ESTUDIO SOBRE LA CONCIENCIA

(Una contribución a la psicología)

Dra. Annie Besant

 

 

 

 

 

ÍNDICE

Prólogo

PARTE PRIMERA

CONCIENCIA

INTRODUCCIÓN

ORÍGENES

ORIGEN DE LAS MÓNADAS

 

 

CAPÍTULO I

PREPARACIÓN DEL CAMPO

FORMACIÓN DEL ÁTOMO

ESPÍRITU MATERIA

LOS SUBPLANOS

LOS CINCO PLANOS

 

 

CAPÍTULO II

CONCIENCIA

SIGNIFICADO DE LA PALABRA

 

 

Digamos ahora qué entendemos por conciencia y veamos si el concepto de esta palabra puede tendernos el tan suspirado puente entre la conciencia y la materia, cuya construcción desespera al pensamiento moderno, y salvar el abismo señalado entre ambas.

 

Comencemos por una definición de términos: conciencia y vida son idénticas: son dos nombres distintos de una misma cosa, según se la mire interior o exteriormente. No hay vida sin conciencia: no hay conciencia sin vida. Cuando después de separarlas vagamente en el pensamiento, analizamos la distinción, advertimos que hemos llamado vida a la conciencia dirigida hacia el interior y conciencia a la vida dirigida hacia el exterior.

 

 

Cuando nuestra atención se fija en la unidad, decimos vida; y cuando en la multiplicidad, conciencia; pero olvidamos que la multiplicidad es la esencia de la materia en cuya reflejante superficie lo Uno se diversifica en lo Vario.

 

Al decir que la vida es "más o menos consciente" no pensamos abstractamente en la vida, sino en "algo viviente" más o menos conocedor de lo que le rodea. Este grado de conciencia depende del espesor y densidad del velo que la envuelve y separa de los demás seres vivientes. Si mentalmente aniquilamos este velo, aniquilaremos también la vida y tendremos el Todo en que se resuelven los opuestos.

 

Estas consideraciones nos guían al examen del siguiente punto: la conciencia implica la separación en dos aspectos de la fundamental y omnisubyacente UNIDAD. Lo mismo significa el moderno nombre de "percepción" que se le ha dado a la conciencia. Porque no cabe conciencia de por sí misma, suspendida por decirlo así en el vacío, pues conciencia implica forzosamente algo que sea consciente, y requiere por lo menos una dualidad.

 

De otro modo no existiría. La más sutil abstracción de conciencia entraña esta dualidad. La conciencia cesa en cuanto cesa el sentido de limitación, pues depende de la limitada existencia, y esencialmente se percata de la limitación y tan sólo secundariamente de los otros seres.

La percepción de los demás seres se inicia en el ser con lo que llamamos conciencia individual. Esta abstracta dualidad de conciencia-limitación, espíritu-materia, vida-forma, son términos inseparables que aparecen y desaparecen simultáneamente.

Existen tan sólo en relación recíproca y se resuelven en la necesariamente inmanifestada síntesis suprema de la Unidad. "Como arriba, así abajo". De nuevo hemos de pedir auxilio a lo de "abajo" y considerar la conciencia tal como aparece observada bajo el aspecto de la forma según la vemos en un mundo de seres conscientes.

La electricidad se manifiesta tan sólo como positiva o negativa, pues desaparece cuando ambas modalidades se neutralizan. En todas las cosas existe la electricidad neutra e inmanifestada, y de todas las cosas puede surgir, aunque no como exclusivamente positiva o exclusivamente negativa, sino siempre en balanceantes potenciales de ambas, en lucha una modalidad con otra, ansiosas de volver a la aparente nada que no es la nada, sino la común fuente de ambas.

Pero si esto es así ¿en donde está el abismo y qué necesidad hay de puente? La conciencia y la materia se influyen recíprocamente, porque son los dos constituyentes de un todo que aparecen cuando se desdoblan sin dejar de relacionarse y desaparecen al unirse. No existe la conciencia unitaria, pues toda conciencia requiere la íntima dualidad a semejanza de un imán cuyos dos polos se mantienen constantemente en relación recíproca.

