TÉCNICA DE LA FUSIÓN

ALICE ANN BAILEY- MAESTRO TIBETANO 

Extractos del Tratado sobre los Siete Rayos (VOLUMEN II)

 

 

TÉCNICA DE LA FUSIÓN

 

Ahora, consideremos por un momento la Técnica de la Fusión. Las notas clave de las tres técnicas son:

Primer rayo Unidad Aislada.
Segundo rayo Razón Incluyente.
Tercer rayo Atributos Presentados.

Lo primero que hace el discípulo que trata de emplear estas técnicas es llegar a comprender (práctica, experimental y subjetivamente) la frase adecuada a su rayo. Explicaré o elucidaré cada una de ellas, forzosamente, en forma inadecuada, debido a la falta de comprensión y a la evolución limitada del discípulo medio, pero con el fin, en todos los casos, de hacer sugerencias.

 

 

La Unidad Aislada es esa etapa de conciencia en que el discípulo ve a la totalidad como una y se considera a sí mismo, no en forma teórica sino como un hecho verificado, identificado con ese todo. Constituye un todo que está aislado en la conciencia del hombre, pero no es el hombre mismo quien se considera aislado.

La palabra aislado se refiere a ese total organismo organizado, del cual el hombre puede sentirse parte y saber que lo es.

 

La palabra unidad expresa su relación con el todo. Es evidente que este todo es algo que debe comprenderse progresivamente. Para llevar a cabo esta comprensión progresiva, las grandes expansiones de conciencia, llamadas iniciaciones, han sido dispuestas temporariamente como un proceso forzado o acelerador. Esta comprensiva progresión del “aislamiento en la unidad” puede comenzar con el grupo, el medio ambiente o la nación del discípulo y, por medio de la correcta comprensión, le permitirá aislar todo el esquema divino o estructura viviente, e identificarse con él en forma activa y capaz.

Meditar sobre este tema tendrá como resultado:

1. Una definida iluminación de la mente, porque entonces se habrá unificado con la Mente Universal y todas las modalidades y los planes de Dios se le revelarán.

2. La imaginación creadora será evocada poderosamente en respuesta a esta revelación y los modos y métodos de colaboración se desarrollan en forma senciente, convirtiéndose el discípulo en un colaborador creador y no simplemente en un obediente servidor del Plan.

3. Entonces su vida estará inspirada por el deseo de servir a la humanidad y colaborar con los Custodios del Plan. Esto hará fluir plenamente la vida del alma, produciendo momentáneamente un violento conflicto entre los rayos de la personalidad y el del alma, pero también una constante subordinación de lo inferior a lo superior, de lo menor a lo mayor.

Nunca podré acentuar suficientemente que no me refiero al servicio normal y a la colaboración autoimpuesta del aspirante -colaboración fundada en la teoría y la determinación de comprobar que la teoría, el plan y el servicio, constituyen realidades evolutivas- sino a esa iluminación, creatividad e inspiración espontáneas, resultado del empleo de la Técnica de la Fusión por el alma -por el alma, no por el discípulo luchador que tiene aspiraciones. Aquí reside la clave del significado. En consecuencia, estamos tratando esa etapa de desarrollo en la cual, en profunda contemplación, el hombre se fusiona conscientemente con el alma, y esa alma en meditación, decide, proyecta y actúa. El hombre actúa como alma y ha podido vivir conscientemente como alma con cierta medida de éxito en el plano físico.

Esta técnica particular de meditación implica el empleo del centro de la cabeza, exige la capacidad de centrar la conciencia en la forma egoica, el cuerpo espiritual, y, al mismo tiempo, mantener la conciencia del alma, la conciencia mental y la conciencia cerebral -no es una tarea fácil para el neófito y está algo más allá del alcance de la mayoría de los estudiantes que leen estas palabras. Esta condición ha sido descripta como “el reflejo más intenso del hombre, aislado en Dios, lo cual es la negación del aislamiento y, sin embargo, el Todo separado de los demás Todos”. Cuando se ha logrado este estado de conciencia (y Patanjali lo insinúa en el último Libro de Aforismos) el discípulo llega a ser invencible en el plano físico, pues se ha unificado y vinculado totalmente con todos los aspectos de sí mismo en el Todo mayor, del cual es una parte, está fusionando todos los atributos y aunándose con el Todo, no simplemente subjetiva e inconscientemente (como lo están todos los seres humanos), sino con plena y consciente comprensión vigílica.

