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EL KYBALION
(Extractos) Los Tres Iniciados Filosofía Hermética del antiguo Egipto y Grecia |
Introducción
Mucho placer nos causa el poder presentar este trabajo a
la atención de los El propósito de este no es la enunciación de una filosofía
o doctrina especial, Ningún conocimiento oculto ha sido tan celosamente guardado
como los fragmentos del Ocultismo, cuyos rayos han iluminado todos los conocimientos
que han sido Desde la tierra del Ganges muchos ocultistas avanzados se
dirigieron hacia el vinieron discípulos y neófitos que miraban a Hermes como
el Maestro de los La obra de Hermes parece haberse dirigido en el sentido de
sembrar la "O, let not the
flame die out! Cherished age after age in its dark cavern-- in "¡Oh, no dejes extinguirse la llama. Sustentada por
generación tras generación Estos hombres no buscaron nunca ni la aprobación popular
ni acaparar gran número Más estos hombres no han olvidado aún los preceptos de Hermes
respecto a la Y esos oídos incapaces de comprender son los que han criticado
esta actitud de El espíritu de persecución no ha muerto aún en la tierra.
Hay ciertas enseñanzas ¡Crucificadlo!... ¡Crucificadlo!... En esta obrita hemos tratado de daros una idea de las enseñanzas
fundamentales El esoterismo es rico en palabras-claves, símbolos y "esencias"
conceptuales. Su Los Tres iniciados
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CAPITULO I:LA
FILOSOFIA HERMETICA
"Los labios de la sabiduría
permanecen cerrados, excepto para él oído capaz de comprender". EL KYBALION. Desde el antiguo Egipto han venido las enseñanzas fundamentales
y secretas que Fue también en el antiguo Egipto donde vivieron los tan grandes
adeptos y las centurias que han transcurrido desde los tiempos del
Gran Hermes. El Egipto fue la residencia de la Gran Logia de las fraternidades
místicas. Por las puertas de su templo entraron todos los neófitos que,
convertidos más tarde en Adeptos, Hierofantes y Maestros, se repartieron por todas
partes, llevando consigo el precioso conocimiento que poseían y deseando
hacer partícipe de él a todo aquel que estuviera preparado para recibirlo. Ningún
estudiante de ocultismo puede dejar de reconocer la gran deuda que tiene
contraída con aquellos venerables Maestros de Egipto. Pero entre esos grandes adeptos existió uno al que los
demás proclamaron " el Maestro de los Maestros". Este hombre, si es que
puede llamarse "hombre" a un ser semejante, vivió en Egipto en la más remota antigüedad
y fue reconocido bajo el nombre de Hermes Trismegisto. Fue el padre de la sabiduría, el fundador de la astrología,
el descubridor de la Después de haber transcurrido muchos años desde su muerte
(la tradición afirma Aun en nuestros días usamos el término "hermético"
en el sentido de "secreto", Y esta política de diseminar cuidadosamente la verdad ha
caracterizado siempre a Pero siempre han existido unas cuantas almas que han conservado
viva la llama, En los primeros tiempos existió una compilación de ciertas
doctrinas herméticas que eran las bases fundamentales de toda la Doctrina Secreta,
y que habían sido, En esta obrita invitamos a nuestros estudiantes a examinar
las enseñanzas Las máximas originales, axiomas y preceptos de "El Kybalión"
están impresos con Dice "El Kybalión": "Donde quiera que estén las huellas del Maestro, allí
los oídos del que está "Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los
labios que han de llenarlos De manera que, de acuerdo con lo indicado, este libro solo
atraerá la atención |
CAPITULO III:TRANSMUTACION
MENTAL
"La mente así como
todos los metales y demás elementos, pueden ser Como indicamos anteriormente,
los hermetistas fueron los verdaderos creadores de Lo cierto es que, además
de la química, astronomía y psicología (esto es, la "Transmutación"
es el término generalmente empleado para designar el antiguo Mas esto tiene un significado
muchísimo mayor de lo que parece a simple vista. Si el universo es de
naturaleza mental, entonces la transmutación mental debe místicas, pero acerca
de la cual daban tan pocas instrucciones prácticas. Si Es muy cierto que nadie,
excepto los alquimistas mentales más avanzados, han sendero de la realización.
