etapa de evolución de este Gran Ser, si se compara el grado de diferencia evolutiva entre un ser humano común y un adepto perfecto. Desde el punto de vista de nuestro esquema planetario, no hay ser más elevado que esta gran Vida, y en lo que a nosotros concierne, es la analogía del Dios personal de los cristianos. Actúa por medio de Su representante en el plano físico, Sanat Kumara, punto focal de Su vida y energía. Contiene al mundo dentro de su aura. El adepto que ha recibido la quinta iniciación, y está por recibir la sexta y séptima, es el único que puede hacer contacto directamente con esta gran Existencia. Una vez al año, en el Festival Wesak, el Señor Buda autorizado por el Señor del Mundo, derrama sobre la multitud una doble corriente de fuerza, que emana del Observador Silencioso, complementada por la energía más concentrada del Señor del Mundo. Esta doble energía la imparte como bendición sobre la multitud congregada en la ceremonia de los Himalayas, desde donde se difunde a todos los pueblos, razas y naciones. Quizás no todos sepan que en cierta crisis, durante la Gran Guerra, la Jerarquía de nuestro planeta juzgó necesario invocar la ayuda del Observador Silencioso y entonando el gran mántram por el cual se puede llegar al Buda llamó Su atención y le pidió interceder ante el Logos planetario. Entre el Logos planetario, el Señor del Mundo, uno de los Budas de Actividad, el Buda, el Mahachohan y el Manu  enumerados de acuerdo a su etapa de evolución , se decidió observar durante más tiempo el curso de los acontecimientos antes de interferir en éstos pues el karma del planeta hubiera sido demorado si la lucha terminaba demasiado rápido. Se justificó Su confianza en la capacidad de los hombres de ajustarse debidamente a las condiciones, y fue innecesaria Su intervención. Este concilio se efectuó en Shamballa. Se ha mencionado esto para demostrar la atenta observancia de las Entidades planetarias en todo lo concerniente a los asuntos de los hombres. Es textualmente verdad, en sentido esotérico, que "ni una sola hoja cae" sin ser registrada su caída.

      15  En las dos primeras iniciaciones, dos Maestros, uno a cada lado del aspirante, asisten dentro del triángulo. En la tercera, cuarta y quinta iniciaciones, el Mahachohan y el Bodhisattva actúan como padrinos. En la sexta y séptima iniciaciones, dos Grandes Seres, que deben permanecer incógnitos, permanecen dentro del triángulo esotérico. La actuación de los padrinos consiste en hacer pasar, a través de sus cuerpos, la fuerza o energía eléctrica emanante del Cetro de Iniciación. Dicha fuerza circula por irradiación alrededor del triángulo y es complementada por la fuerza de los tres guardianes; luego pasa a través de los centros de los padrinos y, por un acto de voluntad, se trasmite al iniciado.

      16  En la quinta iniciación la visión le otorga al iniciado una perspectiva más amplia y ve un tercer esquema planetario que, con los otros dos, forma uno de los triángulos de fuerza, necesarios en el desarrollo de la evolución solar. Así como toda manifestación prosigue por medio de la dualidad y la triplicidad, para retornar a la síntesis eventual, así estos esquemas, que sólo son centros de fuerza en el cuerpo de un Logos solar, actúan primero como unidades separadas que viven su propia vida integral, luego como dualidades, por el intercambio de fuerza a través de dos esquemas, pues en esta forma se ayudan, complementan y estimulan mutuamente y, finalmente, como un triángulo solar, que hace circular la fuerza de un punto a otro, de un centro a otro, hasta que la energía es fusionada y sintetizada y los tres actúan en forma unida.

      17  Cuando el adepto de la quinta iniciación puede actuar de acuerdo con los planes de los tres Logos implicados, colaborando con ellos cada vez con mayor capacidad a medida que transcurre el tiempo, está preparado para la sexta iniciación, que lo admitirá a cónclaves superiores. Así llega a participar no sólo de los propósitos planetarios, sino también de los solares.

      18  3. Planetario, utilizado por un Logos planetario para fines iniciáticos y para la tercera, cuarta y quinta iniciaciones mayores y las otras dos superiores. En la iniciación planetaria, el Cetro de Poder, manejado por el Logos solar, está cargado de fuerza eléctrica pura, procedente de Sirio, recibida por nuestro Logos durante el período secundario de la creación, de manos de esa gran Entidad que es el Señor de los Señores del Karma. Es depositario de la Ley durante la manifestación y representante en el sistema solar de la Hermandad de Sirio, cuyas Logias actúan como Jerarquías esotéricas en los diferentes planetas. Además, ayudado por el Logos solar, confiere poderes a los distintos iniciadores; les comunica secretamente la palabra que les permite hacer descender la fuerza eléctrica pura para cargar los cetros a Su cargo, revelándole el peculiar secreto de su particular esquema planetario.

      19  En la quinta iniciación se otorga la Palabra para el plano búdico.

      20  3.         En el Aula de la Sabiduría llega al conocimiento del primer aspecto de la energía, al empleo dinámico de la voluntad en el sacrificio, y se le confía entonces la clave del triple misterio de la energía, llegando a conocerla en su triple aspecto en las otras dos aulas. En la tercera, la cuarta y la quinta iniciaciones, se le dan las tres claves de los tres misterios.

      21  En la quinta iniciación se le revela al admirado y sorprendido Maestro el gran secreto referente al aspecto fuego o espíritu, el Cual se da cuenta, en un sentido incomprensible para el hombre, el hecho de que todo es fuego y el fuego es todo. Puede decirse que este secreto revela al iniciado aquello que le aclara:

      22  Primero, las iniciaciones en que el hombre transfiere su conciencia desde los cuatro subplanos inferiores de los planos físico, astral y mental respectivamente, a los tres subplanos superiores. Cuando esto se efectúa en el plano mental, el hombre es conocido técnicamente como discípulo, iniciado y adepto. Utiliza entonces cada uno de los tres subplanos superiores del plano mental como punto de partida, para salir totalmente de los tres mundos de la manifestación humana y pasar, a la Tríada. Por lo tanto, es evidente que lo que podríamos considerar como iniciaciones menores pueden recibirse en los planos físico y astral, bajo el control consciente de sus tres subplanos superiores. Son verdaderas iniciaciones, pero no hacen al hombre lo que llamamos técnicamente un Maestro de Sabiduría, sino sencillamente un adepto de grado inferior.

      23  Segundo, las iniciaciones en que el hombre transfiere su conciencia de un plano a otro, en lugar de un subplano a otro. Es un punto que debe reconocerse cuidadosamente. Un verdadero Maestro de Sabiduría no sólo ha recibido las iniciaciones menores mencionadas, sino que ha dado los cinco pasos que involucran control consciente de los cinco planos de la evolución humana. Le falta recibir las dos iniciaciones finales que lo convertirán en un Choan de sexto grado y en un Buda, antes de que ese control se extienda a los dos planos restantes del sistema solar. Por lo tanto, es correcto hablar de siete iniciaciones. Sin embargo, sería igualmente correcto enunciar cinco, diez o doce iniciaciones. El tema es un poco complicado para los estudiantes esoteristas a causa de ciertos factores misteriosos, acerca de los cuales ellos nada saben, y que por ahora son incomprensibles. Estos factores se basan en la individualidad del Hombre celestial Mismo e involucra misterios tales como Su karma particular, el objetivo que puede tener en vista en cualquier ciclo particular y la trasferencia de la atención puesta sobre el ego cósmico de un Hombre celestial a Su reflejo, el evolucionante Hombre celestial de un sistema solar.

      24  A los tres puntos mencionados puede agregarse brevemente de la entrada y salida de cualquier rayo particular. Lo poco que puede decirse sobre este punto que ofrece la mayor dificultad, podría resumirse en las tres afirmaciones siguientes: Primero, las iniciaciones recibidas en los cuatro rayos menores no poseen la misma cualidad que las iniciaciones recibidas en los tres mayores. Esto se complica parcialmente por el hecho de que en el esquema planetario, durante la evolución cíclica, un rayo menor puede considerarse temporariamente como rayo mayor. Por ejemplo, en el actual momento de nuestro esquema planetario, el séptimo Rayo de Ley u Orden Ceremonial es considerado mayor, por ser un rayo de síntesis, en el cual el Mahachoan fusiona Su trabajo. Segundo, las tres primeras iniciaciones se reciben en el rayo del ego y vinculan al hombre con la Gran Logia Blanca; las dos últimas se reciben en el rayo de la mónada y producen un definido efecto en el sendero de servicio que luego escogerá el adepto. Esta afirmación debe relacionarse con la expuesta anteriormente, donde se dice que la quinta iniciación convertía al hombre en miembro de la Gran Logia o Hermandad de Sirio, siendo literalmente la primera de las iniciaciones de Sirio. La cuarta iniciación es la síntesis de las iniciaciones, en el Umbral de la Logia de Sirio. Por último, de acuerdo al rayo en que se recibe la iniciación, depende grandemente el siguiente sendero de servicio.

      25              Como podrán ver, muy poco se ha publicado respecto a los siete senderos que se extienden ante el hombre que ha llegado a la quinta iniciación. Evidentemente es imposible y también innecesario impartir a nuestra mente cualquier impresión sobre la significación de estos senderos, o los atributos requeridos para hollarlos. A medida que pasa el tiempo y cuando la raza alcance una etapa más elevada de desarrollo, podremos comprender más, pero bajo la ley de economía, sería un esfuerzo estéril para los maestros de la raza, instruirnos sobre las características necesarias para hollar los siete senderos, antes de haber comprendido o desarrollado las que se requieren para recorrer el sendero de probación, sin mencionar el sendero de iniciación.

      26  Sabemos, como hecho general, que antes de hollar los siete senderos, el hombre debe llegar a ser un Maestro de Sabiduría, un Hermano de Compasión, capaz de aplicar la Ley con inteligencia y amor. Lo que ahora nos corresponde es adaptarnos, a fin de hollar el sendero de iniciación, mediante la disciplina del sendero de probación, la cuidadosa orientación de la vida, la obediencia a la ley, según se la comprenda, y el servicio a la raza. Cuando alcancemos la liberación, entonces estos senderos se extenderán ante nosotros y veremos claramente cuál debemos seguir. Todo actúa en este sistema bajo la gran ley de atracción, y de nuestra vibración, color y tono, dependerá muy probablemente la elección. El mayor libre albedrío del sistema cósmico está limitado como lo está el libre albedrío del sistema del cual somos parte y el libre albedrío del hombre mismo. De la cualidad innata dependerá la dirección de nuestro futuro progreso.

la conciencia del atomo

la curacion esoterica

       1   Hemos estudiado, algo extensamente, los centros y su relación con el cuerpo físico denso. Hemos observado las zonas condicionadas por estos centros y el trabajo mediador de las glándulas de secreción interna. Vimos que las causas principales que predisponen a las dificultades físicas originadas en el organismo físico, son la subestimulación o la superestimulación de los centros. Tenemos también, tal como recordarán, tres enfermedades inherentes a la sustancia misma, y en consecuencia crean predisposiciones básicas en el cuerpo humano: cáncer, sífilis y tuberculosis. Estas tres no las consideraremos ahora. Pero la condición de los centros produce básicamente todas las dificultades, permitiendo la entrada a las infecciones y gérmenes que de otra manera no producirían dificultades, estableciendo esas situaciones donde la enfermedad inherente a la naturaleza-forma puede ser fomentada y hacer que las tendencias indeseables sean muy poderosas. En consecuencia podríamos establecer la premisa (que posteriormente aceptará la profesión médica) de que las enfermedades son autoengendradas (si puedo usar esta curiosa e inadecuada palabra) y no el resultado del contagio, de la infección o de accidentes; son causadas por el fracaso, la limitación, la deficiencia o excesiva eficiencia, y por el super o subdesarrollo del sistema endocrino. El sistema glandular de secreción interna, por intermedio de las hormonas, afecta todas las partes del organismo físico a través de la corriente sanguínea, y podría decirse con toda propiedad, que cuando las glándulas de secreción interna están perfectamente equilibradas y funcionan correctamente, no habrá zonas enfermas en el cuerpo. Entonces la corriente sanguínea se mantendrá en perfectas condiciones. La clave de la perfecta salud física, que posee un Maestro de Sabiduría, se debe a Su pleno control de los centros y equilibrada recepción y distribución de energía, y al efecto que produce sobre todo el sistema glandular de secreción interna. De esta forma, a cada zona del cuerpo se le suministra debidamente las fuerzas necesarias, manteniéndose así en perfectas condiciones.

       2  La radiación curativa, en consecuencia, afecta lógicamente la atmósfera que rodea al paciente. Sin embargo, esa irradiación es irregular y no está correctamente dirigida. Algunas personas irradian magnetismo físico o animal; otras magnetismo astral o mental; aún otros, la energía de una personalidad totalmente integrada. Unos pocos irradian magnetismo del alma, la principal energía atractiva de todas las formas. En el futuro, el verdadero curador deberá trabajar mediante la irradiación de toda la personalidad o la del alma. Digo “o” premeditadamente, porque muy pocos pueden trabajar con la energía del alma, pero muchos, si quisieran, podrían hacerlo como personalidades integradas. Cuándo un hombre ha adquirido el poder de irradiar, ¿qué pasa con el paciente? ¿Cómo puede ser llevado el paciente a un estado en que responda adecuadamente a la irradiación magnética? ¿Si él es de tipo astral, como la mayoría, podrá responder al magnetismo de un curador mental? ¿Podrá ser ayudado por la irradiación de tal curador, si él mismo es un ser humano totalmente integrado? Si me dijeran cómo es que Cristo curó a todo tipo de seres humanos, diría que en este breve tratado no me ocuparé de las leyes de la curación aplicadas por un Maestro de Sabiduría o un iniciado. Si así fuera, este libro sería un esfuerzo inútil. Escribo para los estudiantes interesados y para quienes pueden curar en algún nivel inferior al del alma, pero que no saben todavía cómo hacerlo. Más adelante, todo esto será dilucidado con mayor amplitud.

       3  La Ley de Perfección proporciona la clave de la civilización y el ciclo de evolución que Él inauguró -cuyo ideal no se ha perdido, aunque la aplicación de la enseñanza que dio ha sido descuidada por las iglesias y por el género humano. También verán que una de las tentaciones tuvo lugar en la cima de una elevada montaña; desde esa elevación quedan eliminados totalmente tiempo y espacio, porque la visión de Cristo abarcó el  pasado, el presente y el futuro. Esta facultad perceptiva (no puedo denominarla conciencia, y aún la palabra perceptiva es inexacta) sólo es posible después de la quinta iniciación, alcanzando un elevado punto de expresión en la sexta iniciación.

       4  Este descubrimiento de la liberación del átomo ha sido efectuado por la actividad de primer rayo, en relación con el entrante séptimo rayo, y tiene una análoga situación en la liberación del Maestro, en la quinta iniciación (cuando la puerta de la tumba se abre violentamente) y en el acto de morir, cuando el alma aprisionada halla la liberación. A la luz de los futuros acontecimientos científicos, estas antiguas técnicas serán mucho más claras, y mientras tanto cualquier explicación de su verdadera “importancia energética” no tendrá sentido. La nueva y verdadera terminología arrojará luz sobre las antiguas fórmulas, y con el tiempo verán lo mucho que podrá impartir al curador inteligente de esa nueva generación, lo que parece decepcionante, de ninguna utilidad o significado, e innecesariamente abstruso.

       5  En este período intermedio, entre el pasado y lo que está en camino, no es fácil para un Maestro de Sabiduría hablar o  enseñar, particularmente en conexión con el tema de la curación. El cuerpo físico no es aún reconocido como unidad eléctrica; su naturaleza, como energía atómica pura, no ha sido aún verificada; la realidad del cuerpo de energía, el vehículo etérico, no es reconocido actualmente en las enseñanzas de las modernas escuelas de medicina, aunque se ha discutido su realidad; la naturaleza explosiva de la energía, cuando entra en contacto con la fuerza, o la del alma en relación con la sustancia, es totalmente desconocida o velada, en el lenguaje místico. Hasta que llegue el momento en que las nuevas fórmulas científicas y los nuevos acercamientos (que han hecho posible el descubrimiento de la liberación de la energía del átomo) sean más generalmente comprendidos y constituyan un tema familiar de discusión y expresado en lenguaje familiar, la futura ciencia de la curación debe permanecer detrás del velo de un idioma inadecuado y oculto por palabras inapropiadas.

la educacion en la nueva era

la exteriorizacion de la jerarquia

la luz del alma

       1  En la actual raza aria, la subyugación del cuerpo mental y el control de la mente se logran por la práctica de Raja Yoga y la meta para la humanidad en evolución, es la quinta iniciación, la del adepto. Toda yoga ha ocupado su lugar y ha servido un propósito útil, y resultará evidente que cualquier retorno a las prácticas de Hatha Yoga, o esas que se ocupan específicamente del desarrollo de los centros, por medio de los distintos tipos de prácticas de meditación y ejercicios respiratorios, constituyen, desde cierto aspecto, un retroceso. Hallaremos que mediante las prácticas de Raja Yoga y asumiendo una posición que ejerza un control directriz (que descubrirá quien centre su conciencia en el alma), los otros tipos de yoga resultan innecesarios, por cuanto los resultados de la yoga superior incluyen automáticamente a las inferiores, aunque no a sus prácticas.

       2  Esta línea es seguida por quienes practican el Raja Yoga, que lleva a la comprensión del espíritu y conduce al adeptado. Sin embargo, existe otra línea:

       3  Bhakti Yoga fue la "soberana" ciencia de la última raza raíz, la atlante, así como Raja Yoga es la gran ciencia de nuestra civilización aria. Bhakti Yoga hacía de cada exponente un arhat o lo conducía a la cuarta iniciación; Raja Yoga los convierte en adeptos y los lleva al portal de la quinta iniciación. Ambas conducen a la liberación, porque los arhats se liberan del ciclo de renacimiento, pero el Raja Yoga les otorga la libertad para prestar un total servicio y trabajar como Magos Blancos. Bhakti Yoga es la yoga del corazón y del cuerpo astral.

la reaparicion de cristo

los problemas de la humanidad

los rayos y las iniciaciones

       1  Quinta Iniciación.        La Revelación.           Primer Rayo   529

       2  Quinta Iniciación.        La Revelación                        575

       3  Habiendo dicho esto, les preguntaría si con ello son más inteligentes y de qué ha valido escribir estas palabras si no las entienden. Escribo por dos razones. Primero, porque mis funciones y deberes (como Maestro de Sabiduría) consisten en introducir ideas en la mente del hombre y hacer descender al reino de las palabras cierto conceptos que están surgiendo, de modo de comenzar a ejercer influencia en el nivel superior de los pensadores, los cuales son responsables de precipitar profundamente las ideas en la conciencia humana. Segundo, escribo para la generación que, al finalizar este siglo, vendrá a expresar activamente el pensamiento, iniciará el armazón, la estructura y la trama de la nueva era, la cual comenzará con ciertas premisas que hoy constituyen el sueño de los más exaltados soñadores y que desarrollará la civilización de la era acuariana. Esta era futura será predominante de interacción, idealismo y conciencia grupales, así como la era pisceana fue de desarrollo y énfasis de la personalidad, de enfoque y conciencia de la personalidad. El egoísmo, tal como lo entendemos hoy, desaparecerá gradualmente, porque la voluntad del individuo se fusionará voluntariamente en la voluntad grupal. Por lo tanto, es evidente, que ello podría muy bien acarrear una situación aún más peligrosa, porque el grupo constituiría una combinación de energías enfocadas y, a no ser que dichas energía estén dirigidas hacia el desarrollo del Plan (que coordina y hace factible el propósito divino), tendremos la consolidación gradual de las fuerzas del mal o del materialismo sobre la tierra. No hablo por hablar; estoy tratando de demostrar la necesidad de consagrarse indefectiblemente, a quienes están espiritualmente orientados, a la tarea de desarrollar la voluntad al bien en la tierra y también demostrar la absoluta importancia de fomentar la buena voluntad entre las masas. Si esto no se hace al terminar la terrible depuración global, llevada a cabo hasta ahora, la etapa final será peor que la primera. El egoísmo individual será reemplazado por el egoísmo grupal, que en consecuencia será más poderoso por su dedicación, enfoque y resultados malignos. Las pequeñas ruedas pueden continuar girando en tiempo y espacio, obstaculizando el girar de la Gran Rueda que -también en tiempo y espacio- es la rueda de la humanidad. Tanto el Hombre celestial como el ser humano están desarrollando en esa rueda las cualidades y atributos divinos.