 

 

La Razón Incluyente es el tema de la meditación iniciática del discípulo de segundo rayo, la cual produce esa innata capacidad divina que permite captar en forma meticulosa los detalles del Todo presentido. Me resulta extremadamente difícil explicar, y para ustedes comprender, este amplio, aunque detallado reconocimiento o alcance universal. El segundo rayo ha sido denominado el Rayo del Conocimiento detallado, y donde ha sido empleado este término, lógicamente el principiante ha puesto el énfasis en la palabra detalle. Debería llamarse más bien: el Rayo de la Unidad detallada, o el Rayo del Canon Divino, o de la Belleza de las Relaciones, lo cual implica, por parte del discípulo, un grado más elevado de captación sintética.

Observarán que en las tres notas clave para la meditación avanzada, se llama la atención al discípulo sobre los ajustes que se vinculan y constituyen el todo cuando son puestos en relación entre sí. La palabra aislado y las palabras detalle y presentado parecerían indicar un reconocimiento separado, pero enfáticamente no es así. Simplemente indican y se refieren a la intrincada vida interna de la creación organizada de Dios, donde la conciencia (liberada de toda mezquindad y autocentralización material) ve no sólo la periferia del Todo, sino también la belleza y el propósito de cada aspecto de la estructura interna. Así como el ser humano común e irreflexivo sabe que es una persona de intrincado diseño, de múltiples organismos internos que producen un conglomerado de formas vivientes interrelacionadas, funcionando como una unidad, y de las cuales en realidad nada sabe, excepto su naturaleza general, así también el aspirante en el sendero de probación puede ver el todo del cual es similarmente una parte.

 

Del mismo modo que el inteligente estudioso de la humanidad y el pensador altamente culto conocen con mayor detalle y más plena comprensión las facultades generales y el propósito más detallado del todo organizado que llamamos hombre, así el discípulo en las primeras etapas de su carrera, en el sendero del discipulado, llega a ver y a captar los aspectos más amplios de las relaciones internas del organismo organizado mediante el cual la Deidad realiza Sus Planes y Propósitos.

 

 

Así como el médico entrenado, que es a la vez un sicólogo preparado (algo raro de hallar), examina el cuerpo humano y sus energías, así también el discípulo en las últimas etapas del Sendero capta los planes, propósitos e ideas materializados de Dios.

 

 

Esto es sólo un endeble esfuerzo de mi intento de demostrar la vastedad del conocimiento que se requiere cuando un hombre comienza a emplear estos tres pensamientos simiente en la meditación. La estructura viviente al expresar las ideas, la compleja belleza de las relaciones internas dentro de ese expresivo Todo, la circulación de la energía que está desarrollando la Idea divina, los puntos de fuerza y focales de energía que actúan como usinas de poder y de luz dentro de ese Todo, le son revelados al hombre que se le ha permitido como alma meditar sobre la frase razón incluyente.

La razón a la que aquí se refiere es esa comprensión pura, intuitiva e infalible, que capta simultáneamente la causa y el efecto, y ve el por qué, de dónde y con qué fin se mueven todas las cosas. No es posible para el aspirante meditar sobre estas palabras y obtener gran beneficio, porque meditará como mente que aspira, no como alma. No importa cuán grande sea su esfuerzo, lo que absorberá más su atención será lo material y no el canon y el aspecto conciencia. Cuando haya alcanzado la etapa en que pueda meditar como alma y mente, incluyendo también la reacción cerebral, entonces comprenderá el propósito de estas palabras y considerará el símbolo, la interna viviente estructura y las emergentes ideas conscientes, captándolas en forma sintética y con simultaneidad de recepción, que me resulta imposible exponer en palabras.

Quizás se pregunten aquí de qué sirve escribir sobre estas cosas y decir todo lo que he dicho en este tratado. Responderé:

En la actualidad existen algunos seres humanos y habrá un creciente número en las próximas dos décadas que -al captar la belleza de la idea presentada- serán instados por sus almas a trabajar hacia estos fines. Al hacerlo conseguirán elevar la conciencia de la entera familia humana.

La meditación empleada sobre los detalles sintéticos de la vida manifestada dará los siguientes resultados:

 

1. La comprensión de la verdadera significación de la Luz y la revelación del significado de lo que se denomina en los libros esotéricos “el corazón del Sol”, punto interno de la vida de todas las formas manifestadas. Se verá que la iluminación de la mente será directa e infalible y usurpará el lugar de las actuales creencias y conocimientos teóricos.