Mencionamos aquí su existencia, meramente para llamar vuestra atención acerca
de que sus poderes son enteramente mentales y que operan en el sentido de la más
elevada transmutación mental, según el principio del mentalismo de "El
Kybalión ", que dice: "El universo es una creación mental". Mas los estudiantes y
hermetistas de los grados inferiores al de Maestro - los iniciados e instructores-
pueden también actuar y obrar libremente en el plano mental. Todo cuanto llamamos
"fenómenos psíquicos", "influencia mental", "mentalismo" etc., son transmutación
mental, pues existe un principio único, y nada importa el nombre que se dé a
los fenómenos que se produzcan. El que practica la transmutación
mental trabaja en ese plano, transformando condiciones y estados
mentales en otros, de acuerdo con fórmulas más o menos eficaces. Los varios
"tratamientos", "afirmaciones", "autosugestiones",
etc., de las escuelas mentalistas
no son más que esas mismas fórmulas (muy a menudo imperfectas y empíricas),
del arte hermético. La mayoría de los que las practican son unos ignorantes
comparados con los antiguos Maestros, porque no poseen el conocimiento
fundamental sobre la cual está basada esa operación. No solamente los estados
mentales de uno mismo pueden ser transmutados según los métodos herméticos, sino
que también puede hacerse esto con la mentalidad de los demás y, efectivamente,
todos sufrimos transformaciones mentales de cualquier índole, inconscientemente,
por lo general, pero a veces conscientemente, cuando comprendemos algo acerca
de las leyes y principios que los rigen, y sobre todo cuando los demás ignoran
los medios de protegerse a si mismos. Muchos estudiantes de mentalismo
saben que las condiciones materiales dependen de las mentes de los demás,
y pueden ser transmutadas y cambiadas de acuerdo con los deseos de la persona
que quiere modificar sus condiciones de vida. Se ha hecho esto tan público hoy
en día, que no creemos necesario mencionarlo en detalle, siendo nuestro propósito
únicamente el de mostrar la acción de este principio hermético que se oculta
tras todas esas varias formas de operar, buenas o malas, porque la fuerza puede
ser empleada en ambas direcciones, de acuerdo con el principio hermético de
polaridad. En esta obrita indicaremos
los principios básicos en los que se funda la transmutación mental,
de tal manera que todos los que la estudien puedan comprender las leyes
a que obedecen, y poseyendo así la clave-maestra, sean capaces de abrir las
muchas puertas del principio de polaridad. Ahora procederemos a
considerar el primero de los siete principios herméticos, el del mentalismo, el
que se explica y desarrolla el axioma de que el TODO es mental, de que el universo
es una creación mental, según las palabras de "El Kybalión". Este principio debe estudiarse
cuidadosamente, porque él es, en realidad, la base de toda la Filosofía
Hermética y del arte hermético de transmutación mental. |
CAPITULO
IV: EL TODO
"Más allá del
Kosmos, del Tiempo, del Espacio, de todo cuanto se mueve y cambia, se encuentra la
realidad Substancial, la Verdad Fundamental". EL KYBALION. "Substancia" significa lo que yace oculto bajo
toda manifestación externa, la realidad esencial, la cosa en sí misma.
"Substancial" significa actualmente existente, el elemento esencial, el ser real.
"Realidad" significa el estado del ser verdadero, real, eterno, permanente, fijo. Más allá de toda apariencia externa o manifestación debe
haber siempre una realidad substancial. Esta es la ley. El hombre al
considerar y examinar el universo, del cual es una unidad, no ve otra cosa que un
cambio continuo en la materia, en las fuerzas en los estados mentales. Ve que
nada es realmente, que todo se transforma y cambia. Nada permanece: todo nace,
crece, muere; tan pronto como una cosa ha adquirido su máximun desarrollo empieza a
declinar; la ley del ritmo está en constante operación; no hay realidades, nada
firme, nada duradero, fijo o substancial, nada permanente, todo es cambio. Todas
las cosas surgen y evolucionan de otras cosas. Hay una acción continua que es
seguida siempre de su reacción correspondiente; todo fluye y refluye, todo se
construye y derrumba, todo es creación y destrucción, vida y muerte. Y si el
hombre que tal examen hace y tales cosas ve fuera un pensador, comprendería que
todas esas cosas en perpetuo cambio no pueden ser sino simples apariencias
externas o manifestaciones de algún poder que se oculta tras ellas,
de alguna realidad substancial encerrada en las mismas. Todos los pensadores, de cualquier país o época, se han
visto obligados a afirmar la existencia de esta realidad substancial. Todas
las filosofías, cualquiera que haya sido su nombre, se han basado en esta
idea. Los hombres han dado a esta realidad substancial muchos nombres: algunos
la han denominado "Dios", otros "Divinidad Infinita" y
"Eterna Energía", "Materia", etc., pero todos han reconocido su existencia. Es evidente por sí
misma. No necesita argumentos. En estas lecciones hemos seguido el ejemplo de algunos de
los más grandes pensadores del mundo, antiguos y modernos - los Maestros
herméticos - y hemos denominado a ese poder que se oculta tras todas las
manifestaciones, a esa realidad substancial, por su nombre hermético del TODO,
cuyo término nos parece es el más amplio de los que puede emplear el hombre. Aceptamos y enseñamos las teorías de los grandes
pensadores herméticos, como también las de esas almas iluminadas que han ascendido a planos
superiores de existencia. Unos y otros afirman que la naturaleza íntima
del TODO es incognoscible. Y esto debe ser así efectivamente, pues
nadie, excepto el TODO mismo, puede comprender su propia naturaleza y su propio
ser. Los hermetistas creen y enseñan que el TODO en sí mismo es y debe ser
incognoscible. Consideran las teorías y especulaciones de los teólogos y metafísicos
respecto a la naturaleza íntima del TODO como esfuerzos infantiles de
mentes mortales para sorprender el secreto del Infinito. Todos esos esfuerzos
han fracasado siempre, y seguirán fracasando, debido a la naturaleza misma de la
tarea. El que especula sobre ello se encuentra perdido en un laberinto de
pensamientos sin salida, y si persiste en su intento acaba por perder toda capacidad
para razonar sanamente, hasta llegar a serle imposible la vida. Se encontraría en
una situación parecida a la de la ardilla, que en la jaula se pone a girar en su
rueda, sin moverse del mismo sitio, continuando tan prisionera como antes de
haber comenzado. Y aun muchos más presuntuosos son esos que tratan de
atribuir al TODO la personalidad, cualidades, propiedades, características y
atributos de ellos mismos, como si el TODO tuviera las emociones,
sentimientos y características de los humanos. Y llega hasta atribuirle malas cualidades,
como los celos, la susceptibilidad a la alabanza y a la oración, el deseo de