       4  En vista de toda la instrucción impartida anteriormente en este tomo y de la claridad con que ha sido expuesta la afirmación que antecede, no será necesario que me explaye extensamente respecto a la primer demanda. Quizás sea conveniente explicar la palabra "demanda" que hemos empleado. Al encarar el tema debe recordarse que la meta mantenida ante los miembros de la Jerarquía es su aceptación en Shamballa, y que al prestar servicio en la vida puedan expresar divinamente el primer gran aspecto divino, la voluntad. Ellos también están evolucionando. Su meta consiste en pasar "por el ojo de la aguja", en Su camino hacia la evolución superior, el cual se extiende ante un Maestro de Sabiduría. La aplicación de esta frase esotérica por Cristo, que aparece en El Nuevo Testamento, nos da un indicio acerca de la naturaleza de la excelsa conciencia que Él expresó. Al enfrentar al joven acaudalado, dueño de grandes posesiones, le indicó que se preparara para dar un paso adelante en una gran renunciación. Nunca ha sido captado su verdadero significado, debido a que la frase "joven acaudalado" es en realidad un término técnico que se aplica frecuentemente a un iniciado de tercer grado, así como las palabras "los pequeños" o "pequeño niño", se aplican a un iniciado de primero o segundo grados. Este joven acaudalado, lo era por su amplio campo de percepción, por las dotes de su personalidad, por su aspiración y su reconocimiento, por su milenaria experiencia y desarrollo evolutivo. Cristo le dijo que debía prepararse para lo que en la Regla Cinco se denomina, "el fulgor de la Tríada" y para desarrollar la conciencia monádica y la cuarta iniciación. En esa iniciación, el cuerpo causal, en el cual el alma experimenta y cosecha los frutos de la experiencia, debe ser destruido y lo será, y tendrá lugar antes que el iniciado entre en la Cámara del Concilio del Altísimo y exprese la voluntad al bien y la voluntad de Dios, al cumplir Sus propósitos. La voluntad de este particular "joven acaudalado", aunque iniciado, no llenaba aún los requisitos, de manera que se alejó entristecido; debía prepararse para la cuarta iniciación, la Gran Renunciación, la Crucifixión, y capacitarse para pasar a través del ojo de la aguja.

       5  Culminando en la quinta iniciación.

       6  Existen dos contrastes que, aunque relativamente pequeños, son muy importantes. Emergen nítidamente al comparar las instrucciones impartidas a los aspirantes al discipulado y a los iniciados. Al aspirante (o discípulo joven) se le da un trato individual y se le dice que emita "esos sonidos" que serán oídos por el Maestro en Su ashrama, pues es el verdadero significado de las palabras. El iniciado actúa en un grupo (siempre en un grupo) y ha desarrollado o está desarrollando rápidamente la conciencia grupal; al unísono con su grupo y como parte consciente, integrante del mismo, debe emitir la Palabra que no es una mezcla de sonidos sino una clara palabra invocadora. Debe recordarse que el discípulo se ocupa de resolver los numerosos sonidos en la Palabra; cuando lo ha logrado, su acercamiento individual a la realidad llega a su fin y comienza a actuar con su grupo en lo concerniente a todas sus actividades. Esto es muy importante y debe captarlo el nuevo tipo de discípulo. Antiguamente se ponía el énfasis sobre lo que debía hacer el iniciado individual a fin de prepararse para la iniciación y así convertirse en un Maestro de Sabiduría y miembro de la Jerarquía planetaria. En el venidero nuevo ciclo se pondrá el énfasis sobre el trabajo, la actividad, la iniciación y el acercamiento grupales al Centro de Vida. El modo de vida requerido y las necesarias eliminaciones y reajustes individuales son ahora tan conocidos (por lo menos teóricamente), que habrán quedado bajo el umbral de la conciencia y deben producir en consecuencia, efectos en forma automática. También tiene que proporcionar el constante aliciente para la reflexión, lo cual convertirá al iniciado en lo que debe ser, pues su conciencia mental estará libre para actuar grupalmente. Continuamente se debe cultivar el siguiente concepto: "Como un hombre piensa en su corazón, así es él". La mente inferior debería ser el órgano para la expresión del corazón y ser además tan inconsciente en su funcionamiento como lo es el ritmo del corazón, el corazón físico. Para el iniciado, la mente superior está destinada a convertirse en forma creciente en el campo de su esfuerzo, de allí su necesidad de construir el antakarana.

       7  3. La puerta de la esencial dualidad del sentido monádico. La he denominado así a falta de términos apropiados, pues no encuentro palabras para definir la naturaleza de esta tercer puerta. Cuerpo y vida, alma y personalidad, Tríada espiritual y su expresión, el Cristo encarnado -todas estas dualidades han desempeñado su parte. El hombre ha pasado de una expansión de conciencia a otra. Llega ahora a la ultérrima dualidad de espíritu y materia, antes de resolverse en ese algo para el cual los términos "unidad aislada" y "síntesis universal" sólo proporcionan tenues e inadecuados indicios. A fin de desarrollar este sistema de identificación, el iniciado que posee el grado de Maestro de Sabiduría y también el que posee (en una vuelta más alta de la espiral) el grado de Cristo, enfocan todos Sus esfuerzos. Hasta la cuarta iniciación, el término "sistema de expansión" parecería iluminador; después de esa gran iniciación, el término "sistema de identificación" sería más apropiado.

       8  Después de la tercera iniciación el aspirante debe enfrentar por sí solo al Iniciador Uno, sin que ningún personaje protector permanezca entre él y la fuente eterna de omnipoder. El Cristo está presente, atento y prestando apoyo. Permanece directamente detrás del iniciado, a fin de detener y distribuir la potencia que atraviesa el cuerpo y los centros del iniciado, y a cada lado de él permanece un Maestro. Sin embargo, enfrenta al Iniciador, por sí solo y sin protección. Aún en esta iniciación muy posterior, no puede "ver directamente", según se dice. Es consciente de un minúsculo punto de luz que se acrecienta, hasta alcanzar un intenso brillo, y se convierte ante él en una estrella de cinco puntas. Durante la cuarta iniciación no brilla ante él la estrella sino un triángulo, y dentro del triángulo percibirá un ojo que lo observa y, por primera vez, ve "directamente" al Altísimo. Durante la quinta iniciación ningún símbolo o sustancia luz, lo separa o protege, pero permanece cara a cara ante el Iniciador y posee plena libertad dentro de la Ciudad de Dios. Aún no es miembro del Gran Concilio, pero tiene el derecho de entrar en Shamballa y desde allí avanza hacia una relación más íntima, si ése es el destino elegido. Quizás no llegue a ser Miembro del Gran Concilio; esto está reservado a unos pocos y a Quienes pueden recibir iniciaciones más elevadas dentro del "círculo no se pasa" de nuestro planeta -tarea de enorme dificultad. Como ya he dicho, existen otras e interesantes alternativas. El iniciado puede salir totalmente de la vida planetaria por cualquiera de los distintos senderos, por cuyo medio un Maestro comienza a recorrer el Sendero de la Evolución Superior, y para ello Lo han preparado los acontecimientos de pasado. No importa qué Camino siga, el Maestro siempre forma parte del propósito; conoce ya el enigma de la oscuridad que trae luz, y la "inescrutable voluntad de Dios" ha dejado de ser un misterio para Él. Comprende la idea divina y puede colaborar con ella; ha alcanzado la etapa de conocimiento que le permite sondear lo que está detrás del Plan, para el cual la Jerarquía ha trabajado durante eones.

       9  El cuarto creciente de la Luna representa el portal de la evolución; la Luna creciente y menguante representa el proceso evolutivo -a medida que afecta la vida material y sustancial del hombre- símbolo del crecimiento y muerte del deseo. La Luz es el símbolo del mundo de significados -luz que ilumina los caminos de los hombres, interpreta acontecimientos y otorga revelación. La Cruz giratoria es el símbolo del mundo de la mediación; el símbolo del mundo del propósito es doble: la estrella de cinco puntas y el radiante Sol central. Recuerden que al hablar y pensar en símbolos, se antepone algo entre nosotros y la realidad -un algo protector, interpretativo y significativo que, sin embargo vela y oculta. Después de la quinta iniciación se rasgan todos los velos y nada se interpone entre el iniciado y el Ser Esencial.

      10  La ceguera es por lo tanto, esotéricamente hablando, el lugar del aprendizaje y está relacionada con la doctrina del ojo, de la garganta y del corazón. No lo está con la tenue visión, la percepción de verdades a medias y los balbuceos del aspirante cuando está aprendiendo a conocerse a sí mismo o cuando visualiza la meta y trata de recorrer el sendero, condición muy familiar a la cual están sujetos todos los principiantes sin poder evitarla, pues es inherente a sus naturalezas. La ceguera oculta es inducida espiritualmente y oscurece la gloria y la prometida realización y recompensa. El discípulo debe depender de sí mismo. Sólo puede ver su problema, su pequeño campo de experiencia y su -para él- débil y limitado equipo. Cuando el profeta Elías habla de dar al aspirante "los tesoros de la oscuridad" se refiere a esa etapa. La belleza de lo inmediato, la gloria de la oportunidad presente y la necesidad de abocarse a la tarea y al servicio, constituyen la recompensa para seguir adelante en la aparentemente impenetrable oscuridad. Para el iniciado, la ceguera es más esotérica; para él no existe en absoluto la luz -ninguna luz terrenal ni tampoco en los tres mundos. Sólo existe oscuridad. El místico lo denomina "la oscura noche del alma". La verdadera noche oscura (de la cual, paradójicamente hablando, la oscura noche del místico es sólo un tenue reflejo) marca un excelso estado del Ser y una etapa de desarrollo. Cristo penetró en la negrura y oscuridad cuando ejerció influencia sobre uno de Sus Maestros, el Maestro Jesús en la Cruz. Para la mayoría esto emitirá una nueva nota que sólo ahora puede ser revelada. Concierne a la facilidad con que un Maestro participa de la experiencia, subjetivamente llevada a cabo, del discípulo que Él ha preparado para la iniciación. Se relaciona también con la identificación aún más elevada del Cristo, con los iniciados que están recibiendo la cuarta y quinta iniciaciones, como el Maestro Jesús en la experiencia mencionada. Cristo ya no es el Iniciador sino que constituye para el iniciado lo que el Maestro para el discípulo, siendo una curiosa fase de "participación idéntica" que no evoca reacción del Maestro o del Maestro de Maestros, el Cristo, excepto en la medida que permite al Participante Divino enfrentar otra zona oscura que vela y oculta otra gloria aún más suprema. El párrafo que antecede está más allá de la comprensión del estudiante común, pero la comprenderán aquellos cuyos ojos están abiertos para ser cegados.

      11  1.         obtener la quinta iniciación,

      12  Si es así, se evidenciará que sólo los iniciados que han recibido la quinta iniciación y las superiores, pueden manejar en forma eficaz este particular tipo de muerte -porque el poder monádico recién llega a estar disponible después de la tercera iniciación, y la destrucción del cuerpo causal del iniciado constituye su primer y exitoso empleo, cuya recompensa es la Transfiguración.

      13  La destrucción producida por el iniciado es preliminar a su respuesta a la quinta palabra, recibida en la quinta iniciación, a la cual damos el inadecuado nombre de: Resuciten.

      14  La enseñanza acerca de las cinco iniciaciones que enfrentan todos los aspirantes se dio durante mucho tiempo, convirtiéndose en propiedad pública; para la mayoría de la gente ha significado muy poco, y absolutamente nada para las masas; fue considerada por los intelectuales como tontería vaga y visionaria; unos pocos admiten que estas iniciaciones son posibles; otros dicen que constituyen simplemente modos simbólicos para indicar alguna realización final que enfrente al género humano; aún otros las aceptaron y llegaron a considerar las iniciaciones como meta; luego dieron los pasos necesarios para demostrar la veracidad de sus creencias; la comprobaron; se convirtieron en iniciados y alcanzaron el grado de Maestro de Sabiduría, ocupando Su lugar en la Jerarquía. Por lo tanto, en cierta medida, estas metas son familiares, y el servicio que puede implicar, más la consumación de las posibilidades jerárquicas, indican en sí, que había llegado el momento de esclarecer ciertas sutiles indicaciones de lo que subyace en los Misterios y lo que tienen por delante quienes han recibido la iniciación, por eso comencé a impartir tres fases de la información.

      15  II. He creído necesario además indicar la naturaleza del Camino de Evolución Superior, que fue insinuado, pero sobre él no se había dado ninguna información. Es el Camino que se extiende ante el Maestro de Sabiduría, y conduce a estados de identificación y niveles de conciencia totalmente fuera de nuestra esfera planetaria. Hollar este Camino capacita al Maestro para "abstraerse" de los siete planos de nuestra vida planetaria y despojarse de todo lo que se entiende por existencia material. Recuerden que nuestros siete planos son sólo los siete subplanos del plano físico cósmico.

      16  Este portal de la iniciación está relacionado con el gran problema de lo que H.P.B. llama "el misterio de la electricidad", siendo el portal en sí esencialmente un fenómeno eléctrico. Al decir esto, aunque no comprendan mi significado, existe sin embargo, la posibilidad de captar, lo que (siendo de naturaleza eléctrica) puede representar fácilmente una fuerza obstructora, una energía que rechaza el acercamiento del aspirante; ésta es la forma correcta de considerarla. Sólo cuando la energía eléctrica, de la cual está constituido el portal y con la cual el hombre es construido en cualquier momento determinado, se sincroniza y vibra al unísono, el aspirante puede penetrar en una luz mayor. Ésta es una definición algo nueva y más bien abstrusa de la iniciación. Sin embargo, cuando la ciencia llegue a comprender mejor al ser humano como una unidad eléctrica de poder y de luz, como un triple mecanismo, creado de tres aspectos de la electricidad, traerá como resultado una verdadera comprensión del significado de la iniciación. Los tres fuegos, de los cuales todas las cosas están construidas, son de naturaleza eléctrica y -hablando simbólicamente- sólo cuando el "fuego por fricción" es dominado por el "fuego solar" pueden recibirse las primeras cuatro iniciaciones culminando en la quinta iniciación, donde ambos fuegos quedan subordinados al "fuego eléctrico" que emana de la mónada y proporciona una nueva revelación. Este proceso monádico empieza en la tercera iniciación. Podría agregarse que la tercera iniciación (que culmina en la Transfiguración) es recibida en los tres niveles superiores del plano mental; por lo tanto, en el cuarto nivel del plano mental el aspirante permanece por primera vez ante el portal, esperando recibir la iniciación. Esta unidad eléctrica o fenómeno de electricidad que llamamos el cuarto reino de la naturaleza, en este cuarto subplano del plano mental, "expulsa" esotéricamente la unidad de electricidad que está preparada para ser absorbida por la forma superior de la electricidad. El fuego por fricción desaparece y es reemplazado por el fuego solar, estableciéndose la relación entre las dos formas superiores de la electricidad.

      17  Cuando el Maestro recibe la quinta iniciación -como ya saben-, ha abarcado y dominado el campo común de la evolución de la humanidad, lo cual significa que los tres mundos de la experiencia humana común y los dos mundos del esfuerzo superhumanos, constituyen los cinco campos de la actividad espiritual del hombre. El amor y la inteligencia ya están perfectamente desarrollados en Él, aunque su expresión y énfasis pueden variar de acuerdo a Sus rayos; es consciente de la realidad de la Voluntad o primer aspecto divino, con sus dos cualidades (que velan una tercera) de destrucción y propósito; entra en actividad en el segundo plano de nuestra vida planetaria, el plano monádico, y el gran centro de vida, Shamballa, produce un definido efecto vibratorio sobre Él; también (y esto será incomprensible para ustedes) se va haciendo sensible a una serie de energías e influencias que ahora puede registrar, debido a Su creciente polarización monádica y contacto con Shamballa.

      18  El plano astral cósmico se trasforma, para el Maestro, en un objetivo definido; comienza a desarrollar una gran sensibilidad hacia ese nivel de percepción, pero la conciencia de aquello que está dentro de la vida planetaria -como Él la conoce- le impide registrar esta energía de amor cósmico puro, aunque posteriormente lo hará. El sentido de limitación es la causa de que reconozca el Portal que da entrada al Camino de Evolución Superior, pues al recibir la quinta y sexta iniciaciones queda liberado para entrar en los estados de percepción átmico y monádico; estas iniciaciones son para el iniciado, en esta etapa de desarrollo, lo que la primera y segunda iniciaciones para el discípulo, que trata de hollar las primeras etapas del sendero de la iniciación. Por lo tanto, podrían ser consideradas como iniciaciones en el umbral -una conduce al conocimiento de los niveles superiores del desarrollo consciente que inaugura la tercera iniciación (la primera iniciación principal), la otra, a esos futuros niveles de impresión, de contacto y ascensión, séptuple meta ante el Maestro, cuando la sexta iniciación (la verdadera Ascensión) ha sido consumada. Por tal razón esta iniciación particular se denomina la Iniciación de la Decisión. El Maestro elige entonces cuál de los siete caminos o senderos seguirá, porque Su experiencia de eones le ha permitido elegir cualesquiera de ellos y saber que ha elegido correctamente. Aunque estos siete senderos, por ser uno de los septenarios, están necesariamente relacionados con los siete rayos, no son senderos de rayo ni están regidos por los siete rayos. Cualesquiera de estos está abierto para un Maestro de Sabiduría, y Su elección no dependerá del rayo a que pertenezca, aunque tomará ese factor en consideración. Están más definidamente relacionados con los siete planos cósmicos que con los siete rayos; consideraremos esto con mayor detalle cuando tratemos el factor de los siete ashramas, que son los campos de "prueba" para todos los Maestros que enfrentan la Iniciación de la Decisión.

      19  2. Trato aquí los estados de percepción, las experiencias y empresas espirituales que están fuera de mi comprensión personal. Pero a pesar de esta verdad, así como ustedes en la etapa de aspirantes y discípulos saben mucho sobre la Jerarquía, su vida, metas y reglas condicionantes, así yo, Maestro de quinto grado, conozco mucho respecto a lo que tengo por delante, por lo tanto puedo esforzarme para que una pequeña parte de estas verdades esenciales les sean más claras a quienes pueden beneficiarse con ellas. Tales personas serán lógicamente discípulos iniciados.

      20  5. La quinta iniciación es comúnmente llamada de la Resurrección, por el cristiano ortodoxo, pero no es su verdadero nombre; en realidad es la Iniciación de la Revelación, porque el iniciado obtiene la primera visión del Portal que debe atravesar para llegar a los siete senderos. Lo vislumbra y nada más, pero entre esa iniciación y la siguiente, en la cual debe por fuerza tomar su decisión, llega a comprender la naturaleza de la energía que cada sendero expresa, y eventualmente evocará en Él una actividad decisiva.

      21  a. La decisión de otorgar al Maestro ya preparado, iniciaciones superiores a la quinta y familiarizar sobre éstas al mundo de aspirantes. Más allá de la quinta iniciación poco se ha dicho. Muchos iniciados están por convertirse en Maestros y muchos discípulos reciben la primera iniciación, y este hecho presenta un problema definido a los tres grandes Señores que rigen a la Jerarquía.

      22  Todos estos hechos han producido las aparentes discrepancias y limitaciones en lo que he impartido, comparado con lo di en los tomos anteriores de este tratado, pero no lo son en realidad. Un Maestro que ha recibido la quinta iniciación, aunque en ese momento no tome ninguna decisión, enfrenta inteligentemente y con cierta comprensión, la elección que debe hacer, la sexta iniciación y sus decisiones. Inicia un entrenamiento especial, aplicando la enseñanza dada en el Tratado sobre Fuego Cósmico. Se le ofrece la nueva oportunidad, los métodos de decisión y las limitaciones que ya no están en vigor. Quisiera señalar que estos cambios causan profunda alegría a la Jerarquía y a las Grandes Vidas de la Cámara del Concilio en Shamballa, porque indican la fuerza y potencia del éxito de Sanat Kumara y el increíble progreso realizado en la conciencia de la humanidad como consecuencia; esto conducirá también a futuras y paralelas decisiones en el plano físico de los asuntos humanos; tal éxito, profundamente espiritual y misterioso (misterioso porque la mente humana nada sabe de ello), constituyó además la razón de que las Fuerzas del Mal intentaran violentamente obtener el control y su resultante fracaso.

      23  Entre los cambios que deben efectuarse, por el desarrollo anormalmente rápido de la humanidad, con su consiguiente elevación de las cualidades de los discípulos, tenemos el hecho de que el Maestro -enfrentado en la sexta iniciación con una trascendental decisión- ya no entra como antes totalmente a ciegas en el sendero indicado. Ahora le es revelada la verdadera meta unificada de los siete senderos y también se le proporciona una visión de sus variadas metas individuales intermedias. De allí el nombre de la quinta iniciación, la "iniciación de la revelación". Así puede tomar Su decisión con los ojos abiertos y no cegados por la gloria.