2. La imaginación creadora “arrojará luz”, en los lugares oscuros e inciertos, en el proceso creador incompleto. Entonces el hombre trabajará conscientemente en la luz como portador de Luz. Quizás lo que quiero significar surgirá con mayor claridad para algunos de ustedes si indico que el discípulo, por lo general, se ve a sí mismo como un punto intensificado de luz dentro de la luz del mundo, tratando de emplear esa luz (que en él es atómica, etérica y adquirida como alma) para llevar adelante el Plan.

3. Esto necesariamente intensifica el servicio que se presta “a quienes están en los lugares oscuros”. El discípulo tratará de llevarles ante todo la luz del conocimiento y luego la Luz de la Vida. Mediten profundamente sobre esta diferencia.

 

Tal vez les parezca muy simple meditar sobre la frase atributos presentados, y muy fácil para el aspirante medio comprenderla y contemplarla. Quizás esta aparente simplicidad se deba a que ustedes no comprenden el significado y la significación de la palabra atributo.

La meditación de tercer rayo concierne esencialmente a las fuerzas inherentes, y los estudiantes harían bien en reconocer el hecho de que existen cualidades y atributos inherentes o innatos en el Todo divino, que aún no han sido revelados ni expresados, como tampoco lo fueron las tendencias divinas en la mayoría de los seres humanos.

 

El hombre que está preparado para recibir la iniciación deberá ocuparse de estas energías misteriosas que surgen lentamente, pues será cada vez más consciente de ellas. Tiene que aprender a desempeñar la tarea de colaboración con esas grandes Vidas que trabajan en los niveles amorfos, que se ocupan del desenvolvimiento interno aunque desconocido dentro del Todo, y que sólo pueden presentir y hacer contacto aquellos que están en o acercándose al Sendero de Iniciación.

 

Existe un misterio dentro del misterio. Los cuatro rayos menores o rayos de atributo, tienen que ver con los atributos que vienen definida y lentamente a la expresión y a la fructificación -conocimiento, síntesis, belleza, ciencia, idealismo y orden.

Pero hay otros, en estado latente, muy detrás de la escena, que esperan el período y el momento apropiados (si se puede hablar de estas cosas en términos modernos) y éstos son los temas de esta meditación superior. Sólo aquellos que se han liberado de la esclavitud de los sentidos pueden meditar verdaderamente en esta forma. Los atributos de la Deidad pueden dividirse en tres grupos principales:

 

1. Los atributos que se van expresando -y surgen continuamente-, de los cuales vamos siendo conscientes tales constituirán las principales cualidades y atributos del cuarto reino de la naturaleza cuando el ciclo evolutivo haya realizado su trabajo.

2. Los atributos presentados son (empleando nuevamente la fraseología humana) los que fueron presentados a la conciencia del discípulo avanzado, y el ser humano común es incapaz de interpretar y comprender, siendo atributos del Reino de las Almas que caracterizarán a ese reino en sus etapas finales; están latentes y pueden ser comprendidos y llevados a la actividad gradualmente por quienes pueden actuar como almas.

3. Los atributos indefinidos son los percibidos por el Cristo, el Logos planetario y esas grandes Vidas de cuyas conciencias no tenemos el menor concepto (observen esta frase). No existen palabras para definir dichos atributos y es inútil hacer conjeturas respecto a su naturaleza ni cavilar sobre su significación. Están tan lejos de nuestra comprensión, como el sentido estético, la filantropía grupal y los estados mundiales, lo están en la conciencia del salvaje aborigen.

 

 

Referente al problema de los “atributos presentados” podría decirse que caracterizan al alma y no pueden expresarse hasta que el alma sea conscientemente conocida y logre el constante control, lo cual podría ser comprendido si se pone mayor atención a la palabra Amor, que es uno de los atributos presentados, y le correspondió a un gran Avatar como el Cristo captar y presentar a la humanidad su significación.

Tuvieron que transcurrir dos mil años para que este atributo presentado pudiera tomar tan sólo la forma que tiene en la conciencia de la familia humana, y quienes estudiamos los asuntos mundiales sabemos muy bien cuán desconocido es el verdadero amor. Aún hoy, en relación con todos los habitantes del planeta, hay sólo un grupo muy pequeño (pocos millones sería un cálculo optimista) que tiene una incipiente comprensión de lo que realmente es el amor de Dios.

El Amor es el atributo presentado que se está manifestando actualmente.

La Sabiduría empezó a emerger en la época del Buddha y fue el precursor específico del amor.

