EL CAMINO DEL MAGO

 

 

Salvador Navarro Zamorano

Quintín García Muñoz

 

 

 

 

 

 

   

 

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ETAPAS DE LA CREACIÓN MENTAL


CANTO I

Muchos años,
para ser mago son necesarios.
Y algunos peligros acechan al incauto.
Siempre la prudencia es conveniente.
Paso a paso, silenciosamente,
cultivando la mente.
La soledad y la oscuridad son precisas,
así como la tranquilidad.

Piensa el mago que no prospera,
pero si no se detiene, su ritmo acelera.
Lo que busca, tal vez no sea una quimera.
Pero ha de comprender
que, para magia hacer,
la mente ha de entender.

Aunque dicen que otros mundos hay,
la magia funciona
porque es sólo mente en cada persona.

Y esta frase que. perogrullada parece,
unos límites establece.

¿Mover una mesa?
¿Mover una piedra?
Si ello es posible, aquí no es el tema.
Pero, el mago ha de saber,
que su mente a otras vidas, podrá dar de beber.

Camino tras camino, senda tras senda,
es necesario recorrerlos
con suma paciencia.

Este es el primer paso:
estudio y más estudio del alma y las materias.
Pensamiento tras pensamiento
medita en su cabeza.

Durante treinta años,
con la fe por compañera,
busca lo que otros consiguieron,
desde las primeras Eras.

Pero, para llegar,
una cosa hay que saber:
que existe una meta
ignorada del común parecer.


Un cerebro que puede aprender posee un principio de inteligencia. Los requisitos son: una memoria de buen tamaño y una disposición interior que permita que los circuitos que establecen los millones de conexiones puedan ser cambiados por la experiencia de la vida. Se van estableciendo conexiones a medida que se aprende todo tipo de estrategias para la supervivencia. En el hombre, la parte del cerebro ocupada por circuitos vacíos cuando nace es mayor que en cualquier otro animal; eso es lo que se entiende por plasticidad del cerebro humano.

El sabio usa más de su cerebro y lo hace de una manera especial. La riqueza del pensamiento humano depende en un grado considerable del enorme número de fibras nerviosas que desembocan en cada abertura del cerebro humano. En este caso, cada puerta puede tener hasta cien mil fibras entrando en ella.

Circuitos, programación, computación, son términos extraños de aplicar a un órgano como el cerebro, formado en su mayor parte de agua y sin componentes electrónicos. El cerebro piensa, el ordenador calcula, pero ambos dispositivos parecen funcionar siguiendo los mismos pasos fundamentales en el razonamiento lógico.

Toda la aritmética y las matemáticas en general pueden ser reducidas a esos pasos fundamentales. Gran parte del pensamiento puede ser restringido también a tales pasos. Tan sólo las más altas escalas de la actividad creativa parecen desafiar a este análisis, aunque es posible que el pensamiento creativo pueda ser aminorado si logramos penetrar en la mente subconsciente para examinar el proceso que aparece a nivel consciente, como el destello de la iluminación o el golpe del genio.

La acción brutal, el automatismo animal, espantan las naturalezas delicadas y las arrojan en el aislamiento, en la zona de intelectualidad meditativa, que permite con el crecimiento consciente de la personalidad, la libre expansión del subconsciente, de ese algo sagrado que sube del instinto profundo hacia la luz inmensa.

El espectáculo de la naturaleza, se refleja en cada hombre, según el grado de su propia sensibilidad. La liquidez de las emociones sentidas, marca el número de fibras heridas, es decir, de sensaciones despertadas en el alma, al contacto con otra dimensión. Y es la vibración de esta sensibilidad la que marca la consciencia del espíritu.

Y el mago nace y se revela a este contacto con su alta y segura apreciación del conjunto, su percepción de las cosas, la intensidad de sus sensaciones, su rara sensibilidad, con una fecundidad de alma seguidora de un dios, una reserva inmensa de energías y una concepción armónica y rigurosa de todo cuanto se debe a la santidad y a la inmortalidad, las dos únicas formas de representación y traducción pura y noble de la vida.

El contacto con la naturaleza, con la reacción del medio, despierta en su alma nuevas emociones, una manera diferente de sentir esa naturaleza, una sensibilidad diferente para amarla, una fuente original de emotividad, como si el corazón de todas las cosas se revelase para palpitar acorde con el suyo, y el alma de la vida le hablase al oído.