      24  En realidad tenemos aquí dos acercamientos principales a Dios o al Todo Divino, fusionándose en el momento en que transcurre la quinta iniciación en el Camino Uno, que combina en sí todos los Caminos. Recuerden la afirmación hecha repetidas veces, de que los cuatro rayos menores deben fusionarse, con el tiempo, en el tercer rayo, y luego los cinco deben finalmente fusionarse en el segundo y primer rayo; tengan presente también que todos estos rayos o modos del Ser son aspectos o subrayos del segundo rayo cósmico de Amor y de Fuego.

      25  b. La expansión de esta conciencia, fusionada y mezclada, hacia la conciencia de la Tríada espiritual, culmina en la quinta iniciación.

      26  Como se habrá observado he llevado la enseñanza (dada anteriormente sobre el tema) a la totalidad de los reinos. En una instrucción anterior, he considerado el proceso tal como es aplicado al discípulo que invoca a su alma; luego llevé el concepto más allá y consideré al discípulo que invoca a su Padre en los Cielos, la Mónada. Me he ocupado ahora brevemente de toda la humanidad, la cual se halla en un gran punto de invocación, donde está todo el reino humano involucrado. Tenemos así las seis grandes etapas finales en el proceso que estamos considerando: la Invocación que conduce a la Evocación, a la Resurrección en la Quinta Iniciación y a la Ascensión en la Sexta.

      27  Las iniciaciones superiores no pueden ser presentadas así, lo serán en el plano mental por medio de símbolos y no por detallados acontecimientos ceremoniales. Tal presentación simbólica tendrá validez para la tercera, cuarta y quinta iniciaciones. Cuando hayan tenido lugar estas cinco grandes expansiones, las iniciaciones ya no serán registradas como ceremoniales efectivos en la Tierra o como visualizaciones simbólicas en el plano mental. Resulta difícil encontrar una palabra o frase que pueda expresar lo que ocurre; lo que más se acerca a la verdad es la "existencia de la iluminación por medio de la revelación". A este respecto, observarán que a la quinta iniciación se le da el nombre de Revelación. Por lo tanto, tenemos una secuencia de las consecuencias o resultados de la realización espiritual y es:

      28  Quinta iniciación -      La Revelación.

      29  Cada aspecto divino tiene tres aspectos subsidiarios y, en nuestro planeta y en el plano físico cósmico, es revelado el aspecto inferior del amor (lo que denominamos la voluntad al bien). Para la humanidad, que lucha en este plano físico cósmico, subdividimos inconscientemente esta voluntad al bien en tres aspectos; actualmente, recién estamos empezando a comprenderlas como posibilidades existentes. Llamamos buena voluntad al aspecto inferior, comprendiendo muy poco la actitud que podría establecerse para obtener la meta universal; al segundo aspecto llamamos vagamente amor, y esperamos demostrar que efectivamente manifestamos amor por medio de nuestra afiliación con la Jerarquía; al aspecto más elevado lo denominamos voluntad al bien y no lo definimos porque no es posible, aún para iniciados de la quinta iniciación, comprender verdaderamente la naturaleza y el propósito de la voluntad al bien que condiciona a la actividad divina.

      30  Esto es algo mucho más grande e incluyente que la capacidad de la mente del discípulo para registrar el contenido de las mentes del ashrama al cual está afiliado e incluso la mente del Maestro. El aspecto propósito del Plan empieza a impresionar a su mente abstracta, ahora altamente iluminada, pues el propósito integrado -en lo que concierne a la Jerarquía- comienza lentamente a impresionarlo. Poco a poco va registrando impresiones desde Shamballa. No puedo ocuparme de esto, pues tiene que ver con el crecimiento producido después de la cuarta y quinta iniciaciones y, por lo tanto, con el entrenamiento dado a un Maestro. Nada tiene que ver con ustedes.

      31  La extensión y el propósito esencial de este sacrificio divino se le van aclarando al iniciado después de la quinta iniciación, y constituye uno de los principales factores que debe considerar cuando enfrenta la Iniciación de la Decisión (la sexta iniciación). En ninguna etapa de su desenvolvimiento capta el propósito básico, ni (hablando esotéricamente) la "extensión dinámica" de este sacrificio, tal como es complementado por la voluntad del Logos planetario. Sin embargo, responde a una comprensión mental del aspecto inferior objetivo de este sacrificio, y a la naturaleza de la periferia, o a la forma aprisionante (suma total), en la cual el Logos planetario ha elegido aprisionarse. Por primera vez en su experiencia de la vida el iniciado llega a captar el principio de limitación. No puede aún ir más allá de este excelso estado de percepción mental, pues está limitado por esa esfera de actividad que llamamos los siete planos y que, en su totalidad, constituyen el plano físico cósmico.

      32  Estas cinco iniciaciones están regidas por los impulsos de la energía de los rayos séptimo, sexto, quinto y cuarto, más la influencia dinámica del primer rayo en el momento de la quinta iniciación. Observarán por lo tanto que las iniciaciones que enfrenta la humanidad común están condicionadas por un rayo menor y, sin embargo, traen finalmente la energía del Rayo de Aspecto más elevado, el de la Voluntad o Poder. Esta energía eléctrica dinámica debe actuar en un sentido nuevo y diferente, si queremos que las cuatro iniciaciones superiores se conviertan en objetivos vivientes en la conciencia del iniciado. Es por esta razón que la quinta iniciación se denomina la Iniciación de la Revelación. En esta iniciación, le es concedido al iniciado una comprensión del primer aspecto o voluntad, y por primera vez le es revelada al iniciado la naturaleza del Propósito divino; hasta ahora se ha preocupado de la naturaleza del Plan, que después de todo es un efecto del Propósito.

      33  Esta conciencia crística que va desarrollándose en las masas, creará necesariamente un fermento en la vida diaria de los pueblos de todas partes; la vida de la personalidad, orientada hasta ahora hacia la obtención de fines materiales y puramente egoístas, luchará contra la nueva e interna comprensión; el hombre "carnal" (para emplear las palabras de Pablo, el iniciado) combatirá al hombre espiritual, tratando cada uno de obtener el control. En las primeras etapas, después de "el nacimiento" y durante "la infancia" del Cristo Niño (hablando nuevamente en símbolos), triunfa el aspecto materialista. Más tarde triunfa la vida crística. Esto es bien sabido. Cada iniciación indica una etapa en el crecimiento y desarrollo de este nuevo factor en la conciencia y la expresión humanas, y ello continúa hasta la tercera iniciación, en que el "hombre maduro surge en Cristo". Entonces, en la quinta iniciación, el iniciado está preparado para registrar, comprender y anotar, la revelación largamente esperada.

      34  El primer Rayo de Voluntad o Poder, activo en relación con la quinta iniciación.

      35  Los aspectos inferiores de esta luz son, en realidad, generados por el alma, mientras que los superiores emanan de la mónada. Cuando un iniciado recibe la quinta iniciación (que consideraremos ahora) debe demostrar Su habilidad para emplear la "luz disponible", iniciando algún nuevo proyecto en línea con el Plan jerárquico y a tono con los impulsos de su propio rayo. Este proyecto debe tener un aspecto tanto exotérico como esotérico. (Para ilustrarlo diré: El aspecto exotérico del trabajo que yo -Maestro recientemente nombrado- había dispuesto realizar, se observa en las actividades que pude emprender en el mundo externo mediante los libros que A.A.B. ha escrito para mí, y en el establecimiento de las actividades de servicio, asociadas a la Escuela Arcana. El aspecto esotérico lógicamente lo conozco, pero un análisis del mismo no tendría valor para ustedes, pues no poseen todavía la conciencia iniciática requerida).

      36  Quinta Iniciación. La Revelación. Primer Rayo.

      37  Esta iniciación ha sido denominada, en la iglesia cristiana, la Resurrección, aunque la séptima iniciación constituye la verdadera resurrección. El nombre correcto para la quinta es la Iniciación de la Revelación; significa el poder de manejar luz, como portadora de vida a los tres mundos, y también el conocimiento del siguiente paso a dar en el Camino de Evolución Superior. Este Camino se le revela al iniciado en una nueva luz y con una significación totalmente diferente cuando recibe la quinta iniciación. Es el real momento de surgimiento desde la tumba de la oscuridad, y constituye la entrada en una luz, de naturaleza totalmente distinta a cualquier otra experimentada hasta ahora.

      38  Desarrollo y revelación o (si lo prefieren) una revelación en desarrollo, forma esencialmente el tema y el objetivo de toda actividad sobre nuestro planeta. Esto nos da un indicio acerca de la meta del Logos planetario. Toda vida, desde el primer descenso del alma a la encarnación, es sólo una serie de revelaciones, las cuales conducen a la revelación acordada en la quinta iniciación La relación entre la quinta y la séptima iniciaciones es excesivamente profunda y misteriosa. La revelación acordada en la quinta iniciación hace posible la séptima iniciación. El Maestro, al surgir a la luz del día en la quinta iniciación, llega a comprender en esa luz:

      39  2. Que la primera vibración o energía influyente del rayo cósmico de la prevaleciente energía, en su aspecto más elevado, es Rayo de Amor Sabiduría y ahora ha entrado en contacto con ella, lo cual ha sido posible por la respuesta del Maestro al primer Rayo de Poder o de Voluntad al bien, experimentada en su segundo aspecto en la quinta iniciación. Recuerden que todos los rayos tienen tres aspectos y que la conciencia humana del hombre espiritual puede entrar en contacto con los tres, poniendo así a su disposición las energías de los siete rayos y de las veintiuna fuerzas. Esta síntesis es revelada en la quinta iniciación y -como he dicho anteriormente- la combinación de estas fuerzas produce la Ascensión; todavía ustedes no pueden captar este grandioso misterio. Desde la cima del Monte de la Ascensión la luz se vierte sobre el Plan jerárquico de tal manera, que el propósito existente en la mente del Logos planetario es (por primera vez) verdaderamente captado.

      40  Cuando un Maestro recibe la quinta iniciación, ya conoce la significación de los dos primeros aspectos y debe llegar a ser conscientemente consciente del aspecto superior: la Voluntad al bien. Ha desarrollado en Sí Mismo "el amor necesario para la propia salvación, y la de quienes Él ama, Sus semejantes"; todas sus acciones y Su pensamiento están calificados por la buena voluntad en un sentido esotérico, y la significación de la Voluntad al bien está ante Él, y le será revelada posteriormente.

      41  Quisiera que consideren la relación de la quinta iniciación, el quinto Rayo de la Ciencia y el primer Rayo de Voluntad, porque allí reside la clave de la revelación acordada al iniciado Maestro.

      42  De lo que antecede no se debe inferir que toda la humanidad recibirá la quinta iniciación, pues no es así. Muchas almas avanzadas (quizás alcancen algunos miles) pueden recibir y recibirán esta iniciación, pero las masas de todas partes, que constituyen la suma total del discípulo mundial, recibirán oportunamente la primera o la segunda iniciaciones. Sin embargo, el efecto de los acontecimientos jerárquicos, en conjunción con Shamballa, conducirán finalmente al gran estímulo del quinto principio de manas, principio inteligencia en el hombre. Una revelación no percibida, desvinculada e inexpresada, no presta ningún verdadero servicio al género humano, excepto desde un punto de vista puramente subjetivo; sin embargo, por el estímulo propuesto, los esfuerzos de quienes han recibido o recibirán la quinta iniciación, y por la nueva dirección de la energía de primer rayo proveniente de Shamballa, el plano mental recibirá tal afluencia de energía, que el principio pensante, el factor razonador de la humanidad, alcanzará nuevas alturas. De esta manera la "luz afluirá a las mentes de los hombres", y la primera estrofa de la Invocación demostrará que puede recibir y recibirá respuesta a su llamado invocador.

      43  Luego consideraremos el efecto de esta energía de primer rayo sobre el discípulo individual, cuando se prepara para la quinta iniciación y se pone a tono con la revelación prometida, abriéndose a una afluencia de fuerza totalmente nueva, debiendo hacerlo conscientemente. Es la consciente absorción de energía y su consciente asimilación, más su consciente empleo, que distingue al iniciado del resto del género humano; lógicamente existen muchos grados de esta deseable conciencia. El iniciado recibirá, como resultado de la energía de primer rayo, una afluencia del segundo aspecto de este rayo -un fulgor de luz que le revelará claramente y en un instante, la significación de lo que es lentamente revelado en la Tierra; por primera vez, verá esta visión en su totalidad. En la cuarta iniciación responde al tercer aspecto de este rayo, el aspecto destructor; éste lo despoja de todo, y final y eternamente destruye aquello que lo retenía en los tres mundos del esfuerzo humano. De este modo se produjo la armonía a través del conflicto, y el éxito del iniciado individual es la garantía del éxito final del discípulo mundial.

      44  Cuando lleguen a considerar el efecto de este rayo en el momento de recibir la quinta iniciación, deben tener presente que el discípulo ha pasado, en una encarnación anterior, por la Iniciación de la Renunciación y ha establecido dentro de sí mismo una condición de total armonía, como resultado del conflicto -un conflicto que tuvo lugar durante milenios y cuya meta fue siempre la revelación. Así como una cámara fotográfica debe ser correctamente enfocada a fin de registrar perfectamente lo visto, así esta armonía, finalmente alcanzada, puede ser considerada como una especie de orientación enfocada. A través de las muchas vidas vividas por el discípulo, hubo muchos de esos momentos, pero fueron breves y pasajeros, sirviendo únicamente para agitar la aspiración en actividad. En lo que respecta al discípulo de cuarta iniciación, que está en entrenamiento para recibir la quinta, la orientación y el enfoque logrados llegan a ser una condición permanente. Éste es el preludio de un ciclo de experiencia espiritual enteramente nuevo -la experiencia de la evolución superior- que conduce a ese gran momento en que la revelación de los siete Senderos le es acordada en la siguiente o sexta Iniciación de la Decisión.

      45  En lo que concierne al hombre común, la aspiración impelente (si puedo emplear una frase tan inusitada) es de naturaleza material y se relaciona con su triunfal progreso en el mundo de la vida cotidiana del plano físico. Sería conveniente considerar la ambición como expresión inferior de la aspiración, la cual abarca las muchas fases del Sendero de Evolución, desde la ambición del salvaje nato, en la época primitiva, por obtener alimento y vivienda para sí mismo y su familiares, hasta la ambición del hombre de negocios moderno por alcanzar la cumbre del poder y adquisición financieros. Habiendo alcanzado esa meta, a menudo, en el camino de la octava etapa superior de la ambición (la aspiración), puede sobrevenir un ciclo de vidas donde la ambición es dirigida a las artes creadoras. Luego llega gradualmente la transmutación de todas estas ambiciones, en una aspiración conscientemente espiritual que aumenta constantemente. Entonces el hombre huella el sendero de probación y eventualmente el sendero del discipulado y, a medida que aumenta su ambición espiritual, paralelamente a un crecimiento igualmente constante de la comprensión mental, pasa de una iniciación a otra, hasta sobrevenir la culminante quinta iniciación.

      46  Durante edades, la potencia subyacente en la quinta iniciación -en sentido planetario y no individual, en su revelación del propósito del primer rayo- ha ejercido influencia sobre la Tierra. El conocimiento, la revelación de los Misterios, la obtención de la realización científica, producida por la actividad del quinto plano de la mente, ha regido el pensamiento y el progreso humanos; Dios que existe en la naturaleza (es decir el Logos planetario en expresión concreta y material) ha sido revelado, y esto ha culminado en esa tremenda expresión de poder -la bomba atómica.

      47  Esto es lo que significa, lógicamente, en relación con nuestro Logos planetario. No debe olvidarse que el progreso en Su sendero cósmico elegido, posibilita todo el proceso evolutivo. Así como el Maestro que ha recibido la quinta iniciación debe proyectar Su propia empresa especifica por intermedio de Su ashrama, demostrando de este modo Su respuesta al aspecto voluntad del Logos planetario, haciéndose responsable de una fase del Plan planetario, así un Logos planetario tiene igualmente -y de acuerdo a la Ley de síntesis- que llevar adelante un proyecto específico en línea con la voluntad del Logos solar. Nuestro Logos planetario, Sanat Kumara, está en proceso de hacer esto, proporcionando una cultura definida en la que puede fomentarse el germen de la voluntad solar en uno de sus aspectos. Entonces -en conjunción con un proyecto similar que tiene lugar en otros dos planetas, fomentan así otros dos aspectos- el núcleo del tercer sistema solar será traído eventualmente a la expresión.

      48  La Iniciación de la Transfiguración que constituye el próximo estudio, es la más importante de todas. Desde un ángulo particular, está peculiarmente relacionada con la quinta Iniciación de la Revelación y con la séptima Iniciación de la Resurrección. Las tres conciernen a la liberación; liberación de la personalidad, liberación de la ceguera o liberación de los siete planos de nuestra existencia planetaria -planos que se los denomina a veces los de la evolución humana y superhumana. Habrán observado que últimamente he puesto el énfasis sobre un aspecto de la iniciación muy pocas veces mencionado hasta ahora -el aspecto libertad. El Sendero de la Iniciación ha sido denominado a veces el Sendero de la Liberación y sobre este aspecto esencial del proceso iniciático trato de llamar la atención. He señalado continuamente que la iniciación no es en realidad esa curiosa mezcolanza de autosatisfacción, ceremonial y reconocimiento jerárquico, como lo presentan los principales grupos ocultistas. Es más bien un proceso de trabajo excesivamente arduo, durante el cual el iniciado se convierte en lo que es. Esto puede encerrar un reconocimiento jerárquico, pero no en la forma generalmente imaginada. El iniciado está acompañado por quienes lo precedieron, y no es rechazado por ellos, sino visto, considerado y estimulado a trabajar.

      49  Quinta Iniciación.       La Revelación. Liberación de la ceguera- que permite al iniciado ver una nueva visión. Esta visión concierne a la Realidad, que está más allá de cualquier otra, sentida o conocida hasta ahora.

      50  Tercera Iniciación. Quinto Rayo de la Ciencia. Esta energía afluyente produce su principal efecto sobre la mente o manas, el quinto principio, y permite al iniciado emplear la mente como su principal instrumento en el trabajo que debe realizar, antes de recibir la cuarta y la quinta iniciaciones.

      51  Quinta Iniciación. Primer Rayo de Voluntad o Poder. En esta iniciación el discípulo valora por primera vez el significado de la voluntad y la emplea para relacionar el centro coronario con el de la base de la columna vertebral, completando así la integración comenzada en la tercera iniciación.

      52  Séptima Iniciación. Segundo Rayo de Amor Sabiduría. Se halla activo como rayo planetario principal. La aplicación del Cetro de la Iniciación por el Iniciador (actuando esta vez desde el plano más elevado, el logoico), produce en forma misteriosa un efecto sobre la totalidad de la humanidad y -en menor grado- sobre los reinos afines. El efecto es similar al producido en el individuo en la quinta iniciación, en la cual el centro coronario y el centro en la base de la columna vertebral se pusieron en estrecha relación -mediante el empleo de la voluntad.

      53  En el plano búdico o intuitivo (el cuarto nivel del plano físico cósmico) la naturaleza de la mente -aún la de la mente superior o el nivel del pensamiento abstracto- pierde su control sobre el iniciado, y de allí en adelante sólo es útil para prestar servicio. Entonces tiene lugar la intuición, la razón pura, el total conocimiento iluminado por el propósito amoroso de la Mente divina -para mencionar algunos de los nombres de este cuarto nivel de percepción o de sensibilidad espiritual- y el iniciado vive de allí en adelante en la luz del conocimiento correcto o directo, expresándose en sabiduría en todos los asuntos -a ello se debe los títulos de Maestro de Sabiduría o Señor de Compasión, dados a Quienes han pasado la cuarta y la quinta iniciaciones, recibiéndolas muy cerca una de la otra. El Maestro actúa desde el nivel búdico de percepción, en él vive Su vida, emprende Su servicio y desarrolla el Plan en los tres mundos, para los cuatro reinos de la naturaleza. Esto no se debe olvidar. Recuérdese también que el logro del enfoque y la obtención de la liberación no son el resultado de una ceremonia simbólica, sino de vidas de sufrimiento, de renunciaciones menores y de experiencia consciente. Esta experiencia que conduce a la cuarta iniciación es una empresa definidamente planificada, obtenida a medida que es gradualmente conferida la verdadera visión, presentido el Plan divino y se colabora con ese Plan, y la aspiración inteligente reemplaza a los vagos anhelos y esfuerzos esporádicos "por ser bueno", como normalmente lo expresan los aspirantes.