La Síntesis es otro de los atributos presentados, y sólo ahora demanda reconocimiento -que sólo puede evocar la respuesta de los hombres más evolucionados, aunque han transcurrido siglos desde que Platón se esforzó por describir cuán completo es el Todo y la complejidad de las ideas que han aparecido como expresión de ese Todo

 

Los, grandes Reveladores de los emergentes atributos divinos tales como Platón, el Buddha o el Cristo, difieren radicalmente de otros avatares en el sentido de que están constituidos de tal modo que son puntos focales a través de los cuales puede surgir un nuevo atributo presentado como una forma mental y por lo tanto hacer un impacto definido en las mentes de los pensadores de la raza.

Estos avatares son poseídos por el atributo, lo comprenden inteligentemente y son utilizados para introducirlo en la conciencia humana. Le sigue un extenso período de reajuste, desarrollo y surgimiento antes de que el atributo presentado se convierta en atributo expresado.

Los pocos comentarios que anteceden pueden servir para simplificar el concepto sobre estos temas abstractos y dar una mejor idea del verdadero alcance de estas meditaciones avanzadas.

El resultado de emplear esta meditación sobre los atributos presentados será:

1. Los atributos que se van expresando en cierta medida, alcanzarán intensificada vivencia en la cotidiana expresión en la vida del discípulo y, en consecuencia, en la vida de aquellos con quienes entra en contacto, lo cual constituirá las piedras que le permitirán cruzar el río de la vida por el que podrán descender los nuevos atributos que se presentarán en las Personas destinadas a revelarlos eventualmente al hombre.

Simbólicamente hablando, así como la meditación sobre la Razón Incluyente abre el camino al “corazón del Sol”, esta meditación atrae a ciertos agentes y fuerzas desde el “Sol central espiritual”, energías que hallan su punto focal por intermedio de algún Agente revelador. De este modo los problemas de los Avatares o de los Mensajeros del Altísimo, los Principios Personificados y los Reveladores del Atributo Divino, llegarán paulatinamente a ser comprendidos en una nueva luz y captados y considerados como posibles metas para ciertos tipos de hombres.

2. Este tema abre un amplio campo en el cual la imaginación creadora puede vagar y proveer una fuente fértil de expresión divina especializada. Cuanto más puro es el agente, mejor funcionará la imaginación, que es esencialmente la actividad planeada de la facultad de crear imágenes. Por su intermedio los sutiles atributos y propósitos divinos pueden ser presentados en alguna forma a las mentes de los hombres y así, con el tiempo, llegar a la expresión material. Esto implica la más elevada sensibilidad, el poder de responder intuitivamente, la capacidad intelectual para interpretar lo que se presiente, la atención enfocada a fin de “hacer descender” a la manifestación las nuevas potencialidades y posibilidades de la naturaleza divina, la estabilidad organizada y la vida pura. Mediten sobre esto.

3. A simple vista parecerá que el empleo de la imaginación creadora constituye en sí un campo definido para servir. El servicio más elevado que se puede prestar en este campo, del cual sabrán algo, es el servicio prestado por el Grupo de Contemplativos, vinculado con la Jerarquía planetaria interna, denominados en los libros antiguos Nirmanakayas.

Se ocupan totalmente de la tarea de captación sensible, y se esfuerzan por expresar los atributos presentados, que algún día serán tan familiares a los hombres (por lo menos teóricamente), como los atributos de Amor, Belleza y Síntesis, se están expresando gradualmente en la actualidad.

En un plano inferior, los que tratan de convertir las cualidades del alma en factores expresados en sus vidas, comienzan a realizar, en su propio nivel de conciencia, una tarea algo similar a la de los Divinos Contemplativos. Éste es un buen entrenamiento para el esfuerzo que tendrán que hacer a medida que se preparan para recibir la iniciación. Cuando ha sido dominada esta fácil lección (a muchos de ustedes les parecerá difícil) conduce inevitablemente a una mayor oportunidad para servir.

He dado suficiente información para pensar y reflexionar profundamente. He indicado una meta imposible de alcanzar ahora, pero que conduce oportunamente a esa absoluta fe que está basada en la visión y el conocimiento directos. He indicado brevemente las tres técnicas de Integración, Fusión y Dualidad, y he demostrado cómo, por medio de ellas, pueden ser fusionados y mezclados los tres rayos de la Personalidad, del Ego y de la Mónada, hasta que sea revelada la Deidad, la esencial vida divina, y la Triplicidad materializada sólo pueda verse eventualmente como Unidad. A continuación consideraremos algunos problemas de sicología, estudiándolos desde el punto de vista del alma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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