¿Qué es una vocación? La revelación de una consciencia.

Poca gente sabe lo que es realmente un mago. Algunos han leído en libros cosas fantásticas y poco dignas de creer. Un mago está hecho como los demás hombres y todas las cualidades y virtudes que muestra no las ha adquirido únicamente en esta vida.

Un verdadero mago, en el sentido espiritual del término, es un ser que en primer lugar, conoce las verdades esenciales, no las que los humanos han escrito, sino lo que es esencial según la inteligencia. Debe haber tenido la voluntad de dominarse, dirigirse totalmente a sí mismo, y haberlo conseguido. Y todo esto sólo debe servirle para manifestar todas las cualidades del amor incondicional.

Un mago es altruista. Y nuestra desgracia es no discernir y desconfiar de sus conocimientos. Un mago nunca nos dirá que lo es, sino que dejará que lo comprendamos, porque no tiene interés en ser reconocido.

Para aquellos que han aceptado la vida espiritual, resulta difícil alcanzar un nivel de conciencia superior, y sobre todo, mantenerse en él. ¿En qué consiste la estabilidad? En no vacilar ante el caos, ante el mal, ante el desorden. Y para evitarlo, hay que desplazarse continuamente hasta las regiones en las que éste no pueda hacer daño. Como un microcosmos que somos, - hemos sido creados a imagen del Universo -, existe en nosotros una región en donde el mal ya no encuentra condiciones favorables de existencia. En ese espacio existe una luz con una intensidad de vibraciones tal, que todo lo que no está en armonía con ella es desintegrado.

No hay hombres libres, porque todos nacen esclavos dentro de esa fortaleza llamada sociedad, a cuyo servicio y defensa debe consagrar sus vidas; el Yo Superior está de antemano limitado y esclavizado por ese tirano anónimo llamado pueblo; la personalidad es absorbida por el monstruo de las cien cabezas que se llama colectividad; todo hombre nace actor de una tragedia: la lucha entre la Individualidad y la Personalidad. ¿Cómo liberarnos y liberar a los demás?

Podemos arrojar los mitos de nuestro cerebro, echarlos fuera de nuestro corazón, pero tiene mil tentáculos para herirnos o aprisionarnos y son: leyes, costumbres, obligaciones, recaudadores de impuestos, policías, soldados, para esclavizarnos, sacrificarnos y devorarnos. Y frente a eso no hay más que un deber: la rebelión. Todo mago es un rebelde contra todos y contra todo. El deber del mago es ir contra todos los muros materiales para derribarlos, viviendo fuera de todo orden social.

El Yo Superior, es la única fuerza real que reside en nosotros; todo lo demás es debilidad; nuestro Yo es la única realidad que poseemos, más allá comienza el mundo de las apariencias. Sumar el mundo en sí, es el deber del mago; sumarse al mundo es la virtud del hombre esclavo de sus pasiones, fundiéndose, borrándose, desapareciendo en la ola humana….ser un eslabón de la cadena que lo estrangula, y que asfixia al mundo; destino anónimo. Y el mago se alza ante ese destino como una roca contra la ola…y la rompe, y la domina.

El mago es un visionario contemplativo, absorto ante la velocidad de los acontecimientos que veía venir. Contempla compasivo el rebaño humano que, cuando se agrupa pierde su espiritualidad, no quedando en él más que los instintos. Y comprende que no hay una cosa más despreciable que obedecer, y es el poder de mandar. Como adorar es callar. La etimología del verbo adorar es: ponerse la mano sobre la boca. Es lo que hace el hombre esclavo de la materia y es pagado llenándole la boca de mendrugos de todas clases para ahogar su voz.

Muchos años,
para ser mago son necesarios.
Y algunos peligros acechan al incauto.
Siempre la prudencia es conveniente,
Paso a paso, silenciosamente,
cultivando la mente.
La soledad y la oscuridad son precisas,
así como la tranquilidad.

Una ventaja de ser animal social estriba en el hecho de que como persona no tiene necesidad de descubrirlo todo por sí misma. El hombre bajo un gobierno disfruta de una cierta dosis de orden y seguridad. Sin un ambiente social se ve como perdido, desamparado. Necesita la multitud para afirmarse. La sociedad afirma que ser para uno mismo es no ser casi nada.