que se le ofrende y se le adore y todas esas otras cosas que nos han legado como
herencia de los primeros días de la infancia de la humanidad. Tales ideas
no le sirven para nada al hombre desarrollado y acaba por dejarlas a un lado. Creemos debe indicar que hacemos una distinción entre la
filosofía y la metafísica. Religión significa para nosotros la
realización intuitiva de la existencia del TODO y de la relación entre uno mismo y ÉL,
mientras que la teología significa para nosotros el esfuerzo o los
esfuerzos que hace el hombre para atribuirle las propias cualidades, personalidad,
características, etc., así como sus teorías proyectos, deseos y designios, asumiendo
el papel del intermediario entre el TODO y el pueblo. La filosofía
significa para nosotros la especulación que tiende a comprender las cosas
cognoscibles y pensables (permítasenos la palabra), en tanto que la metafísica
indica la tentativa de inquirir entre las nebulosidades de las regiones de lo
incognoscible y de lo impensable, la que, al fin y al cabo, tiene la misma
tendencia que la teología. Consecuentemente, la religión y la filosofía significan
para nosotros cosas que tienen realidad por sí mismas, en tanto que la teología y
la metafísica son algo así como senderos tortuosos y laberínticos, por los que
circula la ignorancia, y forman la base más insegura e inestable sobre la que puede
apoyarse la mente o el alma del hombre. No insistiremos para que aceptéis
estas definiciones; las mencionamos con el único objeto de deslindar nuestra
posición. De todas maneras, muy poco hablaremos en estas lecciones de teología y
metafísica. Si bien es cierto que la naturaleza esencial del TODO es
incognoscible, hay, sin embargo, ciertas verdades relacionadas con su existencia,
que la mente humana se ve obligada a aceptar. El examen de éstas constituye un
asunto apropiado para la investigación, particularmente por lo que se refiere a lo
que el iluminado nos transmite de sus impresiones en los más elevados planos de
existencia. Y a esta investigación os invitamos ahora. "Lo que
constituye la Verdad fundamental, la Realidad substancial, está más allá de toda denominación pero
el sabio lo llama el TODO". EL KYBALION. "En su esencia,
el TODO es incognoscible". EL KYBALION. "Mas el dictamen
de la razón debe ser recibido hospitalariamente, y tratado con respeto". EL KYBALION. conveniente, nos dice respeto al TODO, sin pretender
desgarrar el velo de lo incognoscible: I. - TODO debe ser todo lo que realmente es. Nada puede
existir fuera del TODO, o, de lo contrario, el TODO no sería tal. II. - EL TODO debe ser infinito, porque nada puede existir
que defina, limite o ponga restricciones al TODO. Debe ser infinito en tiempo, o Eterno, debe haber existido
siempre, continuamente, pues nada puede haberlo creado jamás, y
algo no puede nunca surgir de nada, y si alguna vez no hubiera sido, aunque
solo fuera un instante, no podría ser. Debe existir por siempre, porque nada hay
que pueda destruirlo, y jamás puede dejar de ser ni aun por un solo momento,
porque algo nunca puede convertirse en nada. Debe ser infinito en el Espacio, debe
encontrarse en todas partes, porque nada existe, ni hay sitio alguno que esté
más allá del TODO. No puede ser de otra manera, sino continuo y omnipresente en
el espacio, sin cesación, separación o interrupción, porque no hay nada en
ÉL que pueda interrumpirse, separarse o cesar en su absoluta
continuidad, y nada existe tampoco que pueda "llenar las grietas". Debe ser
infinito en Poder, o Absoluto, porque nada hay que pueda limitarlo, restringirlo,
confinarlo u obstaculizarlo. No está sujeto a ningún poder, porque no hay otro que el
Suyo. III. - EL TODO debe ser inmutable, esto es, no sujeto a
cambio en su naturaleza real, porque nada existe que pueda obligarlo a cambiar, ni
nada de lo que pueda haberse transformado. No puede ser aumentado ni
disminuido, ni ser mayor o menor, bajo ningún aspecto. Debe haber "sido"
siempre, y debe seguir "siendo" siempre también, idéntico a lo que es ahora: el TODO.
Nunca ha habido, ni hay, ni habrá algo en lo que pueda transformarse o cambiar. Siendo el TODO Infinito, Absoluto, Eterno, Inmutable, debe
deducirse que todo lo Vemos en torno a nosotros eso que se llama
"materia", la que constituye las bases físicas de todas las formas. ¿Es el TODO materia simplemente? Absolutamente no. La materia no puede manifestar Vida o Mentalidad, y como
la mente está manifestada en el universo, el TODO no puede ser materia,
pues nada asciende más allá de su propia fuente, nada puede manifestarse en un
efecto si no lo está también en la causa, nada puede evolucionar o emerger como
consecuente si no está involucrado o involucionado como antecedente. Y
además la ciencia moderna nos dice que la materia no existe realmente, sino que es
"energía o fuerza interrumpida", esto es, energía o fuerza en un grado
menor de intensidad vibratoria. Como ha dicho recientemente un escritor, "la materia
se sumerge en el Misterio". Aun la ciencia materialista ha abandonado la teoría de la
materia y ahora descansa sobre la base de la "energía". ¿Es pues, el TODO mera fuerza o energía? No. La fuerza,
tal como la entiendan los materialistas, es una cosa ciega, mecánica, carente de
vida o mentalidad. La vida y la mente no pueden nacer de ciega energía, por las
razones dadas un momento ha: "Nada puede subir más alto que su propia
fuente, nada evoluciona si no ha involucionado, nada se manifiesta en un efecto si no
está en la causa". Así que el TODO no puede ser mera fuerza o energía, porque
si lo fuera no existiría eso que se llama mente y vida, y ambas sabemos
que existen, porque nosotros estamos vivos y estamos empleando nuestra mente
en considerar esta cuestión; y en iguales condiciones se encuentran los que
afirman que la energía es todo. ¿Que es lo que hay superior a la materia y a la energía, y
que sepamos que existe en el Universo? ¡Vida y mente en todos sus diversos
grados de desenvolvimiento! Entonces preguntaréis: ¿Queréis
significar que el TODO es vida y mente? Si y no, es nuestra respuesta. Si entendéis por
vida y mente lo que nosotros, pobres mortales, conocemos de ellas: ¡No él todo
no es eso! Más ¿qué clase de vida y mentalidad significáis?, preguntaréis. La contestación es mente viviente, tan amplia como
nosotros podamos concebirla, puesto que la vida y la mente son muy superiores a la
fuerza puramente mecánica o a la materia. Mente infinita y viviente, si se compara
con la vida y la mentalidad finitas. Queremos indicar eso que quieren
significar las almas iluminadas, cuando reverentemente pronuncian la palabra:
¡ESPÍRITU!. El TODO es mente viviente e infinita, los iluminados lo
llaman Espíritu. |
CAPITULO V: EL UNIVERSO MENTAL"El universo
es una creación mental sostenida en la mente del TODO". EL KYBALION. El TODO es espíritu.