      54  Quinta Iniciación. La Revelación.

      55  Como bien saben, esta iniciación particular ha sido denominada "Resurrección" por el mundo cristiano, destacando ese aspecto en la experiencia del iniciado, que conduce a la revelación, es decir a su "ascensión desde el océano de la materia a la clara luz del día". La idea de la revelación también puede verse en la enseñanza cristiana acerca de la "Ascensión" -iniciación que no tiene existencia real ni debe ser llamada iniciación. Tenemos, por lo tanto, la siguiente secuencia relacionada con la cuarta y la quinta iniciaciones:

      56  Puede trabajar a través de un cuerpo físico (con sus envolturas sutiles) o no, como lo juzgue conveniente. Comprende, como individuo, que no necesita ya un cuerpo físico o una conciencia astral y que la mente es sólo un instrumento de servicio. Funciona ahora en un cuerpo de luz que posee su propio tipo de sustancia. Sin embargo, el Maestro puede construir un cuerpo que le  permitirá acercarse a Sus discípulos que entran y también a los que han recibido las iniciaciones superiores; cuando es necesario construirá normalmente Su cuerpo a semejanza de la forma humana, haciéndolo instantáneamente y por un acto de la voluntad. La mayoría de los Maestros que trabajan definidamente con la humanidad, conservan el antiguo cuerpo en que recibieron la quinta iniciación, o sino construyen, con sustancia física, el "mayavirupa" o cuerpo de maya. Este cuerpo aparecerá en la forma que tuvo originalmente al recibir la iniciación. Respecto al primer caso, yo lo hice personalmente, es decir, conservé el cuerpo en que recibí la iniciación. El Maestro K.H. lo hizo creando un cuerpo a imagen de aquel en el cual recibió la quinta iniciación.

      57  Aquí no me es posible indicar la naturaleza de la revelación acordada al iniciado de la quinta iniciación. Se halla muy estrechamente relacionada con Shamballa y en esta vida sólo he recibido la quinta iniciación y he escalado el Monte de la Ascensión. Aún no he recibido la revelación completa y -en cualquier caso- mis labios están sellados. Sin embargo, puedo abordar dos puntos con ustedes que pueden aclarar su visión. Volveré a recordarles que lo que escrito en este último tomo de Tratado sobre los Siete Rayos es para discípulos e iniciados. Los discípulos verán algunas de las significaciones detrás del símbolo, e interpretarán de acuerdo a la etapa alcanzada en el sendero. Debe recordarse que actualmente el mundo está lleno de hombres que han recibido alguna de las iniciaciones y hay grandes discípulos, pertenecientes a todos los rayos, que se desempeñan en el plano físico como trabajadores avanzados para la humanidad, regidos por la Jerarquía; habrá muchos más durante los próximos cien años (escrito en 1949). El cerebro físico de algunos de ellos no registra su particular categoría jerárquica, pues han eliminado deliberadamente este conocimiento a fin de llevar a cabo determinado trabajo. Lo que aquí escribo está destinado -durante los próximos cuarenta años- a llegar a sus manos, con el intento deliberado de hacer surgir a la superficie de su conciencia cerebral, quiénes y qué son Ellos en realidad. Ésta es una parte del programa planificado por la Jerarquía, previamente a la exteriorización de los ashramas. Los Maestros creen que estos discípulos e iniciados avanzados (en su lugar) deben empezar pronto a trabajar con más autoridad. Esto no significa que afirmarán su identidad espiritual y pretenderán tener categoría de iniciados. Tampoco podrían hacerlo, debido a su etapa en la escala de la evolución espiritual. Pero -sabiendo quiénes son, desde el ángulo de la Jerarquía, y lo que se espera de ellos- fortificarán su trabajo, atraerán más energía e indicarán el camino con mayor claridad. Se reconocerá su sabiduría, así como también su compasión, pero ellos mismos se relegarán a un segundo plano; quizás aparenten ser menos activos externamente, siendo por ello erróneamente juzgados, pero su influencia espiritual aumentará, y no les importará lo que piensen de ellos. Reconocen además los puntos de vista erróneos de las religiones modernas, respecto a Cristo; algunos podrán ser perseguidos en su propia comunidad, o por quienes ellos tratan de ayudar. Nada de esto les incomodará. Su camino está claro y conocen la extensión de su servicio.

      58  En lo que se refiere a la energía generada por el discípulo, será evidente que esto incluirá la energía del rayo del alma, hasta la quinta iniciación, cuando sea reemplazada por la energía de la mónada, la cual le llegará, ante todo, como energía de la Tríada espiritual, y más tarde será reemplazada a su vez, por la energía directa de la misma mónada; entonces, el iniciado sabrá prácticamente (y no sólo teóricamente) lo que Cristo significó cuando dijo: "Yo y mi Padre somos uno".

      59  Este tema es demasiado vasto para tratarlo aquí, pero he dado mucho a este respecto en Tratado sobre Fuego Cósmico. Mucho más de lo que posiblemente pueda dar, es revelado al iniciado en el momento de la quinta iniciación. Los indicios, los pensamientos, los conceptos abstractos, las ideas fugaces que todos los discípulos perciben, se convierten en certidumbre en esta iniciación, y el Maestro puede ocupar Su lugar como distribuidor de energía triádica. La distribución de ideas o el empleo de la intuición, a fin de captar la etapa del Propósito divino, en cualquier momento dado, no constituye el más grave problema que enfrenta el Maestro, sino el de desarrollar la voluntad espiritual, en comprenderla y emplearla en servicio mundial. Así como el discípulo debe aprender a utilizar la mente de dos maneras:

      60  Quisiera señalar ante todo, que para el Maestro que permanece ante el Logos planetario, la sexta iniciación es lo que la segunda para el discípulo; la quinta Iniciación de la Revelación y la sexta Iniciación de la Decisión, son las analogías superiores de las dos primeras iniciaciones, consideradas por la Logia de Sirio como iniciaciones en el Umbral. Téngase esto cuidadosamente presente. Anteriormente en este tratado, página 299, he hecho el comentario de que la segunda iniciación, con su evidente control del deseo (que indica correcta elección), era la "del umbral para esos niveles de impresión, de contacto y futura ascensión, que constituyen la séptuple meta fijada para el Maestro cuando la sexta iniciación (la verdadera ascensión) ha sido consumada. Por esta razón se denomina Iniciación de la Decisión".

      61  Uno de los actos iniciales del Cristo y de la Jerarquía, cuando reaparezcan, será erradicar este temor particular, y confirmar en las mentes de los pueblos la idea de que encarnar y tomar forma es el verdadero lugar de oscuridad para el espíritu divino, que es el hombre; temporariamente es la muerte y el aprisionamiento del espíritu. Se enseñará a los hombres que la evolución es en sí misma un proceso iniciático que conduce de una experiencia viviente a otra, culminando en la quinta Iniciación de la Revelación y en la séptima Iniciación de la Resurrección.

      62  En la quinta iniciación se le revela al iniciado que la vida en la forma es en realidad la muerte, entonces conoce esta verdad de tal manera, que mis breves palabras no pueden explicar. La forma muere para él, conoce una nueva expansión de la vida y obtiene (si puedo expresarlo así) una nueva comprensión del vivir. La séptima iniciación está totalmente desligada de toda consideración de la forma, y el iniciado se convierte en un punto concentrado de luz viviente; sabe, de manera indescriptible que la vida es todo lo que ES, y que esta vida y su real plenitud lo hace una parte de ÉSE que está fuera de nuestra vida planetaria; entonces puede participar en esa Existencia extraplanetaria en la cual nuestro Logos planetario vive, se mueve y tiene Su ser. De esta "vida más abundante" habló Cristo, y sólo un iniciado de séptimo grado puede comprender e impartir.

      63  Después de la quinta iniciación, el iniciado ha sentido paulatinamente la naturaleza de esta Vida mayor, la Vida "De Dios desconocido", como ha sido denominada, la cual abarca toda vivencia, todas las formas sobre y dentro de nuestro planeta y, sin embargo, permanece -mayor que nuestra vida planetaria, más omniabarcante que nuestro Logos planetario, Cuya grandeza, belleza, bondad y conocimiento, son para nuestro Logos planetario lo que Su vida es para la forma más inferior de vida, en el tercer reino o reino animal. Sólo por medio de estas comparaciones inadecuadas se puede llegar a una tenue comprensión de ese gran TODO del cual nuestro planeta y nuestro Logos planetario no son más que una parte. Esta revelación es concedida al iniciado en la séptima Iniciación de la Resurrección. Recibe esta iniciación en lo que (a falta de mejor término) llamamos "plano logoico", en el nivel de conciencia del Señor del Mundo.

los trabajos de hercules

movimientos esotericos modernos

psicologia esoterica 1

       1  Es evidente que fuerza en el primer grupo termina en separatividad, porque cinco es el número de la mente y del hombre. El número nueve, el de la iniciación, está oculto en la mitad de la palabra fuerza, pero los guarismos culminantes indican actividad y separación. En el segundo grupo de números, la actividad precede al nueve de la iniciación, y ese nueve es la culminación. Pero al cinco se lo ha omitido. El hombre ya no es realmente humano o separatista, sino el cuatro perfecto de los tres inferiores del alma. Para explicar la verdad en forma simple se debe tener presente que el género humano, el cuarto reino, expresión de la cuarta jerarquía creadora de mónadas humanas, es arrastrado por el instinto o el impulso hacia la armonía, y se halla principalmente bajo la influencia del cuarto rayo. Esta armonía se logra mediante la utilización de la energía del quinto rayo de conocimiento. Entonces el conocimiento adquirido y aplicado da por resultado la belleza y el poder de crear. Después se retirará el Señor del quinto rayo del ciclo mayor que rige a la humanidad; entonces la sabiduría y la respuesta búdhica intuitiva caracterizarán a la humanidad. Existe una íntima interacción en este ciclo mayor, en lo que concierne al género humano, entre los dos rayos de los Señores de Armonía y Conocimiento. En esta relación numérica del cuatro y del cinco surge también el número nueve de la iniciación. Adepto de la quinta iniciación es aquel que ha realizado la completa armonía mediante el correcto conocimiento. Esto tiene lugar en la cuarta iniciación y se demuestra o comprueba en la quinta.

psicologia esoterica 2

       1  Cuando la iniciación llega a su culminación en lo que a la humanidad concierne, surge un Maestro de Sabiduría liberado, exento de las limitaciones del individuo, recoge los frutos del proceso de la individualización y actúa en forma acrecentada como ángel solar, por estar primordialmente enfocado en el cuerpo espiritual interno; así se desarrolla constantemente la conciencia de la Presencia. Este hecho merece ser meditado y estudiado profundamente por todos los discípulos. A medida que los tres rayos que rigen la triplicidad inferior se mezclan y sintetizan y crean la personalidad vital y, a su vez, dominan el rayo del cuerpo físico denso, el hombre inferior penetra en un prolongado estado de conflicto. En forma gradual y acrecentada el rayo del alma, "el rayo de la captación persistente y magnética", como se lo denomina ocultamente, se hace más activo, entonces en el cerebro del hombre que ha desarrollado la personalidad se establece la creciente percepción de una vibración. Hay muchos grados y etapas en esta experiencia, que abarcan muchas vidas. Al principio el rayo de la personalidad y el rayo del ego parecen chocar, y se libra una constante guerra con el discípulo como espectador y dramático participante. Arjuna entra en el campo de batalla; se halla entre dos fuerzas, como un consciente e ínfimo punto de luz y de percepción sensoria. Alrededor, dentro y a través de él, las energías de dos rayos se precipitan y entablan conflicto. Gradualmente, a medida que continúa el fragor de la batalla, se convierte en un factor más activo y abandona la actitud del observador desapegado y desinteresado. Cuando se da cuenta definitivamente de lo que está en juego y vuelca decididamente el peso de su influencia, deseos y mente, a favor del alma, entonces puede recibir la primera iniciación. Cuando el rayo del alma se enfoca plenamente a través de él, y todos sus centros están controlados por ese enfocado rayo del alma, se convierte en el Iniciado transfigurado y recibe la tercera iniciación. El rayo de la personalidad ocultamente se extingue o es absorbido por el rayo del alma, y todos los poderes y atributos de los rayos inferiores son subsidiarios del rayo del alma y están coloreados por éste. El discípulo llega a ser un hombre de "Dios" -una persona cuyos poderes son controlados por la vibración dominante del rayo del alma y cuyo mecanismo sensible interno vibra dentro de la medida del rayo del alma que, a su vez, es reorientado hacia el rayo monádico y controlado por éste. El proceso se repite:

       2  Por lo tanto, se observará que existen aquí dos puntos de identificación en la larga experiencia del alma. Uno marca la etapa donde la forma, la materia, la sustancia, el tiempo y el espacio, son factores dominantes que aprisionan al alma dentro de su tipo de conciencia. Esto significa la identificación con la vida de la forma. El otro significa la identificación con todo lo que está fuera de la expresión de la forma y liberado de ella. Lo que ello pueda implicar está más allá del alcance de nuestra actual humanidad avanzada y es conocido en su verdadero significado sólo por esas grandes Existencias como el Cristo, el Buddha y Aquellos de análogo rango en la Jerarquía de Vidas. Las cualidades generadas y desarrolladas a través de la primera de estas identificaciones persisten y coloran la comprensión consciente, y debe recordarse que la experiencia adquirida en ella da por resultado la identificación final. Estas cualidades variarán de acuerdo al predominio de una u otra de las energías de rayo, pero, en las últimas etapas, no habrá conciencia de la cualidad o del tipo de rayo, sino simplemente un estado de Ser o vivencia que comprende la identificación con el Todo y, al mismo tiempo, "mantiene en solución" (si se puede usar un término tan inadecuado) todos los resultados de las identificaciones menores, las diversas diferenciaciones y distinciones y los variados instintos, impulsos e intuiciones de rayo. Las cualidades contenidas y expresadas y las posibles acciones, reacciones y percepciones, están siempre presentes y son susceptibles de volver a adquirirse a voluntad, pero todas se hallan bajo el umbral de la conciencia. Vivencia, Ser, Plenitud y Unidad, son las características que distinguen esta etapa altamente evolucionada, que es a su vez la base de ese ciclo evolutiva superior del cual nada sabemos, insinuado en el Tratado sobre Fuego Cósmico y en las referencias sobre los siete Senderos que se abren al adepto que ha pasado la quinta iniciación. La absorción en la Vida Una es lo que caracteriza a ese estado elevado de conciencia. Su principal característica consiste en liberarse de todo lo que significan las palabras forma y ego; de allí que muchas escrituras antiguas, cuando procuran considerar y explicar esta condición supranormal y superlativa, se ven forzadas a emplear negaciones y la denominada "doctrina de la negación". Sólo indicando lo que no es ese estado de condición o percepción, puede darse una idea de lo que esencialmente es. Estas negaciones (frecuentemente mal interpretadas por el lector occidental) son, por lo tanto, el resultado de la futilidad y lo inadecuado del lenguaje para expresar la Realidad como se conocía entonces.

       3  A medida que el trabajo de aprender a servir prosigue y el contacto interno se afirma, le seguirá la profundización de la vida de meditación, y la luz del alma iluminará con mayor frecuencia a la mente. Así se ha revelado el Plan. Esto no significa que se arrojará luz sobre los planes del servidor, en lo que concierne a su propia vida o al campo elegido para servir, lo cual debe ser bien comprendido. Si así ocurriera indicaría la capacidad mental del servidor para buscar medios que justifiquen su propia ambición. Ello se debe a que su mente reconoce el Plan de Dios que corresponde al mundo en ese momento particular en que vive el servidor, y la parte que él puede desempeñar para desarrollar los objetivos de quienes son responsables de llevar a cabo ese Plan. Entonces, voluntariamente, se convierte en una ínfima parte de ese gran Todo, actitud que no varía aunque el discípulo llegue a ser un Maestro de Sabiduría. Se pone en contacto con un concepto mucho más vasto del Plan, y su humildad y sentido de proporción permanecen inmutables.

       4  Un Maestro de Sabiduría tiene fenoménicamente la apariencia de un ser humano. Posee los atributos físicos, las funciones, las costumbres y el mecanismo del cuarto reino de la naturaleza, pero la conciencia es completamente distinta en la forma. Por lo tanto, el análisis mencionado en estas páginas se refiere a la distinción de la conciencia, pero no de la forma. El símbolo permanece inmutable, aunque perfeccionado en el plano externo, pero su cualidad y estado de percepción es tan distinto como el que existe entre un ser humano y un vegetal. En cierto modo es un nuevo concepto y sus implicaciones son estupendas. Constituye el secreto del cambio actual hacia el mundo de significados e implica una nueva percepción y una nueva apreciación, por parte de la humanidad, de un mayor mundo de valores. Pero -y aquí hay algo interesante- es una percepción llevada a un nuevo reino de la naturaleza, mientras continúa formando parte del antiguo. Es aquí donde tiene lugar la nueva síntesis y la nueva fusión.

       5  Con el tiempo, el rayo monádico asume el control, absorbiendo en sí mismo el rayo de la personalidad y el del alma (en la tercera y quinta iniciaciones) y así definitivamente se subyuga la cualidad y “permanece sólo Aquel Que Es”.

       6  c.          Cuando el hombre ha erigido el puente necesario y ha logrado la unificación necesaria, se convierte en una personalidad unificada. Entonces podrá surgir el místico. Esto significa que ha alcanzado la etapa en que es posible establecer el puente entre la personalidad integrada y el alma. Finalmente, aparece el Maestro de Sabiduría, el Cual es un exponente de la conciencia crística en sus aspectos unificadores, salvadores y constructivos.

reflexionen sobre esto

       1  Con el tiempo, el rayo monádico asume el control, absorbiendo en sí mismo el rayo de la personalidad y el del alma (en la tercera y quinta iniciación) y así definitivamente se subyuga la cualidad y "permanece sólo Aquel Que Es". (15 264/5)

       2  Esta reglas quizás le parezcan demasiado sencillas al aspirante entrenado, pero para quienes están dispuestos a volver a ser niños, encontrarán que son una guía segura hacia la verdad y oportunamente les permitirá pasar las pruebas para el adeptado. Algunas están expresadas en términos simbólicos, otras necesariamente veladas, y aún otras expresan la verdad tal como es:

       3  3. El Maestro puede construir un cuerpo que le permitirá acercarse a Sus discípulos que entran y también a los que han recibido las iniciaciones superiores; cuando es necesario construirá normalmente Su cuerpo a semejanza de la forma humana, haciéndolo instantáneamente y por un acto de la voluntad. La mayoría de los Maestros que trabajan definidamente con la humanidad, conservan el antiguo cuerpo en que recibieron la quinta iniciación. (18 576/7)

       4  16. Maestro de Sabiduría es aquel que ha pasado la quinta iniciación. Esto, en realidad, significa que Su conciencia ha alcanzado tal expansión, que ello incluye el quinto reino o reino espiritual. Se ha abierto camino a través de lo cuatro reinos inferiores: el mineral, el vegetal, el animal y el humano, y, por medio de la meditación y el servicio, ha expandido Su centro de conciencia hasta incluir el plano del espíritu. (2 191/2)

       5  1. El Maestro Diwhal Khul o Maestro D. K., como se lo llama frecuentemente, es otro adepto del segundo rayo de Amor Sabiduría, el último de los adeptos que pasaron la iniciación, pues recibió la quinta iniciación en 1875; conserva al mismo cuerpo de entonces; la mayoría de los Maestros la recibieron en cuerpos anteriores, su cuerpo de origen tibetano no es joven. Está dedicado al Maestro K. H. y vive en una casita cercana a la de este Maestro. Por Su disposición a servir y a hacer cuanto sea necesario, ha sido llamado "el Mensajero de los Maestros". Es muy culto y tiene más conocimiento acerca de los rayos y de las Jerarquías planetarias del sistema solar, que ningún otro Maestro. Trabaja con quienes se dedican a la curación, y coopera en los grandes laboratorios del mundo en forma desconocida e invisible, con los buscadores de la verdad, con todos los que tratan definidamente de curar y aliviar al mundo y con los grandes movimientos filantrópicos mundiales, tales como la Cruz Roja. Se ocupa de los discípulos de los distintos Maestros, que pueden aprovechar su instrucción, y en los últimos diez años ha aliviado, en gran parte, el trabajo de enseñanza de los Maestros M. y K. H., tomando a Su cargo, por determinado tiempo, algunos de Sus aspirantes y discípulos. También trabaja mucho con ciertos grupos de devas del éter, que son devas sanadores y colaboran así con El en el trabajo de remediar algunos males físicos de la humanidad. Dictó gran parte de la monumental obra La Doctrina Secreta, y le hizo ver a H. P. Blavarsky muchas ilustraciones y datos que aparecen en este libro. (1-58)

       6  2. Pero ¿cómo podrá ser comprendido el todo por la parte? ¿Cómo puede un alma observar todo el plan cuando ella sólo ve una minúscula fracción de la estructura? Tengan esto constantemente en cuenta cuando estudian y reflexionan sobre estas instrucciones, y recuerden que a la luz del futuro conocimiento humano, todo lo trasmitido aquí es análogo a un libro de lectura de quinto grado, comparado con los libros de texto utilizados por un profesor universitario. Sin embargo, servirá al aspirante para pasar del Aula de Aprendizaje al Aula de Sabiduría, siempre que utilice la información dada. (4 378)

       7  Un Maestro de sabiduría tiene fenoménicamente la apariencia de un ser humano. Posee los atributos físicos, las funciones, las costumbres y el mecanismo del cuarto reino de la naturaleza, pero la conciencia es completamente distinta en la forma.

sirviendo a la humanidad

       1  A medida que el trabajo de aprender a servir prosigue y el contacto interno se afirma, le seguirá la profundización de la vida de meditación, y la luz del alma iluminará con mayor frecuencia a la mente. Así se ha revelado el Plan. Esto no significa que se arrojará luz sobre los planes del servidor, en lo que concierne a su propia vida o al campo elegido para servir, lo cual debe ser bien comprendido. Si así ocurriera indicaría la capacidad mental del servidor para buscar medios que justifiquen su propia ambición. Ello se debe a que su mente reconoce el Plan de Dios que corresponde al mundo en ese momento particular en que vive el servidor, y la parte que él puede desempeñar para  desarrollar los objetivos de quienes son responsables de llevar a cabo ese Plan. Entonces, voluntariamente se convierte en una ínfima parte de ese gran Todo, actitud que no varía aunque el discípulo llegue a ser un Maestro de Sabiduría. Se pone en contacto con un concepto mucho más vasto del Plan, y su humildad y sentido de proporción permanecen inmutables.