Un gran individualista como lo es el mago, es nombrado para demostrar el valor de la libertad personal. Habla la lengua que la sociedad le ha proporcionado, usa su lógica y su ciencia, observa muchos principios éticos, utiliza los recursos prácticos y el conocimiento que esa sociedad le ha proporcionado.

Seguramente existe un estado óptimo de equilibrio. La lucha por la libertad y la dignidad es una defensa del hombre autónomo. Pero hay preguntas. ¿Quién debe decidir lo que es bueno para el hombre? ¿Quién lo hará y con qué finalidad? Algunas cosas se han convertido en “buenas” a lo largo de la historia evolutiva de la especie humana y se pueden utilizar para inducir a las personas a comportarse “por el bien de otros”.

Estos son los peligros que acechan al incauto. El discernimiento entre lo que es bueno y lo que conviene hacer. Por eso necesita cultivar la mente con la mayor delicadeza posible y hacerlo en la soledad y la oscuridad.

La soledad y la oscuridad son precisas.
Así como la tranquilidad.

El mago cuida de sus soledades: la interior y la exterior. Y el alma sola va batiendo sus alas buscando la playa eterna donde todo reposa. Playa lejana de la calma y el silencio, del olvido y de las sombras. Y en esa tranquilidad insondable, como una procesión de seres de luz sobre un mar de brasas, siente las rosas rojas del amor, creciendo en su corazón.

En la oscuridad de la noche los labios de un espíritu lo besa, es una boca hecha de perfumes y rayos; el amor siembra de recuerdos su vida y su alma va en peregrinaje a través de esa región de sacrificios buscando regiones etéreas de reposo y paz.

Piensa el mago que no prospera,
pero si no se detiene, su ritmo acelera.
Lo que busca, tal vez no sea una quimera.
Pero ha de comprender
que, para magia hacer,
la mente ha de entender.

Cuando el paisaje entra en nosotros da paso a nuevas creaciones. Revelarse como espíritu es la misión de cada mago; el cerebro creador que no revela su creación, moriría de asfixia; revelar es un gesto de liberación; reflejar sus mundos interiores; dar forma a las sensaciones que le llegan desde planos lejanos y, sin embargo, tan próximos.

Esa es una misión del mago: la proyección del mundo interior sobre el mundo material, por medio de símbolos; la objetivación de las cosas subjetivas; la traducción de lo intangible para el mundo visible.

¡De qué manera ama el mago este sol que fecundó con sus rayos las melodías profundas de su pensamiento! Él es eternamente conquistador de almas. Y nuestra tierra no será nunca estéril de peregrinos, mientras los magos del mundo puedan venir a meditar a la sombra de nuestros laureles recibiendo el beso de las mariposas sagradas.

Aunque dicen que otros mundos hay
la magia funciona
porque es sólo mente en cada persona.
Y esta frase que, perogrullada parece,
sus límites establece.
No es permitido a los espíritus pequeños la comunicación mental con los grandes espíritus; la excepcionalidad aísla.

El aislamiento es una zona sin control, contra la cual la ignorancia dispara siempre y no hiere jamás. Los magos, como los Cristos, son intangibles. Son inocentes tras su escudo de amor. La incomprensión es a los magos, lo que las nubes a los dioses; los ocultan de la vulgaridad: un refugio contra la mediocridad.

Quizá el cerebro humano empiece a evolucionar presionado por el desarrollo que la sociedad está experimentando. La historia de la vida apoya esta idea. El problema radica en que la evolución biológica trabaja muy lentamente; por regla general se requieren miles de años para alcanzar el nivel de un mago. Los materiales de base que produce cada persona son las pequeñas variaciones de uno a otro, al punto de que los hombres de ciencia apoyan la teoría de que son el resultado de cambios en las moléculas de ADN que existen en todas las células vivas. Entonces, ¿qué es lo que produce a un mago o a un genio? La mente. Y tenemos la segunda pregunta. Dice el poeta: parece sus límites establece. Es un parecer, no una afirmación. Y eso está dentro del misterio de las cosas. ¿El mago nace o se hace? Dice San Pablo que es por la gracia. Y dejo la respuesta en la boca de cada lector.

¿Mover una piedra?
¿Mover una mesa?
Si ello es posible, aquí no es el tema.
Pero el mago ha de saber,
Que su mente a otras vidas podrá dar de beber.