Más ¿qué es el espíritu? Esa pregunta no puede ser contestada, puesto
que definirla sería prácticamente definir al TODO, el cual no puede explicarse.
El espíritu es simplemente el nombre que los hombres dan a la más elevada concepción
de la infinita Mente Viviente, significa la esencia real, tan superior a todo
cuanto entendemos por mente y vida, como estas últimas a la energía y la materia.
El espíritu está más allá de nuestra comprensión, y usamos dicho término en el
mismo sentido y queriendo significar lo mismo que cuando hablamos del TODO.
Para nuestro entendimiento podemos pensar del espíritu como de una Infinita Mente
Viviente, teniendo en cuenta, al mismo tiempo, que no podemos comprenderlo
del todo. O hacemos esto, o nos vemos obligados a dejar de pensar. Procederemos ahora
a estudiar la Naturaleza del Universo, como un todo, y también en sus partes.
¿Qué es el Universo? Hemos visto ya que nada puede existir fuera del
TODO; entonces ¿El Universo es el TODO? No, no puede serlo, porque el Universo
parece estar hecho de muchas, de múltiples unidades, y está en continuo cambio;
Y de todas maneras, no está de acuerdo con las ideas que nos hemos visto obligados
a aceptar respecto al TODO, según ya indicamos en nuestra lección anterior.
Entonces, si el Universo no es el TODO debe ser nada; tal es la inevitable consecuencia
que se presenta en la mente aparentemente. Pero esto no satisface la pregunta,
porque nosotros somos sensibles y sentimos la existencia del Universo.
Y si el universo es algo y no es el TODO, ¿Qué puede ser? Examinemos la
cuestión. Si el Universo existe
absolutamente, o por lo menos parece que existe, debe proceder en alguna
forma del TODO, ser su creación. Pero como algo no puede venir de nada, ¿de
qué pudo crearlo el TODO? Algunos filósofos han contestado a esta pregunta diciendo
que el TODO creó el Universo del sí mismo, esto es, sacándolo de su propia
substancia. mas esta respuesta no sirve, puesto que el TODO no puede ser
aumentado, ni disminuido, ni dividido, según hemos ya visto, y aunque así fuera no
podría cada partícula del Universo estar segura de ser el TODO, puesto que éste
no puede perder el conocimiento de sí mismo, ni convertirse en un
átomo o fuerza ciega o un ser viviente inferior. Algunos, habiendo realizado
que el TODO es todo, y reconociendo que ellos existían, han llegado a la extraordinaria
conclusión de que ellos y el TODO eran idénticos, y han llenado el aire
con sus gritos de " yo soy Dios", sirviendo de solaz a las multitudes y de motivo
de pena para los sabios. Si el átomo gritara
"yo soy hombre", todavía sería modesto en comparación. Pero ¿qué es, en realidad,
el Universo, si no es el TODO ni ha sido creado por Él separándolo de
su propia substancia? ¿Que otra cosa debe ser? O, mejor preguntado. ¿De qué
otra cosa puede haberlo hecho? Esta es la gran cuestión. Nos encontramos con que
el principio de correspondencia (véase el capítulo I) viene en nuestra ayuda.
El antiguo axioma hermético "como arriba es abajo" puede ser empleado ahora para
iluminar este punto. Tratemos, pues, de comprender algo de lo que pasa en los
planos superiores, examinando lo que pasa en el nuestro propio. El principio
de correspondencia puede aplicarse a esto lo mismo que a cualquier otro problema.
Veamos. En su propio plano de existencia, ¿cómo crea el hombre? Primero, puede
crear haciendo o construyendo algo con los materiales que el mundo externo le
brinda. Mas esto no nos sirve, porque fuera del TODO no existen materiales
de ninguna clase con los que Él pueda crear. En segundo lugar, el hombre puede
crear por medio de la fecundación, que no es más que su multiplicación, acompañada
por la transferencia de una parte de su propia substancia a la matriz
de la madre. Mas esto tampoco nos sirve, porque el TODO no puede transferir
o substraerse a sí mismo una porción, ni puede reproducirse o multiplicarse a
sí mismo. En el primer caso habrá una substracción de su substancia o adición
al TODO, lo que es un absurdo. ¿No existe otro medio
por el cual crea el hombre? Sí, hay otro: la creación mental. Al crear en
esta forma, él no emplea materiales que le aporte el mundo externo, ni se reproduce
a sí mismo, y, sin embargo, su espíritu compenetra su creación mental. Siguiendo el principio
de correspondencia, se puede pensar justificadamente que el TODO crea el Universo
mentalmente, de una manera parecida al proceso mediante el cual el hombre
crea sus imágenes mentales. Y he aquí que en esta descripción coinciden tanto el
dictamen dado por la razón como el de las almas iluminadas, según se puede encontrar
en sus escritos o en sus enseñanzas. Tales son las doctrinas de los sabios.
