INVOCACIÓN

 

Que las Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad.

Que el Espíritu de Paz se difunda por el mundo.

Que el espíritu de colaboración una a los hombres de buena voluntad,

donde quiera que estén.

Que el olvido de agravios, por parte de todos los hombres,

sea la tónica de la época.

Que el poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres.

Que así sea, y cumplamos nuestra parte.

 

Que surjan los Señores de la Liberación.

Que traigan ayuda a los hijos de los hombres.

Que aparezca el Jinete del Lugar secreto,

y con Su venida, salve.

Ven, oh Todopoderoso.

 

Que las almas de los hombres despierten a la Luz.

Que permanezcan con intención masiva.

Que el Señor pronuncie el fíat:

¡Ha llegado a su fin el dolor!

Ven, oh Todopoderoso.

Ha llegado, para la Fuerza Salvadora, la hora de servir.

Que se difunda por el mundo, oh Todopoderoso.

 

Que la Luz, el Amor, el Poder y la Muerte,

Cumplan el propósito de Aquel Que Viene.

La Voluntad de salvar está presente.

El Amor para llevar a cabo la tarea, está ampliamente difundido.

La Ayuda activa de quienes conocen la verdad también está presente.

Ven, oh Todopoderoso, y fusiona a los tres.

Construye una muralla protectora.

El imperio del mal debe terminar ahora.

 

 

MAESTRO TIBETANO