       2  Posteriormente, cuando el discípulo en probación se convierte en discípulo aceptado y se le permite participar en actividades ashrámicas, entonces agrega a ello la capacidad de registrar la impresión jerárquica; sin embargo, podrá hacerlo después que ha aprendido a registrar la impresión que le llega de su propia alma (impresión vertical) y la del mundo circundante de los hombre (impresión horizontal). Cuando ha obtenido ciertas iniciaciones importantes, su aura magnética será capaz de registrar impresiones provenientes de los reinos subhumanos de la naturaleza. Finalmente, cuando se convierte en un Maestro de Sabiduría y, por lo tanto, en un miembro del quinto reino de la naturaleza, su aura magnética recibirá la impresión horizontal del mundo de la vida y actividad jerárquicas; la impresión vertical la recibirá en los niveles superiores de la Tríada espiritual, y por último de Shamballa. Entonces la humanidad será para él lo que los reinos subhumanos fueron para el cuarto reino, el humano, cuando constituía el campo de su impresión horizontal registrada. Aquí está claramente revelado el verdadero significado de la Cruz de la Humanidad.

       3  Debe disciplinarse a sí mismo en tal forma, que nada penetre en su conciencia capaz de perjudicar al grupo al cual pertenece o antagonizar con la vibración del Maestro. A fin de darles una idea clara de lo que quiero significar diré, que al principio cuando forma parte del grupo, incluido en el aura del Maestro, es mantenido en la periferia de esa aura hasta que ha aprendido a expulsarlo de sí automáticamente, y a rechazar inmediatamente todo pensamiento y deseo indignos del yo y por lo tanto, perjudicial para el grupo. Hasta que no aprenda a hacerlo, será incapaz de lograr una relación más íntima, pero deberá permanecer donde pueda ser aislado automáticamente. Gradualmente se purificará cada vez más, desarrollará la conciencia grupal y pensará en términos grupales de servicio; poco a poco su aura absorberá la coloración del aura del Maestro, hasta fusionarse y adquirir el derecho de ser atraído más cerca del “Corazón de su Maestro”. Más adelante explicaré el significado técnico de esta frase, cuando me ocupe del trabajo que realiza el Maestro con el discípulo. Basta decir que a medida que transcurre el período de “discípulo aceptado” (y varía según los casos), va acercándose al corazón del grupo y encuentra su lugar y actividad funcional en ese cuerpo colectivo. El secreto es: hallar nuestro propio lugar, no tanto en la escala de la evolución (pues esto se sabe aproximadamente), sino en el servicio. Ello tiene más importancia de lo que se cree, pues abarca el período que finalmente señalará, en forma terminante, el sendero que deberá seguir el hombre después de la quinta iniciación. (2-199/200)

       4  Poco puede decirse acerca del período final de lo que estamos considerando. Abarca el período en que el hombre domina las etapas finales del Sendero y entra en contacto, cada vez más íntimo, con su grupo y con la Jerarquía. No sólo vibra a tono con su grupo y su Maestro, sino que empieza a reunir a su propia gente y a formar su grupo propio. Al principio este grupo existirá nada más que en los niveles emocional, físico y mental inferior. Después de la quinta iniciación el discípulo incluirá dentro de su aura a estos grupos y a los que les son propios en los niveles egoicos. Esto en manera alguna impide que continúe siendo uno con el Maestro y con el grupo, pero el método de interfusión es uno de los secretos de la iniciación.

       5  iii.         Dándoles las condiciones que los obligue a mantenerse en sus propios pies y depender de sus propias almas, ni de ningún ser humano, sea un amigo amado, un instructor o un Maestro de Sabiduría. (4-456/7)

       6  ...Pero ¿cómo podrá ser comprendido el todo por la parte? ¿Cómo puede un alma observar todo el plan cuando ella sólo ve una minúscula fracción de la estructura? Tengan esto constantemente en cuenta cuando estudian y reflexionan sobre estas instrucciones, y recuerden que a la luz del futuro conocimiento humano, todo lo trasmitido aquí es análogo a un libro de lectura de quinto grado, comparado con los libros de texto utilizados por un profesor universitario. Sin embargo, servirá al aspirante para pasar del Aula de Aprendizaje al Aula de Sabiduría, siempre que utilice la información dada.

telepatia y el vehiculo eterico

       1  4.          El cuerpo etérico, por lo tanto, es el agente conscientemente dirigido del ente espiritual, integrado rápidamente, pudiendo impartir al cerebro las energías necesarias y la información esotérica, que unidas hacen del hombre un Maestro de Sabiduría y, oportunamente, un Cristo --omniabarcante en Su desarrollado poder atractivo y magnético.

       2  Cuando el discípulo ha dominado, en alguna medida, la significativa diferencia que hay entre los mensajes de su propio subconsciente o el de otras personas, con las cuales puede estar en contacto, y los que provienen de su propia alma, entonces orienta y organiza su vida haciéndola más fructífera en lo que respecta al servicio y por la tanto más útil a la Jerarquía. Aprende a distinguir entre los mensajes que provienen de su propia alma y los de la Jerarquía; su vida está mejor regida, y distingue nítidamente las comunicaciones enviadas desde el Ashrama, para impresionar las mentes de los aspirantes y discípulos de todos los grados y tipos de rayo. Cuando puede distinguir entre las diversas comunicaciones, es posible obtener el tercer tipo de comunicación  mensajes directos que se deben al contacto personal con el Maestro de su Ashrama. A esta altura entrará en posesión de lo que se llama "la libertad que otorga el Ashrama" y de "las llaves del Reino de Dios", pudiéndosele confiar parte de la potencia rectora del Ashrama mismo. Entonces, sus pensamientos afectarán y llegarán a otros. La eficacia aumenta rápidamente cuando el discípulo se familiariza con el cuarto tipo de impresión,  la cual procede de la Tríada espiritual y por lo tanto de la Mónada y Shamballa. En  consecuencia (en esta última etapa de impresión) existen tres estados menores pero bien definidos; cada uno marca una expansión en el campo de servicio y se relaciona con las últimas tres iniciaciones, de las nueve posibles que enfrenta la humanidad en su desarrollo. La sexta iniciación, de la que sólo los Maestros pueden participar, marca una transición que comienza en las tres primeras etapas de sensibilidad, necesarias para el discípulo, como preludio para la quinta iniciación  en realidad para la tercera, cuarta y quinta , teniendo que ver con las tres etapas de comunicación de la Tríada, cada una de las cuales está relacionada con la séptima, octava y novena iniciaciones.

       3  Posteriormente, cuando el discípulo en probación se convierte en discípulo aceptado y se le permite participar en actividades ashrámicas, entonces agrega a ello la capacidad de registrar la impresión jerárquica; sin embargo, podrá hacerlo después que ha aprendido a registrar la impresión que le llega de su propia alma (impresión vertical) y la del mundo circundante de los hombres (impresión horizontal). Cuando ha obtenido ciertas iniciaciones importantes, su aura magnética será capaz de registrar impresiones provenientes de los reinos subhumanos de la naturaleza. Finalmente, cuando se convierte en un Maestro de Sabiduría y, por lo tanto, en un miembro del quinto reino de la naturaleza, su aura magnética recibirá la impresión horizontal del mundo de la vida y actividad jerárquicas; la impresión vertical la recibirá en los niveles superiores de la Tríada espiritual, y por último de Shamballa. Entonces la humanidad será para él lo que los reinos subhumanos fueron para el cuarto reino, el humano, cuando constituía el campo de su impresión horizontal registrada.  Aquí está claramente revelado el verdadero significado de la Cruz de la Humanidad.

       4  Los rayos son las siete emanaciones de los “siete Espíritus ante el trono de Dios”; Sus emanaciones proceden del nivel monádico de percepción o del segundo plano etérico cósmico. En cierto sentido se podría afirmar que estas siete grandes y vivientes Energías constituyen en su totalidad el vehículo etérico del Logos planetario. Podría decirse también que los procesos evolutivos constituyen procesos de eliminación de la sustancia física que se encuentra entre el cuerpo físico denso y el cuerpo astral sensorio, sustituyéndola con sustancia de los cuatro planos superiores, los cuatro éteres cósmicos. Hablando en sentido físico, esta sustitución etérica permite al hombre pasar sucesivamente las cinco iniciaciones, que lo trasforman en un Maestro de Sabiduría.

       5  La relación entre los reinos cuarto y quinto aumenta continuamente, proporcionando nuevos poderes y una mayor vivencia vital en la familia humana, lo cual es registrado conscientemente por los miembros más avanzados. La distribución de energía desde la Jerarquía ofrece una secuencia muy interesante sobre la cual daré breves indicaciones. Como sabemos, la Jerarquía es el Ashrama del Señor de Amor, el Cristo; también sabemos que este principal Ashrama está formado por los siete Ashramas de Rayo; cada uno tiene en su centro a un Chohan o Maestro de sabiduría y cada uno de los siete Ashramas está vinculado a uno o más Ashramas subsidiarios.

tratado sobre fuego cosmico

       1  La chispa divina aún no se manifiesta (como lo hacen los otros fuegos) como dualidad, y lo que oculta sólo la evolución lo revelará en un ciclo posterior. Este tercer fuego, sumado a los otros dos, forma los cinco que se necesitan para el desarrollo evolutivo del Logos y, mediante la fusión perfecta con los otros dos fuegos, y a medida que continúa el proceso evolutivo, se observa la meta de la realización logoica para el gran ciclo o periodo de este sistema solar. Cuando el rayo primordial de actividad inteligente, el rayo divino de amor inteligente y el tercer rayo cósmico de voluntad inteligente se unan, mezclen, fusionen y resplandezcan, el Logos recibirá la quinta Iniciación, completando así uno de Sus ciclos. Cuando movimientos cíclicos giratorios, progresivos y en espiral actúen en perfecta síntesis, entonces se habrá alcanzado la vibración deseada. Cuando las tres leyes, de Economía, de Atracción y de Síntesis actúen perfectamente ajustadas entre sí, entonces la naturaleza desempeñará perfectamente la función necesaria y adaptará correctamente la forma material al espíritu inmanente, la materia a la vida y el vehículo a la conciencia.

       2  Cuando el fuego latente de la personalidad o yo inferior, se mezcla con el fuego de la mente o Yo superior, y luego se fusiona con la divina Llama, entonces el hombre recibe la quinta Iniciación en este sistema solar y ha completado uno de sus grandes ciclos. Cuando los tres fuegos resplandecen como uno solo, entonces se libera de la materia o de la forma material. La materia ha sido ajustada correctamente al espíritu, y la vida que en ella mora abandona definitivamente su envoltura, constituyendo sólo un canal para la liberación.

       3  k.          Debe observarse que así como el cuerpo físico del hombre en sus tres grados -denso, líquido y gaseoso- no es reconocido como un principio, en sentido cósmico los niveles físico (denso), astral (liquido) y mental (gaseoso) son considerados inexistentes, y el sistema solar tiene su ubicación en el cuarto éter. Los siete planetas sagrados están compuestos de materia de este cuarto éter, y los sietes hombres celestiales, que constituyen los cuerpos de dichos planetas, funcionan normalmente en el cuarto pIano del sistema el búdico, o cuarto éter cósmico. Cuando el hombre ha obtenido la conciencia del plano búdico, eleva su conciencia hasta la del Hombre celestial, de cuyo cuerpo es una célula. Esto se logra en la cuarta iniciación, la iniciación liberadora. En la quinta Iniciación el hombre asciende, con el Hombre celestial, al quinto plano o átmico (desde el punto de vista humano) y en la sexta, domina el segundo éter cósmico, alcanzando conciencia monádica y actividad ininterrumpida. En la séptima Iniciación domina toda la esfera de la materia contenida en el plano cósmico inferior, se evade de todo contacto etérico y actúa en el plano astral cósmico.

       4  6.          El hombre espiritual hasta la quinta iniciación.

       5  b.          El Hombre celestial tiene Su fuente de origen fuera del sistema solar (como el hombre lo tiene fuera de los tres mundos de su esfuerzo) y Su principal punto focal en el segundo plano del sistema, el monádico, pero trata de desarrollar la conciencia en los planos de la Tríada (esto en relación con todas las células de Su cuerpo). Desarrolló la conciencia en los tres planos inferiores de los tres mundos durante el primer sistema solar, también en relación con las células de Su cuerpo. El hombre repite hasta la quinta Iniciación, el esfuerzo de Aquél, lo cual lo llevará a la etapa de conciencia lograda por el Hombre celestial en un mahamanvatara muy anterior. Ha de recordarse que esto siempre está vinculado con las iniciaciones.

       6  b.          Conciencia de ese centro particular, que personifica la actividad grupal de los entes en el cuerpo de un Logos planetario. Esto los conduce a la quinta Iniciación, y abarca el período durante el cual la conciencia despierta en los cinco planos de evolución.

       7  Cuando el iniciado puede decir “Yo soy Ese Yo soy”, indica que se ha fusionado con su divina esencia y se ha liberado de la forma. La primera aserción esotérica marca su emancipación de los tres reinos inferiores y su actuación consciente en los tres mundos, que ocurrió al individualizarse por medio de Manas; la segunda señala la emancipación gradual del hombre de los tres reinos inferiores y su liberación dual de la forma inferior, en la quinta iniciación. En la afirmación final el iniciado no sólo distingue entre el Yo y todas las otras formas de manifestación, entre su propia identidad y el alma, lo mismo que la materia en la forma, sino que puede discriminar entre los tres, Espíritu, Alma y Materia. Cuando ha comprendido esto se libera de su manifestación durante este ciclo mayor. Dicha facultad discriminadora, inherente a manas, desplegada en espirales cada vez más elevadas, lleva al hombre

       8  Dos quintas partes alcanzarán la quinta iniciación y se conocerán a si mismo como “Yo soy Ese”. También irán respondiendo a una nota más elevada.

       9  Algo más quisiera decir, pero sólo podré insinuarlo porque es de naturaleza esotérica y oculta. En la cuarta Iniciación la fuerza del Logos del cuarto Rayo es un factor vital. Mediante la aplicación del Cetro de Iniciación la energía de Su Vida es aplicada al Iniciado, o la fuerza eléctrica que emana del Cetro circula geométricamente a través de ciertos centros, produciendo el estímulo necesario. En la quinta Iniciación se siente similarmente la fuerza del tercer Logos, y en la sexta la del segundo Logos, mientras que en la séptima circula por el cuerpo del Chohan el fuego dinámico del primer Logos, todo lo cual podría clasificarse como sigue:

      10  5.         El poder fusionador del tercer Logos se siente en la quinta Iniciación.

      11  Tercero. Logra la unidad de su Rayo en la quinta Iniciación, luego conscientemente forma parte del cuerpo del Hombre celestial.

      12  Segundo. La meta de la humanidad consiste en llegar a ser Maestro de Sabiduría, o entes conscientes dentro del Cuerpo del Dragón de Sabiduría o de Amor. El hombre lo logra cuando puede actuar conscientemente en el vehículo búdico o cuando el átomo astral permanente es reemplazado por el átomo búdico permanente.

      13  Cuando esta fuerza está bien controlada y correctamente dirigida constituye un gran agente transmutador que oportunamente convertirá al ente humano en un Maestro de Sabiduría, un Señor de Amor, un Dragón de Sabiduría de grado inferior.

      14  Esto me lleva a considerar el hecho citado anteriormente de que la unidad mental sólo posee cuatro de las corrientes de fuerza. Cada corriente de fuerza de los átomos permanentes vibra de acuerdo a la nota de un determinado subplano, y sirve como medio para vitalizar la materia del subplano, con la cual se construye cualquier cuerpo alrededor de un átomo permanente. Constituye la fuerza del Hombre celestial cuando anima las células de Su forma y las mantiene en coherencia como una unidad. Se ha de recordar, desde el punto de vista del microcosmos, que el aspecto del Espíritu puro o Fuego eléctrico permanece en este sistema solar como una abstracción. Un hombre puede lograr conciencia grupal: vibrar de acuerdo a la nota del Hombre celestial de cuyo cuerpo es una célula; manifestar con relativa perfección el fuego por fricción y el fuego solar, pero corresponde a un mahamanvántara posterior la revelación de la verdadera naturaleza del Espíritu. Por lo tanto, en lo que respecta al hombre que actúa en la familia humana, es evidente este hecho y su analogía. Hasta que no se retira de los tres mundos y se convierte en un Maestro de Sabiduría, la verdad sobre estos tres aspectos se halla oculta para él. El mental no es un átomo permanente septenario, sino que responde a cuatro tipos de fuerza y no a toda la gama de vibraciones. Aquí tenemos la razón de la tolerancia. Hasta que el hombre no comience conscientemente a ser controlado por el Ego y empiece a percibir la vibración del átomo manásico permanente, es inútil esperar que responda a ciertos ideales o capte ciertos aspectos de la verdad.

      15  solar)                          El Logos Solar recibe su Quinta Iniciación

      16  c. Tercer ciclo El Sendero que abarca la cuarta y quinta Iniciaciones.

      17  Este período de actividad consciente en sustancia etérica (de la cual está formado el cuerpo planetario) persiste de acuerdo al karma del Señor planetario, pues el ente está ahora conscientemente asociado al karma planetario y ayuda a cumplir la voluntad y propósito del Señor de su Rayo. En los planos superiores del sistema esta etapa persiste durante la vida de un esquema, a la cual sigue un período de pralaya que comienza antes de finalizar la séptima ronda de cualquier esquema, o de la quinta ronda si la Ley de Persistencia de un esquema actúa en ciclos quíntuples. Aquí estoy hablando en términos amplios y generales; el karma de los entes difiere, y un hombre -de acuerdo sendero que elige después de la quinta iniciación- permanece en, y trabaja dentro de su propio esquema, pero pueden ocurrir cambios ocasionados por los siguientes factores:

      18  También los Kumaras constituyen principios personificados, pero a este respecto debemos recordar que la fuerza y la energía de uno de los principios del Logos afluyen a través de Ellos por medio de lo que corresponde a la Mónada en lo que se refiere a los Kumaras. Por Su intermedio, durante Su período de encarnación y sacrificio voluntarios, el gran Prototipo del Logos planetario empieza a hacer sentir Su presencia y la fuerza de la constelación de la Osa Mayor vibra débilmente sobre la Tierra. Durante la iniciación el hombre se da cuenta conscientemente de la Presencia del Logos planetario mediante el contacto autoinducido con su propio Espíritu divino. En la quinta Iniciación se percibe la amplitud de esta influencia grupal planetaria y la parte que debe desempeñar en el gran todo. En la sexta y séptima Iniciaciones siente la influencia del Prototipo planetario que le llega por conducto del Logos planetario actuando por intermedio del Iniciador.

      19  En el Aula de la Sabiduría el iniciado llega a conocer el primer gran aspecto de la energía, el empleo dinámico de la voluntad en el sacrificio; entonces se le confía la clave del triple misterio de la energía. En las aulas anteriores era consciente de esta energía en su triple aspecto. En las tercera, cuarta y quinta Iniciaciones se le proporcionarán las claves de los tres misterios.

      20  La Ley de Periodicidad es el efecto producido por la amalgamación de estos dos tipos de fuerza con un tercero. Los dos tipos de fuerza o energía constituyen la actividad del primer Aspecto, la voluntad logoica o propósito, y la energía del segundo aspecto. Este propósito se halla oculto en la presciencia del Logos e incluso totalmente oculto para el Adepto de quinta Iniciación, quien ha llegado a comprender el propósito del Hijo, y tiene aún el problema de conocer el propósito del Padre. Uno constituye el impulso que existe detrás del movimiento progresivo de toda vida, y el otro el impulso que se halla detrás de su actividad cíclica, denominado cíclico espiral. Cuando esta fuerza dual fusionada se pone en contacto con la actividad giratoria de la materia misma, tenemos la triple actividad del Ego, por ejemplo la cíclica-espiral-giratoria, que da como resultado la estimulación del átomo "autocontenido" durante el surgimiento periódico de la forma y en el constante aunque lento, progreso hacia una meta. Podemos, por razones de claridad, diferenciar los efectos de la manera siguiente:

      21  La rueda monádica del sistema, que concierne únicamente a este sistema solar, se caracteriza por constituir la totalidad de los siete colores de los siete Hombres celestiales, y desde el punto de vista del Adepto de quinta Iniciación, constituye la suma total de los colores primarios que corresponden a los grupos egoicos en los distintos esquemas planetarios.