Tales las que enseñó Hermes. El TODO no puede crear
de ninguna manera, excepto mentalmente, sin emplear ni materiales (pues no
hay ninguno), ni reproduciéndose (lo que también es imposible). No hay
escapatoria para esta conclusión de la razón, la que, como hemos ya visto, concuerda
perfectamente con lo que dicen los iluminados. De igual manera que podéis
vosotros crear un universo en vuestra propia mente, así el TODO crea los kosmos
en la suya propia. Mas vuestro universo
sería la creación de una mente finita, en tanto que la del TODO sería la creación
de un infinito. Las dos son iguales en clase, pero difieren infinitamente
en grado. Examinaremos mas estrictamente el proceso de la creación y manifestación
conforme vayamos avanzando en nuestro estudio. Mas este es el punto que debéis
fijar por ahora en vuestras mentes: El Universo y todo lo que él contiene es
una creación mental del TODO; todo es mente. "El TODO crea
en su mente infinita, innumerables universos, los que existen durante eones de tiempo, y
así y todo, para Él, la creación, desarrollo, decadencia y muerte de
un millón de universos
no significa más que el tiempo que se emplea en un abrir y cerrar
de ojos. EL KYBALION. "La mente infinita
del TODO es la matriz del Kosmos". EL KYBALION. El principio de género
o generación (véase el capítulo I y otros que seguirán) se manifiesta en todos
los planos de la vida: material, mental y espiritual. Pero, según ya hemos
indicado anteriormente, el "género" no significa "sexo", pues este último no
es más que a manifestación material del género. "Género" significa "lo
relativo" a la generación o creación. Y dondequiera que algo se genera o se crea,
sea en el plano que sea, es principio de género se está allí manifestando. Y esto
es verdad, aun en lo que se refiere a la creación de los universos. Ahora no vayáis a
suponer que estamos enseñando que hay un dios creador macho y otro hembra. Esto
no sería más que una mistificación de las antiguas enseñanzas al respecto. La verdad
es que el TODO, en sí mismo, está más allá del género, así como también está
más allá de toda otra ley, incluyendo las del tiempo y del espacio. Él es la
ley de la cual todas las leyes proceden, y, por lo tanto no puede estar sujeto
a estas últimas. Mas cuando el TODO se manifiesta en el plano de la generación o
creación, entonces actúa de acuerdo con la ley y con el Principio, pues se
está moviendo en un plano inferior de existencia. y consecuentemente,
Él manifiesta el principio de género, en sus aspectos masculino y femenino,
en el plano mental, por supuesto. Esta idea podría parecer
un tanto chocante, si la oís por primera vez, más otras veces la habéis aceptado
pasivamente en vuestras concepciones diarias. Habláis de la paternidad de
Dios y de la maternidad de la Naturaleza, de Dios como padre divino y de la Naturaleza
como madre Universal, y así habréis conocido instintivamente el
principio del Género en el Universo. ¿No es así? Más las enseñanzas
herméticas no implican una dualidad real - el TODO es UNO - siendo los dos aspectos
simples fases de manifestación. La doctrina es que el principio masculino
manifestado por el TODO permanece, en cierta manera, aparte de la creación mental
del Universo. Proyecta su voluntad sobre el principio femenino (que puede
ser llamado naturaleza), siendo en ésta que comienza la obra evolutiva de un Universo,
desde simples "centros de actividad" hasta el hombre, y aun a más elevados
planos de existencia que el humano, todo ello de acuerdo con bien establecidas
leyes de la Naturaleza. Si preferís las antiguas imágenes mentales, podéis concebir
el principio masculino como Dios, el padre, y el principio femenino
como Naturaleza, la madre universal, de cuya matriz todas las cosas nacen. Esto
es algo más que una simple figura poética de lenguaje, es una idea del proceso de
la creación de un Universo. Pero recordad siempre que el TODO es UNO, y que
en su mente infinita es donde crean y generan y existen los Kosmos. Podría ayudaros a
concebir esto propiamente el aplicarle la ley de correspondencia en
vuestra propia mente. Sabéis que esa parte de vosotros que llamáis "yo",
en cierto sentido, permanece aparte de la creación y de vuestras imágenes mentales
en el intelecto. La parte de la mente en la que se efectúa la generación de imágenes
puede ser llamada el "mí", en distinción con el "yo",
que permanece aparte y
que examina los pensamientos, ideas e imágenes del "mí". Como "arriba es abajo",
acordaos, y los fenómenos de un plano pueden emplearse para resolver los enigmas
de los planos superiores e inferiores. ¿Es acaso maravilloso
que vosotros, los hijos, sintáis una reverencia instintiva hacia Padre-Madre?
Es maravilloso que cuando consideráis las obras y maravillas de la Naturaleza os
sintáis conmovidos hasta lo más profundo de vuestro ser? Es a vuestra madre-mente
a quien os estáis estrechando, como un niño se estrecha al seno de su madre. No vayáis a suponer
que el pequeñísimo mundo que os circunda - la Tierra - que no es más que un grano
de arena en el Universo, es el universo mismo. Hay millones y millones
de tales mundos, y aun muchos mayores que él. Y aun hay millones de millones
de tales universos que existen en la Mente del Unico. Y aun en nuestro sistema
solar hay regiones y planos de vida muy superiores a los nuestros, y seres
comparados con los que nosotros somos lo que las amebas respecto al hombre.