 

Nosotros concebimos la conciencia como un algo separado y nos preguntamos cómo actúa sobre otro algo separado a que llamamos materia; pero no hay tal separación, sino desdoblamiento de dos aspectos inseparables de Aquello que sin ambos es inmanifestado ni puede manifestarse exclusivamente en uno o en otro aspecto, sino que se equilibra en ambos. No hay anverso sin reverso, ni arriba sin abajo, ni fuera sin dentro, ni espíritu sin materia. Se influyen recíprocamente porque son inseparables partes de una unidad que se manifiestan como dualidad en el espacio y en el tiempo.

 

EL abismo aparece cuando pensamos en espíritu absolutamente inmaterial y en el cuerpo absolutamente material, pues ni uno ni otro existen aislados. No hay espíritu sin materia que lo envuelva ni materia que no esté animada por el espíritu. El más elevado Yo tiene su película material, y aunque le llamemos espíritu por el predominio en él del aspecto conciencia, no por ello deja de tener su vibrante envoltura de materia de la que emana todo impulso capaz de afectar a envolturas sucesivas más densas.

Al decir esto no materializamos la conciencia, sino tan sólo reconocemos que los dos opuestos primarios, conciencia y materia, están íntimamente unidos y jamás separados ni aún en el ser más evolucionado.

La materia es limitación, y sin limitación no hay conciencia. Lejos de materializar la conciencia, la consideramos en concepto rigurosamente antitética a la materia; pero reconociendo que en toda entidad la materia va acompañada sin excepción de la conciencia.

El gas, la piedra, el metal, tienen vida y conciencia. Así el oxígeno se percata de la presencia del hidrógeno a determinada temperatura y se precipita en combinación con él.

Consideremos ahora la conciencia bajo el aspecto interno y veamos el significado de la frase: "La materia es limitación".

La conciencia es la única realidad en el más amplio significado de esta tan usada frase, de donde se sigue que toda realidad dimana de la conciencia que entraña lo potencial y lo actual. Se llama conciencia absoluta. Es el TODO, lo ETERNO, lo infinito, lo inmutable.

La conciencia de todas las cosas existentes en el tiempo y en el espacio es la Conciencia universal, el Uno, llamado por los induistas el Saguna BRAHMAN y el PRATYAG-ATMA; por los cristianos, DIOS; por los parsis, HORMUZD; y por los musulmanes ALLAH.

La conciencia contraída a determinado tiempo, corto o largo, y a determinado espacio, dilatado o reducido, es la conciencia individual de un Ser concreto, del Señor de uno o varios universos o de tal porción de un universo según sea el poder de su conciencia. Así, la porción del pensamiento universal que una conciencia separada pueda asimilarse completamente y en que pueda infundir su propia realidad, y la reconozca existente en sí mismo, será Su universo.

A cada universo le infunde su Señor una parte de su indestructible realidad, aunque el universo queda limitado y dirigido por el pensamiento de su superior, el Señor del Universo en que él existe como forma..................................

LAS MÓNADAS

 

 

CAPÍTULO III

LA POBLACIÓN DEL CAMPO

EL ÉXODO DE LAS MÓNADAS

EL TELAMEN

LOS SIETE RAYOS

LOS SERES BRILLANTES

 

 

CAPÍTULO IV

EL ÁTOMO PERMANENTE

LA ADHERENCIA DE LOS ÁTOMOS

LA TELA DE LA VIDA

ELECCIÓN DE LOS ÁTOMOS PERMANENTES

UTILIDAD DE LOS ÁTOMOS PERMANENTES

ACCIÓN DE LA MÓNADA EN LOS ÁTOMOS PERMANENTES

 

 

CAPÍTULO V

ALMAS GRUPALES

SIGNIFICADO DE LA FRASE

DIVISION DEL ALMA GRUPAL

 

 

 