      22  Estos tres grupos de fuerza cuando se sintetizan en el hombre, producen finalmente esa perfecta coordinación y adaptación de todas las condiciones, formas y circunstancias que acontecen en la liberación de la chispa vital. Ello se realiza técnicamente cuando el "capullo" se abre, y el Hierofante, durante la iniciación, puede liberar la energía de la Mónada y dirigirla (por medio del Cetro>, para que finalmente circule, libre y sin trabas, por todas partes de la triple manifestación inferior. A medida que circula destruye quemando, porque cuando recibe la quinta Iniciación ha despertado totalmente el aspecto kundalínico. Así el aspecto destructor es subyugado y la forma "quemada sobre el altar".

      23   Debe tenerse muy en cuenta que el término SENDERO se emplea sólo para significar energía e indicar corrientes de energía -siete corrientes que se mezclan y fusionan para formar un Sendero. Además se ha de notar que el Adepto que practica la disciplina y pasa por los ritos iniciáticos, que le permitirán recorrer los siete Senderos, ha trascendido el color, ha pasado más allá del velo y ha expandido Su conciencia de manera que se ha unificado con la vida consciente de Su Logos planetario. Ha llegado a una etapa incomprensible para el hombre en la actualidad; está saliendo del ámbito de las formas sustanciales y entrando en el reino de la energía. Conoce los dos aspectos de la vida, el alma y el cuerpo, y se está retirando totalmente del reino de la percepción. Esto para el lector común parecerá un malabarismo de palabras y que se ha hecho un detalle minucioso, pero quien razona por medio de la Ley de Analogía y capta la relatividad básica esencial que existe entre los tres aspectos, llega al conocimiento de que detrás de toda forma existe una vida subjetiva conocida por su cualidad, color y atributos; ha expandido su conciencia hasta conocer gradualmente esos atributos y cualidades, procurando que formen parte de su propio equipo consciente. La palpitante vibración dinámica, causa productora tanto de la vida subjetiva como de su forma cualitativa, es todavía -para él- el misterio de los misterios y el secreto inefable. Se convierte en la meta de su esfuerzo a medida que asienta su pie en uno de los siete Senderos que lo enfrentan después de la quinta Iniciación. Si un Maestro de Sabiduría o quien ha unificado manas (intelecto) y sabiduría (budi) no conoce lo que le será revelado cuando recorra el Sendero cósmico elegido, lógicamente es innecesario que nosotros tratemos de comprender (en nuestra etapa relativamente inferior de evolución) cuál es el verdadero  significado de la palabra "Espíritu". Reflexionar sobre estos temas es (para el hombre común) no sólo inútil sino peligroso. No posee todavía el mecanismo mental necesario para hacerlo sin peligro. Es como si se obligara a un niño de primer grado a comprender el cálculo diferencial y las leyes de trigonometría.

      24  Estos siete Senderos no se ocupan de la naturaleza ni del equilibrio de los pares de opuestos, sino únicamente de la unidad, aquello que utiliza los pares de opuestos como factores para producir LUZ. Tratan  de esa cuantidad desconocida, responsable de los pares de opuestos; por lo tanto se ocupan principalmente de aquello que está fuera de las formas manifestadas, de la verdadera abstracción o el Absoluto. El Espíritu y la materia nunca están disociados durante la manifestación; constituyen la dualidad que se halla detrás de todo lo objetivo. Sin embargo, algún factor es responsable de ello -aquello que no es ni Espíritu ni materia, considerado como inexistente por todos, excepto por el iniciado. En la tercera iniciación, el iniciado percibe un destello de luz respecto a esta abstracción y cuando recibe la quinta Iniciación ha captado bastante como para permitirle dedicarse con ahínco a desentrañar su secreto.

      25   Cuando el adepto atraviesa la "puerta luminosa" aparecen ante él cuatro IDENTIFICACIONES muy peculiares y esotéricas. Esta entrada tiene lugar después que ha recibido la quinta Iniciación y demostrado su capacidad para hacerlo durante un largo período de servicio en relación con nuestra evolución planetaria. Dichas identificaciones que se llevan a cabo en la conciencia monádica, después de trascender el vehículo átmico, provocan oportunamente dentro de la joya, que esencialmente constituye la verdadera unidad espiritual, un acontecimiento trascendental. Las cuatro identificaciones están vinculadas con el cuádruple loto del Logos solar o con Su centro cardíaco de doce pétalos. Este loto es denominado a veces el "corazón del Sol" refiriéndose al sol subjetivo. No es posible decir más a este respecto.

      26  Los estudiantes deben tener presente que están considerando uno de los siete Senderos que expresa más plenamente los efectos de la Ley de Atracción. Quienes hayan leído cuidadosamente este tratado, recordarán que dicha ley es la expresión de la voluntad espiritual que produce la manifestación del Hijo (Sol). El magnetismo -físico, atractivo y dinámico- es la expresión de la ley concerniente al ente humano en los tres mundos. Se evidencia por lo tanto que el adepto, que sigue este Sendero, se enfrenta con esa realidad de la naturaleza, base de toda coherencia, y con esa esencia que, a través de la fuerza de su propia cualidad innata, produce la energía de atracción, uniendo los pares de opuestos; es la fuerza responsable de la interacción de los fenómenos eléctricos de todo tipo. El adepto que elige esta corriente de energía cósmica, a fin de realizar ciertos acercamientos cósmicos y una serie de desarrollos cósmicos, ha trabajado principalmente en el segundo sendero de rayo antes de la quinta Iniciación y, frecuentemente, ha estado también en el cuarto sendero de rayo. Los adeptos que han estado en el cuarto sendero de rayo y pasan de allí al segundo rayo, normalmente no eligen esta línea de esfuerzo cósmico.

      27  Constituye uno de los grandes senderos distribuidores del sistema, y es recorrido por el adepto que tiene una clara comprensión de las leyes de la vibración. Conduce con gran facilidad al próximo plano cósmico, denominado "la puerta externa de entrada". Como bien sabemos, los siete Rayos que se manifiestan en nuestro sistema solar, son sólo los siete subrayos de un gran rayo, el de Amor-Sabiduría. Este Sendero de rayo lo recorren la mayoría de los "Maestros de Sabiduría". De la misma manera entran al cuarto Sendero los "Señores de Compasión". Cinco octavas partes de los primeros pasan a este sendero, así como las cuatro quinta partes de los adeptos del sufrimiento pasan al cuarto Sendero. Al considerar estas cifras debe tenerse en cuenta que son de gran magnitud. Decir una quinta parte de los Señores de Compasión es un vasto número, mientras que tres octavas partes es un enorme número de mónadas. Debemos recordar a este respecto que solo nos referimos a los adeptos de la quinta Iniciación, y no estamos considerando a los iniciados de grados inferiores ni a los discípulos de innumerables categorías. Es inútil que el hombre común reflexione sobre estas cifras. Son demasiado difíciles de computar e implican cálculos muy abstrusos y complicados. Ello puede demostrarse al destacar que de esas cifras deben sustraerse esas dos quintas partes que (en la próxima ronda) pasarán ante el Trono del Juicio y serán rechazados. De las restantes tres quintas partes sólo un porcentaje, que no puede ser revelado, alcanza el adeptado final, aunque todos entran en el Sendero. Las cinco octavas partes ya mencionadas y las cuatro quintas partes se refieren sólo a los dos grandes grupos de iniciados "asekha"

tratado sobre magia blanca

       1  Para el Maestro de Sabiduría, la naturaleza del espíritu o ese centro positivo de vida que cada forma oculta, no es más misterioso que la naturaleza del alma para el sicólogo esotérico. La fuente de esa vida una, el plano o estado de donde emana esa vida, es el gran Misterio Oculto para los miembros de la Jerarquía de adeptos. Para los iniciados superiores al tercer grado, el estudio y tema de sus investigaciones es la naturaleza del espíritu, su cualidad y tipo de energía cósmica, su grado de vibración y sus diferenciaciones cósmicas y básicas. Así  obtienen en ese estudio una intuición bien desarrollada, unida a esa capacidad mental interpretativa que han desarrollado en su ciclo de encarnación. Emplean la luz interna ya despierta y desarrollada de sus almas para interpretar y comprender esa vida que (separada del mundo de las formas) persiste en los niveles superiores de la conciencia y penetra en nuestro sistema solar desde algún centro externo del ser. Irradian esa luz (que existe en ellos y que manipulan y utilizan) en dos direcciones, debido a que se encuentran en ese estado intermedio, actuando preferentemente en el plano de la intuición o búdico. Vierten esa luz en el mundo de la forma y conocen todas las cosas, interpretándolas correctamente; irradian esa luz en los reinos amorfos de los tres planos superiores (sin forma desde el punto de vista del hombre en los tres mundos inferiores al plano intuitivo) y tratan de comprender por el crecimiento expansivo y constante, la naturaleza y el propósito de lo que no es ni cuerpo ni alma, ni fuerza ni materia, pero la causa de ambos en el universo.

       2  2. El móvil correcto. Se dice que el Maestro de Sabiduría es la "rara eflorescencia de una generación de investigadores”. La pregunta que se formula aquí el buscador y que sólo él tiene derecho de responder es: ¿Cuál es el móvil que rige mi aspiración y esfuerzo? ¿Por qué trato de construir sobre una base verdadera? ¿Por qué invoco mi alma con tanta diligencia?

       3  Pero no es necesario que consideremos aquí la pureza absoluta. En los grupos esotéricos del mundo nadie ha obtenido aún la quinta iniciación, donde el significado penetra en la conciencia en un intenso destello de comprensión. La mayoría trata principalmente de lograr la pureza física y emocional y por lo tanto liberarse de control emocional y del deseo. De ahí el constante, aunque mal expresado mandato de la mayoría de los libros esotéricos, "Mata el deseo". Tal vez una descripción más exacta para el presente inmediato sería "reorientar el deseo" o "redirigirlo” pues la constante reorientación de toda la naturaleza de deseo, en forma que se convierta finalmente en un estado habitual de la mente, es la clave para todos los procesos de trasmutación y del trabajo mágico efectivo.

       4  Estas tres podrían describirse como la cualidad de las fuerzas celulares que actúan totalmente en el plano físico, produciendo un tipo especial de cuerpo físico, la atracción magnética, entre dos cuerpos físicos, y los tipos raciales. Estos tres factores guían al Manu de la raza en la construcción de una nueva raza e impresiona con Sus ideas a los Constructores externos. También guían a un Maestro de Sabiduría cuando construye voluntariamente Su cuerpo físico, para efectuar Su trabajo en cualquier momento o lugar. Estas emanaciones, en la misma medida deberían ser parcialmente comprendidas por quienes tratan de formar organizaciones y grupos para un servicio activo en el mundo. El discípulo tendría que formularse la pregunta: ¿cuál debería ser la cualidad vibratoria de las células de ese cuerpo y de los individuos que lo componen? y ¿cuál la cualidad de su forma atractiva y del efecto magnético que tendrá en el mundo? ¿Qué posee el grupo que, mediante sus unidades colectivas, se pone en relación con otros grupos para armonizarse en sus relaciones con ellos? Éstos son interrogantes que merecen cuidadosa atención y debieran ser considerados por quienes forman grupos.

       5  La personalidad es ese estado de percepción que tiene su factor condicionador en la materia mental, y puede ser trascendido cuando dicha materia ya no controla. Como la mente individual es parte integrante de la Mente Universal, y como el principio mental es inherente a todas las formas, el sentido de individualidad y de propia percepción será eternamente posible. No obstante, en los estados superiores de conciencia, queda con el tiempo relegado a una posición subalterna. Por ejemplo, Dios puede estar eternamente consciente de esa realidad que constituye el yo, que rige todo el sistema y la interacción solar con otros sistemas, pero la conciencia de la divinidad y la percepción de la Deidad solar no se ocupan especialmente del yo. Éste -como resultado de anteriores períodos y experiencias mundiales- se halla bajo el umbral de la divina conciencia y  se ha convertido en parte tan integrante de la naturaleza instintiva cósmica como todos los atributos instintivos humanos. El enfoque de la Eterna atención (¡si se me permite tan inadecuada expresión donde las Palabras son casi inútiles!) reside en niveles de conciencia distantes de nuestra captación, tan distantes de nuestra comprensión, como la conciencia de un Maestro de Sabiduría lo está de una hormiga o de un ratón. Por lo tanto, es inútil insistir sobre esto. Debemos alcanzar la realización de la personalidad, registrar o percibir plenamente el yo inmanente; allí reside la utilización de esa personalidad y su eventual sacrificio en bien del grupo, con su consiguiente fusión del yo con el Yo uno y la fusión del alma individual (consciente y voluntariamente) con la superalma.

       6  Estas reglas quizás le parezcan demasiado sencillas al aspirante entrenado, pero para quienes están dispuestos a volver a ser niños, encontrarán que son una guía segura hacia la verdad  y oportunamente les permitirá pasar las pruebas para el adeptado. Algunas están expresadas en términos simbólicos, otras necesariamente veladas, y aún otras expresan la verdad tal como es:

       7  Pero ¿cómo podrá ser comprendido el todo por la parte? ¿Cómo puede un alma observar todo el plan cuando ella sólo ve una minúscula fracción de la estructura? Tengan esto constantemente en cuenta cuando estudian y reflexionan sobre estas Instrucciones, y recuerden que a la luz del futuro conocimiento humano, todo lo trasmitido aquí es análogo a un libro de lectura de quinto grado, comparado con los libros de texto utilizados por un profesor universitario. Sin embargo, servirá al aspirante para pasar del Aula de Aprendizaje al Aula de Sabiduría, siempre que utilice la información dada.

       8  3.          Dándoles las condiciones que los obligue a mantenerse en sus propios pies y depender de sus propias almas, ni de ningún ser humano, sea un amigo amado, un instructor o un Maestro de Sabiduría.

una gran aventura la muerte

       1  Uno de los actos iniciales del Cristo y de la Jerarquía, cuando reaparezcan, será erradicar este temer particular, y confirmar en las mentes de los pueblos la idea de que encarnar y tomar forma es el verdadero lugar de oscuridad para el espíritu divino, que es el hombre; temporariamente es la muerte y el aprisionamiento del espíritu. Se enseñará a los hombres que la evolución es en sí misma un proceso iniciático que conduce de una experiencia viviente a otra, culminando en la quinta Iniciación de la Revelación y en la séptima Iniciación de la Resurrección. (18-598)

vba - conversaciones esotericas

       1  La Cuarta Iniciación, tal como es considerada en los estudios esotéricos, implica a igual que en el Cuarto Misterio del Cristianismo, "pasión y muerte". El Iniciado percibe cómo los últimos residuos de su pasado kármico se precipitan sobre su vida personal exigiendo un inmediato ajuste de cuentas. Todo cuanto a través de la infinita cadena de muertes y nacimientos albergó en su corazón dándole la noción de un "yo" separado del conjunto universal, debe ser consumado y extinguido. Y, como consecuencia, la substancia de precipitación que no es otra cosa que "Fuego purificador" proveniente de la divina Mónada espiritual actuando por medio del FOHAT cósmico, se proyecta »ubre el cuerpo causal del Iniciado produciendo la inevitable destrucción del mismo y liberando al Ángel solar, el Gran Prisionero de la Cárcel del Tiempo, para que retorne al Nirvana de donde procede. La rotura de los diques de contención y la consiguiente expansión de la energía causal producidas por la doble actividad del Fuego eléctrico de Fohat y de la substancia de precipitación kármica producen Liberación. Esta tiene dos amplias vertientes, una relacionada con el Ángel solar, el YO superior del hombre, que hasta este momento había sido el Gran intermediario entre el. Alma y la Mónada espiritual; la otra corresponde a la vida de la propia Mónada trabajando desde el centro del corazón mismo del Iniciado el cual, por vez primera desde el momento místico del proceso planetario de la Individualización, puede establecer contacto con el Dios solar sin intermediario celeste alguno, triunfando como es de ley de todas las pruebas kármicas de la vida y uniendo —tal como esotéricamente se dice—el Cielo y la Tierra dentro de su corazón". En realidad, todo ha sido consumado, ya no queda en el corazón del Iniciado rescaldo alguno de pasión humana. Sólo existe una vibrante y eterna conciencia de SER dentro de la Vida de Dios- El gozo de tal unión ha reemplazado así el dolor y la angustia del "yo" separado. El Iniciado se ha convertido "por obra y gracia del Espíritu de Vida" en un Maestro de Compasión y de Sabiduría, es decir, en un Adepto de la Buena Ley. Esta es la Quinta Iniciación y mediante ella es posible establecer un contacto permanente con el indescriptible Santuario místico de SHAMBALLA.

       2  LOS PLANETAS SAGRADOS De acuerdo con la sabiduría esotérica son denominados "Planetas sagrados" aquellos cuyo Logos Regente posee la "Quinta Iniciación Solar", siendo por tanto un ADEPTO cósmico. Tales son los planetas sagrados de nuestro Universo y el tipo de Rayo que los cualifica: RAYO PLANETA 1º…………………………………................. Vulcano 2°…………………………………................ Júpiter 3°……………………………………………… Saturno 4°……………………………………………….Mercurio 5º………………………………………………..Venus 6°……………………………………………….Neptuno 7°……………………………………………….Urano Hay que tener en cuenta que RAYO indica indistintamente CUALIDAD y ENERGIA y que, de acuerdo con la sabiduría esotérica, tales son las cualidades expresivas de cada RAYO: RAYO CUALIDAD 1º……………………………………………….Voluntad Dinámica 2º……………………………………………….Amor Atrayente 3°……………………………………………….Inteligencia Creadora 4°……………………………………………….Armonía y Belleza 5°……………………………………………….Ciencia Concreta 6°……………………………………………….Devoción e Idealismo 7°……………………………………………….Orden, Magia Ceremonial y Cumplimiento Extremando los detalles podríamos establecer por analogía un nuevo cuadro de relaciones entre Rayos, centros etéricos y glándulas endocrinas, tal como se manifiestan en el ser humano: RAYO CENTRO GLÁNDULA 1°..............................Coronario……………………………………….Pineal 5°……………………..Entrecejo……………………………………….Pituitaria 3º………………….....Laríngeo………………………………………..Tiroides 2º..............................Cardíaco………………………………………..Timo 4°……………………..Plexo solar……………………………………..Páncreas 6°……………………..Sacro……………………………………………Gónadas 7°……………………..Base Columna Vertebral………………………………………..Adrenales Si efectúan ustedes una nueva tabulación de acuerdo con los datos suministrados en esta conversación de hoy, tendrán una idea más elaborada de las relaciones armónicas que pueden ser establecidas a partir del Centro de nuestro Sistema Solar y a través de los planetas sagrados, hasta converger en el ser humano. Estas correspondencias analógicas fáciles de establecer, como podrán comprobar, les ayudarán a tener una idea más completa de nuestra constitución humanodivina, iluminando creadoramente aquellas zonas habitualmente obscuras o confusas que van de nuestro corazón al Corazón universal. Tal es nuestro intento en este estudio de los SIETE RAYOS que hoy hemos iniciado. Interesa fundamentalmente para que nuestro estudio sea genuinamente práctico, que hagamos de los Rayos cualidades psicológicas fácilmente adaptables a la particular 34 condición de cada uno. Cuanto más concreto y positivo sea este examen de cualidades incorporativas a nuestra conducta y cuanto más activa, dinámica y conscientemente podamos integramos en cierto tipo de Rayo, aquél al cual pertenecemos, mayor será el conocimiento que podremos tener de nosotros mismos. Todos podemos incluimos en uno u otro de los Rayos expuestos con sólo observar atentamente nuestras reacciones psicológicas, mentales, emocionales o físicas a los impactos de los hechos que suceden dentro y fuera de nosotros en el devenir de nuestra existencia cotidiana. Hay que tener en cuenta que cuanto más perfecto sea esta observación más concreta y definida será nuestra orientación hacia la propia vida de Rayo y más profundamente clarificada nuestra línea de actividad psicológica y espiritual. De no ser así...