Hay seres cuyos poderes y atributos son mucho más elevados que los del hombre,
y éste jamás ha soñado que pudieran existir. Más, a pesar de esto, esos seres fueron
en poco tiempo lo que nosotros ahora, y seremos un tiempo como ellos
son y aun superiores, porque tal es el destino del hombre, a juzgar por lo que
nos dicen los iluminados. La muerte no es real,
ni aun en sentido relativo: no es sino nacer en una vida nueva, y ascendemos
y seguiremos ascendiendo a planos de vida cada vez más elevados, durante
eones y eones de tiempo. El universo es nuestra casa, nuestro hogar y podemos explorarlo
hasta sus más lejanos confines, antes de la consumación de los
tiempos. Estamos en la mente del TODO y nuestras posibilidades y oportunidades
son infinitas, lo mismo en el tiempo que en el espacio. Y al fin
del gran ciclo de eones, cuando el TODO reabsorba sus creaciones en sí mismo,
marcharemos alegremente porque entonces serremos capaces de comprender la verdad
toda de ser UNO con el TODO. Esto es lo que nos afirman los iluminados, esos
que han avanzado tanto en el sendero de la realización. Y, en el entretanto,
estemos tranquilos y serenos; estamos seguros y protegidos por el Poder Infinito
del Padre - Madre - Mente. "En la Mente
del Padre - Madre, los hijos están en su hogar". El KYBALION. "No hay nadie
que no tenga padre y madre en el Universo". EL KYBALION. |
CAPITULO VII:
EL TODO EN TODO
"Si bien es
cierto que todo está en el TODO, no lo es menos que el TODO está en todas las cosas. El
que comprende esto debidamente, ha adquirido gran conocimiento". EL KYBALION. ¡Cuan a menudo se ha oído a la mayoría repetir la afirmación de
que su Deidad Ya hemos dado la enseñanza hermética concerniente a la
naturaleza mental del Universo - la verdad de que "el Universo es Mental,
sostenido en la mente del TODO". Como dice el "Kybalión en el pasaje citado:
"todas las cosas están en el TODO". Pero nótese también la siguiente afirmación
correlacionada: "Es igualmente cierto que el TODO está en todas las cosas".
Esta contradicción aparente es conciliable según la ley de la Paradoja. Es, además,
una afirmación hermética exacta sobre las relaciones que existen en el TODO y
su Universo mental. Ya hemos visto como es que todo está en el TODO;
examinemos ahora el segundo aspecto del asunto. La doctrina hermética indica que el TODO es inminente e
inherente al Universo, así como en toda parte, partícula, unidad o combinación, dentro
del universo. Los maestros suelen ilustrar este postulado, refiriéndose al
Principio de Correspondencia. El instructor pide al estudiante que forme una
imagen mental de algo, de una persona, una idea o alguna cosa que tenga forma
mental, siendo el ejemplo preferido el de un autor que se esté formando una idea
de los personajes, el de un pintor o escultor que esté creando la
imagen mental de lo que trata de expresar con su arte. En cada caso el estudiante
verá que, aunque la imagen tiene existencia y ser únicamente dentro de su propia
mente, sin embargo, el estudiante mismo, autor, pintor, o escultor es, en
cierto sentido, inmanente en dicha imagen. En otras palabras, toda la virtud,
vida, espíritu o realidad de la imagen mental se deriva de la "inmanente
mente" del pensador. Medítese esto un instante hasta que se comprenda bien la idea. Empleando otro ejemplo, podríamos decir que Otelo, Yago, Hamlet,
Lear, Ricardo III, etc., existieron en la mente de Sheakespeare en el momento
de su concepción o creación. Y, sin embargo, Shakespeare existió también dentro
de cada uno de esos personajes, dándoles su vitalidad, su espíritu y su acción. ¿Cuál es el espíritu de los personajes que conocemos como
Micawber, Oliverio Twist, Uriah Heep?..... ¿Es Carlos Dickens o tiene cada uno de
ellos un espíritu personal, independiente de su creador? ¿Tienen la Venus de Médicis, la Madonna Sixtina, el Apolo de Velvedere, espíritus y realidad propios o
representan los poderes mentales y espirituales de sus creadores? La Ley de la
Paradoja explica que ambas proposiciones son ciertas, consideradas desde los
puntos de vista apropiados. Micawber es, a la vez, Micawber y Dickens. Y
mientras puede decirse que Micawber es Dickens, Dickens no es idéntico a Micawber. El
hombre, como Micawber, puede exclamar: "El espíritu de mi creador me es
inherente, y, sin embargo, yo no soy Él". Esto es muy diferente de la
chocante semiverdad que clamorosamente anuncian algunos semisabios, diciendo: "yo
soy Dios". Imaginad al pobre Micawber o al ratero Uriah Heep exclamando: "Yo soy
Dickens", o a cualquier otro personaje de las obras de Shakespeare anunciando:
"Yo soy Shakespeare". El TODO está en la lombriz, pero la lombriz
está muy lejos de ser el TODO. Pero aunque la lombriz exista meramente como una
pequeña cosa, creada y teniendo su ser únicamente en la mente del TODO, el TODO es
inmanente a ella, así como en las partículas que la componen. ¿Puede haber algún
misterio mayor que el encerrado en esa proposición: "Todo está en el TODO
y el TODO está en todo?". El estudiante comprenderá, por supuesto, que las ilustraciones
dadas más arriba son necesariamente imperfectas e inadecuadas, porque representan
la creación de imágenes mentales en mentes finitas, mientras que el Universo es
la creación de una mente infinita, y la diferencia entre los dos polos las
separa. Y, sin embargo, es sólo cuestión de grado - el mismo Principio es el
que opera - el Principio de Correspondencia se manifiesta en cada una:
"Como arriba es abajo, como abajo es arriba". Y en proporción a la realización que obtenga el hombre de la
existencia del Espíritu Subyacente inmanente en su propio ser se elevará en la
escala de la vida. Esto es lo que significa el desarrollo espiritual; el