CAPÍTULO VI

UNIDAD DE LA CONCIENCIA

LA CONCIENCIA UNA

UNIDAD DE LA CONCIENCIA FÍSICA

SIGNIFICADO DE LA CONCIENCIA FÍSICA

 

 

CAPÍTULO VII

MECANISMO DE LA CONCIENCIA

DESARROLLO DEL MECANISMO

EL CUERPO ASTRAL O CUERPO DE DESEOS

CORRESPONDENCIA ENTRE LAS RAZAS RAÍCES

 

 

CAPÍTULO VIII

PRIMERAS ETAPAS HUMANAS

LA TERCERA OLEADA DE VIDA

DESENVOLVIMIENTO HUMANO

ALMAS Y CUERPOS INCONGRUENTES

ALBOREO DE LA CONCIENCIA EN EL PLANO ASTRAL

 

 

 

CAPÍTULO IX

CONCIENCIA Y AUTOCONCIENCIA

CONCIENCIA

AUTOCONCIENCIA

LO REAL Y LO IRREAL

 

 

CAPÍTULO X

ESTADOS HUMANOS DE CONCIENCIA

LA SUBCONCIENCIA

LA CONCIENCIA VIGÍLICA

CONCIENCIA SUPRAFÍSICA

 

 

CAPÍTULO XI

ACTUACIÓN DE LA MÓNADA

CONSTRUCCIÓN DE LOS VEHÍCULOS

EL HOMBRE EVOLUCIONANTE

EL CUERPO PITUITARIO Y LA GLÁNDULA PINEAL

LAS VIAS DE LA CONCIENCIA

 

CAPÍTULO XII

NATURALEZA DE LA MEMORIA

EL GRAN YO Y LOS YOS MENORES

CAMBIOS EN LOS VEHÍCULOS Y EN LA CONCIENCIA

RECUERDOS

¿QUÉ ES LA MEMORIA?

RECUERDOS Y OLVIDOS

ATENCIÓN

LA CONCIENCIA ÚNICA

 

PARTE SEGUNDA

VOLUNTAD, DESEO Y EMOCIÓN

CAPÍTULO I

LA VOLUNTAD DE VIVIR

 

CAPÍTULO II

DESEO

NATURALEZA DEL DESEO

EL DESPERTAR DEL DESEO

RELACIÓN DEL DESEO CON EL PENSAMIENTO

DESEO, PENSAMIENTO Y ACCIÓN

ESCLAVIZANTE NATURALEZA DEL DESEO

ROMPIENDO LOS LAZOS

 

CAPÍTULO II

DESEO (continuación)

VEHÍCULO DEL DESEO

CONFLICTOS ENTRE EL DESEO Y EL PENSAMIENTO

LA VALÍA DEL IDEAL

PURIFICACIÓN DEL DESEO

 

CAPÍTULO IV

EMOCIÓN

GÉNESIS DE LA EMOCIÓN

INFLUENCIA DE LA EMOCIÓN EN LA FAMILIA

NACIMIENTO DE LAS VIRTUDES

LO JUSTO Y LO INJUSTO

VIRTUD Y FELICIDAD

TRANSMUTACIÓN DE LAS EMOCIONES EN VIRTUDES Y VICIOS

APLICACIÓN DE LA TEORÍA DE LA CONDUCTA

UTILIDAD DE LA EMOCIÓN

 

CAPÍTULO V

EMOCIÓN (continúa)

ADRIESTAMIENTO DE LA EMOCIÓN

DESVIADORA FUERZA DE LA EMOCIÓN

MEDIOS DE REGULAR LAS EMOCIONES

UTILIDAD DE LA EMOCIÓN

VALÍA DE LAS EMOCIONES EN LA EVOLUCIÓN

 

CAPÍTULO VI

LA VOLUNTAD

LIBERACIÓN DE LA VOLUNTAD

¿A QUÉ TANTA LUCHA?

PODER DE LA VOLUNTAD

MAGIA BLANCA Y NEGRA

PAZ

 

 

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