       3  Pregunta: Usted nos ha hablado en las dos últimas conversaciones acerca de planetas sagrados y de planetas no-sagrados al referirse a los Rayos. ¿Quisiera aclararnos esta idea? Respuesta: Sí, con mucho gusto y con esta respuesta daremos término a nuestra conversación de hoy. Al referirme a planetas sagrados y no-sagrados no hice sino establecer una distinción entre los Logos planetarios que habían alcanzado la Quinta iniciación solar que los convierte en Adeptos cósmicos y los que todavía no habían alcanzado esta evolución superior. Los primeros poseen un Cuerpo, o Planeta, radiante y puro por cuanto han extinguido el karma psicológico de Sus vidas y han redimido cada una de las parcelas de substancia que compone aquel rutilante vehículo. Los Logos planetarios que no llegaron a esta exaltada evolución están sufriendo de una u otra manera, aunque totalmente más allá y por encima del más elevado entendimiento humano, los efectos de su propio y particular Karma individual, Algunos poseen la tercera o cuarta Iniciación cósmica y están sufriendo las crisis que el proceso redentor de la substancia de sus respectivos planetas exige De ahí que Sus Cuerpos planetarios no poseen todavía la suficiente cantidad —si podemos decirlo así— de substancia luminosa o redimida para poder ser conceptuados como de "Planetas Sagrados". Pero, todos sin distinción, están avanzando hacia aquel exaltado estado de evolución que tiene como meta la Liberación, o Redención total de Sus indescriptibles Vidas.

       4  No obstante, y para una mejor comprensión mental del tema de la jerarquía espiritual que estamos examinando, concretaremos tales ideas en el sentido de que existe una misteriosa vinculación entre los doce planetas y las doce Constelaciones. En algunos casos se conocen objetivamente tales vinculaciones, en otros persiste todavía el velo de un gran secreto y de un absoluto misterio que el devenir del tiempo y el proceso de la evolución espiritual cuidarán de revelar. Tales son las 69 Constelaciones que en la presente Era constituyen nuestro Cielo sideral: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Los planetas deben seguir lógicamente la evolución espiritual de sus correspondientes Logos regentes y se dividen en: planetas sagrados, planetas no-sagrados y planetas desconocidos. Los planetas sagrados, es decir, aquellos cuyos Dioses creadores pasaron ya por la prueba de la Quinta Iniciación Cósmica, son los siguientes: Vulcano, Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Los planetas nosagrados, que se hallan en Iniciaciones inferiores son: la Tierra, Marte y Plutón. Hay dos planetas desconocidos todavía en sus aspectos objetivos, pero que ocultamente deberán ser tenidos cada vez más en cuenta en los estudios astrológicos. De estos dos planetas sólo sabemos que su descubrimiento en las postrimerías de la Raza Aria constituirá la perfección de la Ciencia Astrológica, o Astrología Esotérica. Estos dos planetas están velados, tal como místicamente se asegura, por el Sol y la Luna, muy importantes ambos para el desarrollo espiritual de los seres humanos y para la estructuración de sus vehículos expresivos y, según han podido observar algunos profundos investigadores esotéricos, tales planetas pertenecen a los Rayos Segundo y Cuarto, datos muy interesantes desde el ángulo oculto ya que el segundo Rayo es el Rayo del Señor del Universo y el Cuarto es el que le corresponde a la humanidad corno Reino.

       5  La relación del corazón humano con el Segundo Rayo de Amor Universal, con el planeta Júpiter 1 y con la esplendente estrella SIRIO fue tratada en conversaciones anteriores. Existen, no obstante, otras poderosas motivaciones que hacen del corazón el más importante Centro del ser humano en la presente Ronda planetaria. Esta motivación puede hallar una adecuada explicación en el significado místico de la composición de la Gran Fraternidad Crística con doce Apóstoles y un centro de irradiación solar, el propio Cristo, Quien, en nuestro Corazón, ocupa el dorado centro denominado esotéricamente "la Joya en el Loto", cuyo despertar se inicia con el pleno desarrollo de cada uno de los doce pétalos de esta sagrada Flor que es el chacra cardíaco. ¿Se dan ustedes cuenta de la maravillosa relación existente entre el Cristo y los doce Apóstoles, entre la Joya en el Loto y sus doce pétalos, entre el sol central del Universo y los doce planetas y entre estos planetas y cada una de las Constelaciones del Zodíaco? Bien, estas consideraciones esotéricas que pueden ser fácilmente seguidas mediante la utilización del principio de la analogía, van informándonos progresivamente de cuál ha de ser nuestro verdadero destino creador. Nuestra próxima meta, aunque para una inmensa mayoría de la humanidad quizás sea todavía la meta más lejana, es la Iniciación. Pero, ¿qué es exactamente la Iniciación? Podríamos decir que es un estado de conciencia espiritual en el que la mente y el corazón se hallan plenamente integrados. Dicho equilibrio permite que en el interior del centro coronario, o Loto de Mil pétalos, se ilumine aquel compartimiento sagrado o Sancta Santorun constituido por una flor de doce pétalos, cada uno de los cuales se halla vinculado con una u otra de las doce cualidades del Corazón y constituye el símbolo precioso de que HERCULES, el perfecto Discípulo espiritual, se ha convertido en un Adepto, en un Maestro de Compasión y de Sabiduría. Hay entonces una muy directa relación mística entra el trabajo realizado por HERCULES en cada uno de los Signos del Zodíaco y la obra en cada uno de los Siete Rayos. El resultado de la misma constituye, tal como anteriormente señalamos, el número 10 de la perfección humana. El Adeptado constituye obviamente la gloria de la Liberación, hasta donde nuestra mente puede concebirla de acuerdo con su propia potencialidad natural, es decir, de acuerdo con el quinto gran principio cósmico de revelación, cuya expresión natural en la vida humana es la mente superior o trascendente.

       6  Lo que si puede afirmarse desde el ángulo oculto es que las incidencias gravitatorias de los grandes astros y Constelaciones, más allá de las corrientemente conocidas, operan singularmente sobre el eje de la Tierra desplazándolo lentamente hacia uno u otro de aquellos grandes Colosos del Cosmos, tales como Sirio o la Estrella polar hacia la cual se dirige aparentemente el eje planetario, pero en un lejano futuro, cuando las condiciones evolutivas de la Tierra hayan alcanzado una cierta magnitud y una determinada profundidad de carácter espiritual, el eje de la Tierra se enderezará sobre la horizontal de su eclíptica y —según esotéricamente se nos dice— "presentará su cara al Sol" sin deformación alguna posible. Su movimiento de rotación será entonces perfecto y desaparecerá el llamado "movimiento de retrogradación" y los ritmos serán asimismo perfectos por lo que el trabajo del hombre en la Tierra será el de cosechar en momentos cumbres de desconocidas y trascendentes civilizaciones, la experiencia de todos los ciclos pasados. Hay mucho que hablar por tanto acerca de aquello que en lenguaje oculto se llama "un planeta sagrado". En primer lugar deberemos referirnos a unas posiciones cíclicas del Cosmos en relación con nuestro Sistema Solar que podríamos definir como de trascendentales, así corno de unas posiciones solares con respecto a nuestro planeta en virtud de las cuales el eje del mismo se "enderece hasta constituir una vertical perfecta sobre la horizontal de la eclíptica". Al extremo superior del eje planetario podrá observarse una poderosísima estrella, cuyo nombre es conocido pero no puede revelarse, que regirá el destino planetario hasta que nuestro Logos planetario haya recibido la quinta Iniciación Cósmica, merced a la cual ya no habrán en el planeta "zonas de sombra" y el aspecto psicológico que llamamos "el Mal" habrá prácticamente desaparecido de la Tierra ... Bien, como ustedes habrán podido comprender tales ideas deben ser admitidas única y exclusivamente como hipotéticas y tratando de aguzar lo más profundamente que sea posible la intuición.

vba - introduccion al agni yoga

       1  Tal es esencialmente lo que intentamos realizar con el AGNI YOGA, pasar de las elevadas regiones de la mente -las cuales jamás perderán su significado intimo para el ser humano- a las desconocidas regiones budicas en donde la mente ha dejado de ser por participación plena en el destino de Luz, a fin de darle al corazón la oportunidad de sentirse integrado dentro de los valores permanentes del Ser, cuya esencia natural es el Amor por la Unidad, la fecundidad augusta del corazón y el placer infinito de los Bienes inmortales. El misterio de soledad viene representado en este caso por las fronteras existentes entre los elevados subplanos del plano mental y los subplanos inferiores del plano búdico, un misterio que tendrá su debida contraparte en un aspecto todavía más perfecto e incluyente, aquel en el que el ARHAT, el gran Iniciado, debe pasar por la terrible prueba de la Crucifixión, a partir de la cual se le abren las doradas Puertas del Adeptado...

vba - la estructuracion devica de las formas

       1  El ser humano, sea cual sea su evolución, posee, al igual que todos los demás seres de la Naturaleza, dos Nombres: uno oculto, cuyo correcto sonido guarda celosamente el Angel Solar en el plano causal como constituyendo un Cuerpo de Misterios que progresivamente deberán ser revelados a través de las sucesivas iniciaciones, y otro familiar o social, mediante el cual se le distingue y particulariza de los demás seres humanos. El Nombre que simbólicamente se le asigna en el momento del bautismo o mediante el cual se le inscribe en los registros civiles es absolutamente arbitrario y no guarda relación alguna con el Nombre oculto o real. El cambio de Nombre presupone desde el ángulo esotérico un absoluto y misterioso cambio psicológico de la personalidad humana, la cual deberá ajustar su vibración interna a la que genera el Nombre al ser pronunciado. No es en vano que en la Biblia se reseña que "... cuando el Señor bendijo a ABRAM y a JACOB (durante el curso de ciertas iniciaciones internas) les cambió a ambos el Nombre y uno le llamó ABRAHAM y al otro ISRAEL. De ahí que al se admitido un candidato espiritual en el seno del Ashrama de un Maestro se le asigne otro Nombre, su Nombre ashrámico, mediante el cual y gracias a su vibración particular podrá ser invocado por sus compañeros del Ashrama y por el propio Maestro utilizando las misteriosas redes geométricas de la telepatía mental. Dicho Nombre posee además ciertas características mágicas. Una de ellas es la de contener alguna definida sílaba de su verdadero Nombre espiritual. Podríamos decir con respeto a este punto que en cada, nueva iniciación le son reveladas al discípulo nuevas sílabas hasta el momento cumbre de la Quinta iniciación, que convierte al ser humano en un Adepto, en el cual el Iniciador Unico de nuestra Cadena terrestre le confía al Iniciado el Nombre completo de su Mónada, un absoluto e incomprensible Mántram mediante el cual el Iniciado se hace Señor de los Tres Mundos y Mago supremo, operando sobre todas las jerarquías dévicas que viven, se mueven y tienen su ser en los planos físico, astral y mental.

       2  e)          En la quinta Iniciación recibe el ARHAT el secreto del sonido cuya clave mística, que corresponde a la quinta nota, SOL, de la escala de sonidos cósmicos, y a este Mántram invocativo responde la Naturaleza entera y todas las huestes angélicas que participan en el misterio de creación de los cinco Planos del Universo. Ya no hay secretos a revelar en lo que a los Agentes Dévicos creadores de las Formas se refiere. El Iniciado, convertido en un glorioso Adepto, en un perfecto Mago Blanco, dirige entonces a voluntad las corrientes dévicas hacia aquellos puntos en la vida del planeta en donde es necesaria una nueva y más potente proyección de energía y colabora estrechamente con los grandes Ángeles del Sistema en el trabajo mágico de materializar en la Tierra los geniales Arquetipos de la Evolución solar.

       3  El Reino humano constituye el Reino de Síntesis en lo que a la evolución general de los Reinos subhumanos se refiere, ya que centraliza y actualiza el poder actuante en todos ellos, siendo su sensibilidad la obra máxima de la Evolución planetaria de la cual es su más preciosa joya. Las unidades de vida correspondientes al Reino humano, a diferencia de las de los Reinos mineral, vegetal y animal, poseen autoconciencia, es decir, alma individual. No siguen, por tanto, un proceso ciego en orden a la intervención de los elementos dévicos creadores de las formas de la Naturaleza, sino que poseen Intencionalidad, Memoria y Discernimiento. Aunque en ciertas alejadas fases de la evolución humana existe todavía un anclaje de aquellas energías dévicas que intervienen en la construcción de los cuerpos o de las formas que utilizan los Reinos inferiores, en el transcurso del tiempo y a medida que el alma humana va penetrando en zonas más profundas e incluyentes de sí misma, se le desarrolla una marcada tendencia a "gobernar" inteligentemente el proceso de construcción de sus vehículos de manifestación "cíclica", eligiendo entonces deliberadamente los ángeles o devas constructores que más adecuada y perfectamente pueden concurrir en el proceso místico de la construcción aportando las energías etéricas más adecuadas al tipo de sensibilidad espiritual que haya logrado desarrollar. El Reino humano ha desarrollado en su conjunto el Cuarto Pétalo del Fuego de Kundalini. Esta coincidencia le permite andar "erguido" constituyendo una vertical sobre la horizontalidad del suelo, diferentemente de las unidades de vida en el Reino animal cuya constitución ósea les obliga a moverse siguiendo la horizontalidad del suelo y a estar de esta manera más cerca del Reino vegetal que les provee de alimento. Hay en todo una suprema lógica y de la misma se desprende el principio de analogía, el cual, convenientemente aplicado, permite descubrir los secretos revelables o misterios menores que conciernen a la vida de nuestra vieja Tierra. Vemos así, de acuerdo con la evolución de la sensibilidad, que el Reino humano posee el más delicado y perfecto de los vehículos de manifestación cíclica, el físico, más un cuerpo astral sede de su sensibilidad interna que le acerca misteriosamente por lazos de oculta afinidad a todos los seres y a todas las cosas de la Creación, pues en cada unidad de vida, de conciencia y de forma presiente o intuye un diminuto aunque perfecto corazón que late al unísono del gran Corazón Solar. Posee además una mente discriminadora, mediante la cual le es posible comprender las cosas y efectuar operaciones trascendentes siguiendo la estela del destino superior que la propia Divinidad le ha trazado. lodo este conjunto de expresiones espirituales vienen sustentadas desde sus más remotas raíces por aquella mística flor de cuatro pétalos que constituye el centro de recepción del Fuego de Kundalini ( ) y enlaza misteriosamente al hombre con el Cuarto Rayo, el de la Armonía a través del Conflicto, con el Cuarto Reino al cual pertenece, con la Cuarta Jerarquía creadora, los Ángeles Solares, y con la Cruz kármica que "él debe llevar a cuestas hasta la quinta iniciación".

vba - la jerarquia los angeles solares y la humanidad

       1  Respecto al Iniciado, al Arhat, cuyo fuego unido al Fuego Solar, hizo posible la destrucción del Cuerpo Causal, comienza una nueva vida, en la que por primera vez es El, el único y exclusivo director de Su vida y Su Sendero. Ahora, su misión es reunir los "cables sueltos" provenientes de la Mónada y de la personalidad pura e integrada, constituyendo así una nueva entidad viviente, la Entidad Inmaculada libre por completo de Karma humano, que llamamos esotéricamente Adepto o Maestro de Sabiduría.

       2  residuos del "cuerpo causal o cuerpo que había habitado durante tantos ciclos de tiempo, el Ángel Solar. La liberación final, o la entrada del ser humano en el Reino divino, tiene lugar precisamente cuando "los últimos rescoldos del cuerpo solar se han fundido en el crisol misterioso de los hijos del espacio, una especie particular de devas que asisten en todo proceso de Iniciación". Lo que sigue ya es conocido, el Maestro de Sabiduría o Adepto entra a formar parte de la Jerarquía planetaria como un Agente consciente del Logos Planetario, en virtud de su unificación con la chispa divina que llamamos Mónada o Ser esencial espiritual. Tiene derecho a entrar en la Cámara del Concilio de Shamballa y recogiendo el aliento vital eléctrico del Señor del Mundo, o Sanat Kumara, pueda determinar a través de su propia línea de Rayo, un Sendero de Luz que recorrerán muchos hijos de los hombres que "suspiran par la Liberación”.

       3  En este dilatado intervalo dentro del cual se sucede el movimiento incesante de la rueda de los nacimientos, de las muertes, y de los períodos devachánicos, se configura de hecho la historia de la vida humana aquí en la tierra, desde el momento mismo de la Individualización de la humanidad terrestre, hasta alcanzar la quinta iniciación, o retorno del alma del hombre o punto dinámico de la vida monádica, a su verdadero reino, el quinto, el Reino de las Almas o Jerarquía planetaria, con todo el amor, el saber y la capacidad de sacrificio grabados en el corazón por la intervención divina del Ángel Solar. Pasar de allí, sería entrar en el reino nebuloso de las conjeturas e hipótesis de la mente inferior, o más bien perderse en lo insondable del Misterio. No obstante podemos ir más allá constantemente pues una de las misiones del hombre, cuando ha llegado a cierto punto de su vida espiritual es PERDERSE conscientemente en el profundo vacío de las dilatadas e insondables perspectivas de lo cósmico, allí en aquellas indescriptibles avenidas de luz que utilizan los Logos inmortales para recorrer los ciclos del tiempo.

       4  Veremos de qué manera se inicia para el alma humana el nuevo proceso de actividad una vez finalizado el ciclo devachánico. Al comienzo se la ve sumergida en un sueño muy profundo dentro del cual no es consciente de nada. La esfera devachánica se ha reducido hasta convertirse en una especie de aura envolvente, pero sin color y sin matices, es decir sin deseos y sin sueños y por tanto sin fuerza alguna para realizarlos. En ese estado se ve cómo paulatinamente y “desde arriba” un hilo sutilísimo de luz, proveniente del Ángel Solar va descendiendo hasta penetrar en el alma humana y despertando en el corazón místico de la misma el propósito superior o anhelo de vida. En ese momento empieza el alma a ser nuevamente consciente de si misma, ha dejado de “SONAR”, por consumación de los deseos engendrados en una existencia anterior, y empieza de nuevo a considerarse a si misma “tal como era antes del proceso devachánico". En almas muy puras este recuerdo o conciencia de si misma aparece con tanta nitidez que adquiere automáticamente y con conocimiento de causa la ordenación y dirección del nuevo estado. Su visión se orienta inmediatamente hacia el Ángel Solar, y de sus labios inmortales surgen nuevamente las palabras mágicas que son la esencia de todo sacrificio solar o cósmico: “Hágase tu voluntad”. El Ángel Solar, que guarda en memoria infinita el recuerdo de todas las existencias anteriores del alma a la que “arropa, protege y vivifica”, SABE desde siempre cuál ha de ser al nuevo destino. Las condiciones ambientales, la calidad del mecanismo que deberá ser empleado, el país en donde deberá nacer, la posición social, están muy claramente diseñados en el nuevo destino que el Ángel Solar ha proyectado para el alma del hombre. Tal como se puede leer en los libros secretos de la “Logia Blanca"... “el Ángel Solar ve el fin desde el principio", y esta verdad se aplica no sólo aun nuevo nacimiento, o etapa de encarnación, sino que abarca la infinita serie de encarnaciones y períodos devachánicos del alma, desde el proceso mismo de la INDIVIDUALIZACION hasta la consumación total del alma humana en el gran Misterio de la Quinta Iniciación, en la que el Ángel Solar liberado del peso de su deuda de amor y sacrificio, retorna al Gran Corazón del Sol.

vba - la venida del instructor del mundo

       1  Todas esas dificultades van siendo progresivamente paliadas desde el ángulo interno y una 23 de las respuestas que hay que dar al por qué estáis aquí y ahora, es que existe esa fuerza tremenda, la cual unida a la del 7mo. Rayo, de la Magia organizada -que se está introduciendo en el planeta-, es la que debe producir grandes iniciaciones planetarias. Se nos habla de iniciaciones de reinos, se nos habla de iniciaciones grupales, se nos habla, también, de iniciaciones planetarias correspondientes al propio Logos Planetario; y más aún se nos está hablando de una gran iniciación que corresponde al Logos Solar, porque en definitiva es el Logos Solar quien ha permitido que estas grandes corrientes de energía ígnea procedentes de constelaciones más allá de nuestro entendimiento, penetrasen en nuestro esquema terrestre y singularmente en nuestro Cuarto Reino, en esta cuarta Ronda de esta cuarta Cadena. Porque el Logos Solar está evolucionando en un centro de Su cuerpo, que es nuestro propio esquema que debe producir para El la Quinta Iniciación Cósmica, y esto no se dice todavía en los libros esotéricos porque el Logos Solar, que posee la cuarta Iniciación Cósmica, está penetrando en el quinto Orden, el reino Supra- Cósmico. Y nosotros, que como planeta correspondemos a un centro definido de este Logos Solar, estamos recibiendo la propia Bendición Cósmica; por ciertas relaciones kármicas del Logos Solar con nuestro Logos Planetario, sucederá algo impresionante. Y es que este átomo que llamamos Tierra se va a convertir en un planeta sagrado beneficiándose todos los reinos de esta tremenda fuerza impelente del Espíritu que procede de constelaciones más allá de la razón y del entendimiento humano, de desconocidas esferas de síntesis. Todo cuanto sucede en un planeta sucede en el Corazón del Sol. Por lo tanto, cuando penetra esta energía ígnea del Primer Rayo condicionando la conducta de los hombres y aún de los propios reinos inferiores de la naturaleza, es porque existe un determinismo único que corresponde al propio Logos Solar. Y que por lo tanto, es extendiendo vuestra vista como discípulos o como aspirantes, hacia la inmensidad de los Misterios, que podremos seguir avanzando sin temer por la integridad de nuestros propios vehículos expresivos.