reconocimiento, la realización y la manifestación del Espíritu interno. Recuérdese
siempre esta definición (la del desenvolvimiento espiritual), porque contiene
la verdad de toda verdadera Religión. Existen muchos Planos del Ser, muchos subplanos de vida, muchos
grados de existencia en el Universo. Y todos dependen del adelanto de los
seres en la escala, cuyo punto más bajo es la materia más densa, estando el
Ser más elevado separado del Espíritu del TODO solo por una sutilísima división,
y por todas partes, a lo largo de esta escala de la vida, todo está en
movimiento. Todos están en el sendero, cuyo fin y meta es el TODO. Todo progreso
es una vuelta al hogar. Todo se mueve hacia arriba, adelante, a pesar de las
aparentes contradicciones. Éste es el mensaje del iluminado. La doctrina hermética concerniente al proceso de la creación
mental del Universo es que, al principio del ciclo creador, el TODO, en su aspecto
de ser, proyecta su voluntad hacia su aspecto de "Devenir" y el proceso
de la creación comienza. Se dice que este proceso se reduce a una disminución gradual de
intensidad vibratoria hasta que se alcanza un grado muy bajo de energía
vibrante, en cuyo punto se manifiesta la forma más densa posible de materia. Este
proceso se llama involución porque el TODO se "envuelve" en su
creación. Y esto tiene su correspondencia en los procesos mentales de un artista, escritor
o inventor, quien se "envuelve" tanto en su creación mental que
olvida casi completamente su propia existencia, pues en esos momentos "vive en su
creación". Si en vez de la palabra "envolverse" empleáramos la de
"absorberse", quizá se diera una idea más clara del significado que trata de sugerir. A este estado involucionario de la creación suele también
llamársele la "Emanación" de la energía divina, así como el estado
evolucionario se denomina "Absorción". Al polo más extremo del proceso creador,
se le considera como el más separado del TODO, en tanto que el principio del estado
evolutivo es mirado como un retorno de la oscilación del péndulo del Ritmo, como una
vuelta al hogar. La enseñanza es que durante la Efusión las vibraciones se van
amortiguando gradualmente hasta que el impulso amortiguador cesa por último,
y entonces se produce el retorno de la oscilación pendular. Pero existe esta
diferencia: que mientras en la efusión se manifiestan las fuerzas creadoras
compactamente, como un todo desde el comienzo mismo del estado evolutivo o de
"reabsorción" se manifiesta la ley de la individualización; esto es, la tendencia
a separarse en unidades de fuerza, de tal manera que lo que dejó al TODO como
no individualizada energía vuelve a su fuente originaria como
innumerables unidades de vida, altamente desarrolladas, que se han ido levantando cada
vez más alto en la escala por medio de la evolución física, mental y espiritual. Los antiguos herméticos empleaban la palabra
"meditación" para describir el proceso de la creación mental del Universo en la mente del TODO,
habiéndose empleado también frecuentemente la palabra "contemplación". Pero la idea que parece sugerir es la del empleo de la Atención
Divina. "Atención" es una palabra derivada de raíz latina, que
significa "alcanzar, llegar", y el acto de atención es realmente un
"alcance, una extensión" de la energía mental; de manera, pues, que comprenderemos
perfectamente el concepto si examinamos el verdadero significado de la atención. La doctrina hermética concerniente a la evolución es que el
TODO, habiendo meditado sobre el principio de la creación, y establecido así la
base material del Cosmos, pensándolo en la existencia, gradualmente va
despertándose de su meditación, y al hacerlo produce la manifestación del proceso
evolutivo, en los planos material, mental y espiritual, sucesivamente en orden.
Así empieza el movimiento ascendente, y todos los seres comienzan a dirigirse
hacia el Espíritu. La materia se va haciendo menos densa, las unidades
vienen a ser, las combinaciones se inician, la vida aparece y va manifestándose en
formas cada vez más elevadas y la mente se va haciendo más evidente, vibrando
todo cada vez más intensamente. En una palabra, el proceso entero de la evolución,
en todas sus fases, comienza y sigue de acuerdo con las leyes del proceso de
"absorción". Todo esto ocupa eones y eones de tiempo, estando compuesto cada
eón por millones de años; pero, según dice el iluminado, toda la creación,
incluyendo la involución y la evolución de un universo, no es más que un abrir
y cerrar de ojos para el TODO. Al final de innúmeros ciclos de eones de
tiempo el TODO retira su atención (contemplación) o meditación del Universo,
porque la Gran Obra ha terminado, y todo queda absorbido en Él de quien otrora
emergiera. Pero el misterio de los misterios es que el Espíritu de cada
alma no queda aniquilado, sino que se expande infinitamente, sumergiéndose uno
en otro el Creador y el Creado. Ésa es la voz de la iluminación. La iluminación expuesta sobre la meditación y el subsiguiente
despertar de ella del TOD no es, por supuesto, más que un intento de descripción
del proceso infinito, mediante un ejemplo finito. Pero, no obstante:
"Como arriba es abajo". La diferencia es solo de grado. Y así, como el TODO se despierta
de su meditación sobre el Universo, así también el hombre (a su debido
tiempo) cesará de manifestarse sobre el plano material y se irá retirando cada
vez más en el espíritu Interno, que, ciertamente, es el "Ego
Divino". Hay otra cosa más de la que deseamos hablar en esta lección, y
esto llega muy cerca del campo metafísico de especulación, aunque nuestro
propósito es simplemente el mostrar la frutilidad de tal especulación.
Aludimos a la pregunta que inevitablemente se presenta ante la mente de todos los
pensadores que se han aventurado a buscar la Verdad, la pregunta es: ¿Por qué creó el
TODO al Universo? Esta pregunta podrá ser formulada en diferente forma,
pero su esencia es siempre la misma. Mucho han luchado los hombres para contestársela, pero aún no se
posee respuesta alguna que merezca ese nombre. Algunos se han imaginado que el
TODO ganaría algo con ello, pero eso es absurdo, porque ¿qué es lo que podrá
obtener el TODO que ya no posea? Otros dicen que el TODO desea amar a algo, o que lo
había creado para divertirse, o porque estaba silo, o para manifestar su
poder. Pero todas esas respuestas son pueriles e infantiles y pertenecen a la
primera infancia del pensamiento. Algunos han tratado de explicar el misterio presumiendo que el
TODO se vio "compelido" a crear, en razón de su "naturaleza
interna", o su "instinto creador". Esa idea, si bien representa un adelanto sobre las otras, tiene
un punto débil. Si su "naturaleza interna o instinto creador" lo
impulsara a hacer algo, entonces la naturaleza interna o instinto creador sería el
Absoluto, en vez del TODO, y de ahí que la proposición falle por su misma base. Sin
embargo, el TODO crea y se manifiesta y parece encontrar cierta satisfacción al
hacerlo. Y es muy difícil escapar a la conclusión de que en algún grado infinito
tendría que tener algo que correspondiera a una naturaleza interna o instinto
creador en el hombre, con un deseo y Voluntad correspondientemente infinito.
No podría obrar si no quisiera hacerlo, no podría hacerlo a menos que lo
deseara, y no lo desearía si no obtuviera con ello una satisfacción. Y todas
estas cosas pertenecerían a una Naturaleza interna, y podría postularse su
existencia de acuerdo con la Ley de Correspondencia, tanto interna como
externa. Éste es el problema que yace en la raíz misma de la dificultad y la
dificultad que se encuentra en la misma raíz del problema. Estrictamente hablando, no puede decirse que haya ninguna
"razón'' para obrar, porque una razón implica una causa, y el todo está por encima de
la causa y del efecto, salvo cuando su voluntad misma se convierte en una
causa, en cuyo momento el principio se pone en movimiento. De manera, pues, que
no puede pensarse en el mismo asunto, porque como el mismo TODO es
incognoscible. Así como nos vemos obligados a decir simplemente: EL TODO ES, así
también sólo podemos decir que el TODO OBRA PORQUE OBRA. Y, en último
término, el TODO es la razón en sí misma, y puede decirse en verdad que Él es su propia
razón, su propia ley; su propio acto, mejor aún: Que el TODO, su razón, su
acto y su ley, son uno, siendo las palabras diferentes nombres de la misma
cosa. En opinión de los que esto escriben, la respuesta se halla encerrada en el
íntimo ser del TODO, en su ser secreto. La Ley de correspondencia, en nuestra
opinión, sólo llega al aspecto del TODO que denominamos el aspecto de devenir
o de estado. Tras ese aspecto está el de ser, en el cual todas las leyes se
pierden en la Ley, todos los principios en el Principio y el TODO, el
Principio y el Ser, son idénticos, uno y lo mismo. Por consiguiente, toda especulación metafísica sobre el punto es
fútil. Si nos ocupamos aquí de la cuestión es solo para mostrar que, si bien
reconocemos el hecho, reconocemos también lo absurdo de las respuestas dadas
por metafísicos y teólogos. En conclusión, podrá ser de interés para los estudiantes el
saber que en tanto que algunos de los antiguos y modernos instructores herméticos
se inclinan más bien a aplicar el Principio de Correspondencia a la cuestión,
que da por resultado la "naturaleza interna'', la leyenda dice que
Hermes, el Grande, cuando le fue hecha esa pregunta por algunos de sus más
avanzados estudiantes, contestó apretando los labios fuertemente y no diciendo una
palabra, como si indicara que no había respuesta. Pero también puede ser que
quisiera aplicar el axioma de esta filosofía que dice que "los labios de la
Sabiduría permanecen cerrados, excepto para los oídos del entendimiento'', en la
creencia de que aún sus más aventajados discípulos no poseían la comprensión
necesaria que los calificara para esa enseñanza. De cualquier manera, si Hermes
poseyó el Secreto no lo comunicó, y por lo menos en lo que al mundo concierne los
labios de Hermes están cerrados al respecto. Y si Hermes el Grande vaciló en
hablar, ¿quién sería el osado mortal que tratara de enseñarlo? Pero, recordémoslo, cualquiera que sea la respuesta de este
problema, si es que hay alguna, la verdad es que: "Si bien es cierto que todo
está en el TODO, no lo es menos que el TODO está en todas las cosas''. La proposición
en este punto es enfática. Y, para terminar, repetiremos las palabras de la cita:
"El que comprenda esto debidamente, ha adquirido gran conocimiento''. |
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CAPITULO XIII: GENERO "El género está en todo, todo tiene su principio masculino
y femenino; el género se manifiesta en todos los planos". |