       2  La cuarta Iniciación, el cuarto chakra, el cuarto planeta, que es la Tierra, dentro de los esquemas, la cuarta ronda de este planeta dentro de la cuarta cadena. Dense cuenta, dentro de un universo de cuarto orden, significa esto que todo nuestro universo por ser de cuarto orden, porque está atravesando la cuarta ronda dentro de una cuarta cadena cósmica, se constituye en algo que directamente nos da la fuerza. La relación es esta: un universo de cuarto orden es físico, nuestro sistema solar es físico (hay siete universos y este es físico), después viene un cuarto esquema, dentro de un sistema de mundos, que es la Tierra haciendo un triángulo perfecto con Venus y con Júpiter -triángulo de evolución que corresponde a la cuarta ronda-, tenemos después que nuestra Tierra, que corresponde al aspecto físico del cuarto esquema, está atravesando su cuarta ronda dentro de una cuarta cadena (un día les hablaré de las cadenas y las rondas porque hay bastante confusión al respecto), y después tenemos el cuarto chacra, el más importante, y la Cuarta Iniciación, la más importante, porque decide el paso del arhat al Adepto y tiene que haber naturalmente, una tierra candente entre la Cuarta Iniciación, que es más difícil, y la Quinta Iniciación que es la liberación total de la ley que opera en los tres mundos.

vba - las fuerzas ocultas de la naturaleza

       1  Al final del proceso de perfección de la vida humana, cuando el Cuarto Reino ha trascendido, el hombre se convierte en el UNO, adquiriendo así la Conciencia Cósmica. Cuando el Iniciado ha alcanzado la categoría de Adepto, en la Quinta Iniciación, se le denomina técnicamente "Señor del Quinto Principio". Su emblema es entonces la Estrella de Cinco Puntas brillando permanentemente sobre Su aureolada Cabeza. Sabe entonces por experiencia el Secreto de la Voz que actúa sobre los Devas y puede "mandar" -esotéricamente hablando- sobre las huestes angélicas que constituyen la base estructural o química del Universo. Pero, esta afirmación constituye todavía un secreto, un misterio irrevelable a la conciencia humana en su presente estado de evolución.

vba - los angeles en la vida social humana

       1  Estos, como se sabe, son siete, de acuerdo con la clasificación septenaria del Universo. Veamos: el Reino Mineral, el Vegetal, el Animal, el Humano y el Superhumano, técnicamente descrito como el Reino de los Cielos. No interesa de momento especular sobre los dos Reinos superiores al Superhumano, los cuales se hallan ubicados en niveles del Universo inaccesibles por completo a la razón más exaltada del hombre. Lo que sí nos interesa fundamentalmente es reconocer el hecho esotérico de que los Reinos de la Naturaleza están integrados en órbitas evolutivas distintas que van desde el plano Adico, o divino, al plano físico, extendiéndose así de plano en plano las Jerarquías dévicas o angélicas que cuidan de su evolución. Habrá que repetir al respecto lo dicho en anteriores ocasiones, es decir, que cada plano está regido por un Arcángel de gran magnificencia y poder y que cada subplano está bajo la supervisión y guía de un exaltado Angel, de la categoría de los Chohanes de Rayo, unos Adeptos que han alcanzado la sexta Iniciación planetaria y la segunda Iniciación solar. Cada Reino, a su vez y dependiendo de la jurisdicción de los Angeles de determinado subplano, está regido también por un cualificado Angel, el cual está especialmente dedicado a la obra de perfección de dicho Reino dentro del cual efectúan su evolución multiplicidad de especies, cada una de ellas con sus propios guías y regentes dévicos, cuya integración espiritual dependerá lógicamente de las necesidades evolutivas de aquellas. En fin, el proceso de substanciación, estructuración y guía particular de los Reinos obedece a la actividad angélica, no pudiendo ser registradas otras fuentes de actividad que la de estos excelsos moradores de los mundos invisibles y la colaboración constante y decidida de aquellos Adeptos que, una vez recibida la quinta Iniciación planetaria, decidieron permanecer en el planeta y trabajar en estrecha y fraternal colaboración con los grandes Regentes del mundo dévico.

       2  Estos, como esotéricamente se sabe, son siete corrientes de Vida emanantes de aquel Centro cósmico místicamente definido como el Corazón del Sol. Lo que quizás no sea tan conocido por el lector de los temas esotéricos u ocultos es que estas corrientes de energía son la expresión de una u otra de las Siete cualidades espirituales que definen la conciencia psicológica de nuestro Logos Solar, es decir: la Resolución o Voluntad de Ser, la Unión por el poder del Amor, la Comprensión del alcance cósmico del Universo, el Sentimiento infinito de Belleza, el Sentido permanente de Investigación, la Devoción exquisita e indescriptible hacia el Trabajo creador y la Magia de Cumplimiento o Espíritu de Realización de la Obra Universal. Estas siete cualidades logoicas se expresan a través de los llamados planetas sagrados, cuyos Logos alcanzaron la quinta Iniciación cósmica. Tales son dichos planetas expresados según el orden de los Rayos y de las cualidades expuestas: Vulcano, Júpiter, Saturno, Mercurio, Venus, Neptuno y Urano. Participando de las cualidades del tercer Rayo, como Saturno, tenemos a nuestro planeta Tierra, cuyo Logos planetario está atravesando actualmente las crisis que preceden a la Cuarta Iniciación cósmica, de las del sexto Rayo, como Neptuno, al planeta Marte y de las del primer Rayo, como Vulcano, al planeta Plutón. Otros dos planetas no descubiertos todavía, pertenecientes a los Rayos segundo y cuarto, añadidos a los diez antes descritos totalizan los doce planetas, los cuales, enlazados con las doce Constelaciones del Zodíaco, deberán ser sagrados o perfectos -desde el ángulo del Logos- al finalizar este presente MAHAMANVANTARA, o ciclo de actividad logoica o solar. Ahora bien, desde el ángulo de vista de este Tratado, hay que considerar que las corrientes de Vida universal que emanan del Corazón del Sol, o Siete Rayos, son proyectadas o transmitidas a la totalidad del Esquema de Evolución Solar por los Grandes Arcángeles o Supremas Entidades Dévicas del Sistema, constituyendo sendos canales de distribución de la Conciencia Divina al coincidir o crear impacto sobre la vida evolutiva de los planetas sagrados y sobre la conciencia de sus respectivos Logos planetarios, así como sobre cada uno de los Planos del Universo y de los Reinos y sobre cada una de las razas y especies que en aquellos realizan su evolución. Veamos, por tanto, cómo la Vida del Señor del Universo llega a nosotros en virtud del excelso poder expansivo de los grandes Mahadevas, los Cuales utilizan para su desplazamiento por los espacios infinitos corrientes de energía etérica, siendo el Eter -definido en lenguaje jerárquico- la Sangre de los Dioses y los Angeles, en sus distintas funciones, los agentes misteriosos que le comunican a esta Sangre la vitalidad, el calor y el dinamismo de sus Vidas radiantes, a fin de que el gran contenido universal subsista y pueda desarrollar en forma constante y progresiva su proceso evolutivo.

       3  Tiene entonces una realidad plenamente objetiva el mito de los doce trabajos de Hércules, siendo Hércules la personificación del Iniciado que obtuvo la perfección en cada uno de los doce signos del Zodíaco y en cada uno de los Siete Rayos: 12+7=19, 1 + 9 = 10, número que, como Uds. saben, es el de la perfección humana. Siendo más concretos todavía, deberíamos decir que cada uno de los trabajos de Hércules se realiza en el corazón del Iniciado a través de cada uno de los doce pétalos del chacra cardíaco, un trabajo que repercute en el chacra coronario, en cuyo centro espiritual y en el momento cúspide de la quinta Iniciación resplandece la estrella mística de doce puntas de un indescriptible blanco inmaculado, representación infinita en la vida del hombre perfecto de la perfección del Logos Solar, cuyo Centro Cardíaco de Doce resplandecientes Pétalos está constituido por todos los Hércules planetarios, o Maestros de Compasión y Sabiduría de todas las humanidades de este Sistema Solar, que alcanzaron la perfección en cada uno de los Doce Signos del Zodíaco.

       4  Los lectores que hayan analizado el segundo volumen de este Tratado Esotérico sobre los Angeles, recordarán sin duda cuanto allí fue dicho acerca de los EGREGORES existentes en todos los planos o niveles de manifestación humana y tendrán quizás una certera noción de las dificultades que ha de entrañar su destrucción, aún reconociendo que son de carácter negativo, debido a que la conciencia de los seres humanos -salvo contadas excepciones- se halla plenamente identificada con tales EGREGORES y le resulta tremendamente difícil y hasta penoso luchar contra ellos ya que parecen formar parte del propio equipo individual y su destrucción motiva a veces verdadera aflicción y dolor. La contraparte superior y sublime de ese estado de tensión, dolor y lucha por destruir los EGREGORES se halla en el ARHAT, el Gran Iniciado, que ha de destruir su Cuerpo causal o Cuerpo de Luz con el cual estuvo íntimamente vinculado durante millones de años, antes de poder penetrar en el Misterio infinito de la Quinta Iniciación y convertirse en un Adepto, Maestro de Compasión y Sabiduría.

vba - los misterios de shamballa

       1  CUARTO PLANO - PLANO BUDICO Se le denomina ocultamente "EL CORAZON DEL SOL". Constituye el Centro místico del Sistema solar, el eje magnético alrededor del cual gira la totalidad del Universo. Se le llama también esotéricamente "La Morada de los Adeptos” Constituye también misteriosamente el SAMADHI de los Dioses, al cual sólo pueden acceder los Iniciados dentro del sistema solar que hayan recibido la quinta Iniciación jerárquica. - . Cuando en los antiquísimos libros de la Logia se afirma que "el número 9 es el número de la Iniciación" se hace referencia a este Cuarto plano y a la Quinta nota cósmica, que sólo puede pronunciar el Adepto.

       2  e. En la quinta Iniciación, en la que el Iniciado ha logrado desprenderse totalmente de la Ley imperante en los tres mundos, físico, astral y mental, se adquiere la conciencia del ADEPTO y. con ella un conocimiento exacto y preciso de los planes y propósitos del Logos planetario con respecto a la evolución del planeta Tierra y por efecto de ello, se obtiene la autoconciencia perfecta en este quinto nivel búdico de SHAMBALLA.

       3  LA QUINTA INICIACION JERARQUICA.

       4  EL ADEPTADO Esta es la Iniciación con la que finaliza la etapa evolutiva del ser humano. Desde el momento de la Individualización en el que las unidades selectivas procedentes del reino animal se convirtieron en seres humanos, han transcurrido millones de años y ha sido recorrido un dolorosísimo trayecto lleno de inmensas dificultades. El Karma ha gravitado constantemente sobre la entidad humana, exigiéndole ininterrumpidos esfuerzos de adaptación al medio y una tremenda secuela de sacrificios y reajustes, para que la esencia espiritual ^ expresada en el Ángel solar o Yo superior y el aspecto material manifestado a través de los tres cuerpos expresivos en los tres mundos, constituidos por una mente incipiente, un cuerpo astral en proceso de estructuración y un potente y gigantesco cuerpo físico, pudiesen armonizarse a través de continuados y sucesivos procesos de encarnación o de integración.

       5  La quinta Iniciación se caracteriza por la RESURRECCION. Ya cuando todo se creía absolutamente perdido, cuando el Cielo y la Tierra desaparecieron del campo de visión del Iniciado, cuando "todo hubo sido consumado", es cuando se produce el gran Milagro de la Resurrección. Entonces, Cielo y Tierra, Espíritu y Materia, Espacio y Tiempo aparecen ante Su asombrada visión como formando parte de un solo y único PROPOSITO. No se trata de un bello concepto esotéricamente conocido o de una verdad místicamente hilvanada sino de una VIVENCIA, dentro de la cual el Iniciado participa íntegramente de la Gloria de Dios, representada en la figura central de SANAT KUMARA, el SEÑOR DE SHAMBALLA.

       6  La Quinta Iniciación Jerárquica – EL ADEPTO.

vba - los misterios del yoga

       1  3) Un contacto conciente con los "Cinco Sagrados Arcángeles" Señores de los Planos Atmico, Búdhico, Mental, Emocional y Físico. En esta línea de contacto natural se halla implícito el Misterio de la Quinta Iniciación, que convierte al ser humano en un Adepto.

       2  Esta forma específica de responder constituye un secreto o alto Misterio que se aclarará en la Quinta Iniciación, cuando el Señor del Mundo le confíe al Adepto el Nombre oculto de Su Mónada Espiritual, el sonido particular mediante el cual le será posible responder de inmediato a la alta vibración de su Espíritu y, a través del mismo establecer directo contacto con el Logos Planetario del Esquema terrestre, de la misma manera que Este, utilizando la Ley del sonido Original del Espíritu, puede establecer contacto con el Logos Solar y Este, también, con la indescriptible Vida del Logos Cósmico... El secreto que le es revelado al Adepto o Maestro de compasión y Sabiduría, es de síntesis perfecta de valores absolutos y por medio del mismo puede ponerse en relación conciente con el sonido particular o Nombre oculto que emite aquel Logos Planetario dentro de su propia línea de Rayo allá en los confines del Sistema Solar así como con todas las Mónadas espirituales en el Plano Anupadaka o Monádico del Universo.

vba - magia blanca

       1  El punto neutro engendra crisis y las crisis engendran tensiones. Se nos dice que el Logos Planetario de nuestro esquema terrestre está sufriendo las crisis de la Cuarta Iniciación Cósmica. Para llegar a la Quinta Iniciación Cósmica que convierte a la Tierra en un Planeta Sagrado, habrá que trabajar mucho, como lo hace el Adepto para crear aquella zona neutra, que en el Adepto es el Karana Sarira y que produce en el mundo el despertar espiritual o el despertar de la conciencia que estamos expresando.

vba - magia organizada planetaria

       1  Pero, esta lucha incesante que tiene lugar en todas las esferas expresivas del planeta es, en realidad, el nervio vivo de la evolución y todo ser humano por elevada que sea su evolución espiritual –a menos que haya recibido la quinta iniciación planetaria que lo convierte en un ADEPTO– se halla sujeto a esta lucha, la cual se centraliza en la dualidad establecida en cada uno de sus cuerpos o vehículos, proyectores de su Yo espiritual. Pues, él es un alma solar y los cuerpos son –si podemos decirlo así– almas lunares; de ahí la lucha que ha de sostener constantemente con sus cuerpos, cada cual con sus propias tendencias e inclinaciones, hasta hacer triunfar finalmente aquella Luz inmortal que surge del equilibrio de los opuestos en una determinada y bien definida fase de su evolución humana.

       2  c.          Los Iniciados, a partir de la tercera Iniciación, están ocultamente inscritos por el MAHACHOHAN en la ESCUELA DE LA SABIDURIA, siendo por esta razón que a los Discípulos que reciben entrenamiento espiritual en ella se les designa ocultamente bajo el nombre de SABIOS. Corresponde, siempre por analogía, al grado de Maestro Masón en la Orden de la Masonería, aunque en un aspecto muy difícil de explicar dada la eximia grandeza de algunas de las Entidades espirituales que forman parte del cuerpo de la enseñanza en esta Escuela de Misterios. Cuando el Discípulo recibe la quinta Iniciación que le convierte en un Maestro de Compasión y de Sabiduría, pasa a otra Escuela, de la cual y por razones obvias no se hace referencia en los estudios esotéricos de tipo corriente, llamada jerárquicamente de LA COSMICA OPORTUNIDAD. Sobre esta Escuela no podemos lógicamente explayarnos, pues en ella se prepara a los Adeptos y Chohanes para la experiencia logoica de construcción de mundos.

       3  Podríamos afirmar, pues, con toda certeza, que el karma de la humanidad está estrechamente vinculado con el proceso de desintegración que está realizándose en el cuerpo de la Luna, pues en cierta manera la Luna es la productora de la substancia con la que fue construida la Tierra, y sus grandes Constructores, los Pitris lunares, continúan ejerciendo su poder sobre la cadena terrestre a través de los Elementales constructores y de los pequeños dioses lunares que crean todas las formas físicas, astrales y mentales en el vida de la Naturaleza. Así, el cuerpo de la Luna –considerada como Madre de la Tierra, tal como aseguran los tratados ocultos  continuará operando todavía durante largos ciclos sobre nuestro planeta condicionándola mágicamente en tanto se vaya desintegrando en el Espacio, de acuerdo con la ley solar de Restitución de la substancia material. Por este efecto mágico de expresión kármica, el cuerpo de la Luna sólo será disuelto por completo al final de la séptima ronda de esta cuarta cadena planetaria. Para entonces la tierra se habrá convertido en un planeta sagrado, o habrá alcanzado al menos un grado de sutilidad extraordinario que le permita al Logos planetario acceder a la quinta Iniciación cósmica. Hablamos naturalmente en unos términos descriptivos basados en la más pura analogía hermética y haciendo referencia al Logos creador que ocupa la forma planetaria de la Tierra y no a esta forma en sí como cuerpo organizado, que nada sería sin el fuego del Espíritu que la anima, o sea, el FOHAT cósmico que vivifica con sus increíbles e indescriptibles radiaciones el KUNDALINI planetario y le imprime su peculiar movimiento de rotación, que es el símbolo de la vida en todo cuerpo celeste.

       4  El período que le sigue, el proceso post iniciático –podríamos decir– es realmente indefinible, salvo que la estatura espiritual del observador o del investigador esotérico le permita ascender conscientemente a los niveles búdicos, cosa que sólo pueden hacer los grandes Iniciados. Lo único que le es permitido al observador espiritual, dotado de clarividencia superior pero no revestido todavía de las cualidades insignes del Adepto, es cifrar su atención sobre el cuerpo mental del Iniciado y ver desde allí lo que ocurre en su vehículo astral el cual, como esotéricamente se sabe –está misteriosamente conectado con el plano búdico. El vehículo astral aparece límpido y transparente, sereno y armoniosamente equilibrado. Los pequeños dioses lunares que no pudieron resistir la ígnea presión interna fueron expulsados al producirse la disociación de Kama Manas. Para el observador clarividente, entrenado en este tipo de percepciones, el cuerpo astral del Discípulo aparece ahora envuelto en un ovoide luminoso que irradia, además de los suaves colores rosado, amarillo claro y azul celeste de las emociones superiores, unas fúlgidas transparencias de intenso color azul índigo, que como estallidos de luz radiante se proyectan desde el plano monádico a través del cuerpo búdico. Parece una tónica general, aunque trascendentemente mágica en tal estado de evolución, que el cuerpo astral del Iniciado refleje ciertas características monádicas, siendo el color azul índigo cada vez más potente e irradiante el que va definiendo este cuerpo junto con el bellísimo color amarillo claro que corresponde al plano búdico. Al llegar a la quinta Iniciación, el color azul índigo que expresa la suprema jerarquía del universo, pasa a formar parte integrante del aura espiritual del Adepto, junto con el color característico que corresponde a Su particular Rayo monádico, el cual, al igual que el de los Logos planetarios del sistema solar, es uno de los siete subrayos del segundo Rayo de Amor Sabiduría que caracteriza el plano monádico solar.

       5  c. La definición de SANAT KUMARA como “SEÑOR DE LOS NUEVE VELOS” parece indicar –siempre de acuerdo con la revelación de “EL LIBRO DE LOS INICIADOS”– el grado de evolución alcanzado por el excelso SER que guía los destinos del mundo. La investigación esotérica afirma el hecho de que cada velo encubre una Iniciación y que, por lo tanto, SANAT KUMARA es el único INICIADO en el planeta que ha recibido NUEVE INICIACIONES. Sólo el Logos planetario, el Hombre Celestial del esquema terrestre, le supera en tal sentido. Según se nos dice ocultamente el Logos planetario ha recibido la DECIMA INICIACION SOLAR y la QUINTA INICIACION COSMICA. SANAT KUMARA, Su representante aquí en el planeta, gran Adepto en el esquema planetario de Venus, a Quien reverentemente designamos bajo el nombre de SEÑOR DEL MUNDO, recibió NUEVE INICIACIONES SOLARES y está atravesando actualmente la crisis espiritual que precede a la CUARTA INICIACION COSMICA...

vba - mis experiencias espirituales

 

 

Colaboracion de Jaime. P.    
  FUEGO CÓSMICO