Aquí el poeta define la autenticidad de la Magia. No se trata de realizar prodigios ni lo que llamamos milagros.

Hasta finales del siglo XX, dos formas de inteligencia estaban trabajando conjuntamente: El cerebro humano y los ordenadores. ¿Y en este siglo? Se cree que aparecerá una máquina con la “inteligencia general de un ser humano medio, la cual empezará a educarse a sí misma y en unos cuantos meses podrá alcanzar el nivel de un genio. Y en unos cientos de años más tarde su poder será incalculable. Recordemos la película “Una odisea en el espacio”. Después de eso, “si tenemos suerte, puede que decida conservarnos como animales de compañía”.

Mientras se busca una solución, nos asalta un pensamiento: quizá el hombre pueda unir sus fuerzas a la del ordenador para crear un cerebro que combine la sabiduría acumulada de la mente humana con el poder de la máquina, al igual que cuando el cerebro de un reptil se combinó con la corteza cerebral del mamífero para formar un animal superior. Esta inteligencia híbrida sería progenitora de una nueva raza. Y no sería un fin sino un principio.

Los científicos que estudian el cerebro humano rastrean muchos de sus circuitos eléctricos y están empezando a comprender cómo está conectado interiormente y dónde almacena sus recuerdos y habilidades. Esto apenas ha comenzado, pero el ritmo de progresos es asombroso. Hay regiones cerebrales que emite esquemas eléctricos distintos según lo que el individuo estuviera mirando. Círculos, cuadrados, líneas rectas, cada cosa tenía su esquema especial de ondas eléctricas. Pronto sabremos de ondas especiales de excitación o exaltación y poder decir algo sobre pensamientos y sensaciones mentales, así como impresiones mnemotécnicas. Son pequeños pasos pero con una sola dirección. Cuando estos estudios sean capaces de captar el contenido de una mente, podrá transferirlo a la memoria de un ordenador. Podríamos asegurar que sería posible vivir en un ordenador, liberado de la carne mortal. La máquina será nuestro cuerpo y nosotros la mente de la máquina. Será una nueva forma de existencia diseñada para la vida en el futuro. Una forma de vida eterna, marcada por el silicio, fuera del ciclo de vida-muerte, con plena capacidad para viajar por el espacio hacia las estrellas.

¿Y el mago? No cabe en ese esquema frío y sin alma de un futuro mecanicista. Él es un profeta que se acuerda del futuro; él ha visto. ¿Dónde? No podría decirlo, pero eso lo han visto sus ojos, hechos a la indiferencia ante los sueños y a las contemplaciones de los prodigios.

El mago tiene el alma abierta a todos los vientos, como una caverna insondable en cuyo fondo negro canta, a veces, un ave perdida. El espanto divino lo posee, aunque no crea en la predestinación. Un dios habla por su boca. La verdad es como una antorcha prisionera de sus labios, agitada por los terribles vientos del misterio.

Y marcha hacia el futuro con la visión de un terrible Apocalipsis en las pupilas, llenas de la bruma confusa de la eternidad. La vida se extiende a su alrededor mientras da de beber a todos los sedientos que se le acerca con las manos tendidas. Y en sus palabras proféticas, gritan todos los hombres, en medio de la desolación de sus almas.

Camino tras camino, senda tras senda,
Es necesario recorrerlos con suma paciencia.
Este es el primer paso:
Estudio más estudio del alma y las materias.
Pensamiento tras pensamiento
medita en su cabeza.

La verdad está en nosotros y somos nosotros; fuera de ahí no hay verdad tangible. Toda la fuente del conocimiento está en nosotros; fuera, todo es ilusión. El mundo es un espejo y en él no hay más verdad que el Yo, esa es la verdad. Estamos solos en el mundo luchando por nuestra verdad; la verdad que está fuera de nosotros, no es verdad.
Dar la verdad a los otros es dar la nuestra propia, es decir, ofrecernos en sacrificio a la ingratitud de los demás; darles nuestra alma y el corazón. Dar nuestra riqueza mental a la ingratitud de otros corazones, es un delito contra nosotros mismos. Cada cual ha de vivir su verdad; eso es la vida. Por la defensa de la verdad, el mago no va a la gloria sino al calvario y a la redención, para seguir viviendo un periplo interminable de vidas hasta completar la rueda de las reencarnaciones.

Es posible que ahora pensemos: Todo esto es correcto, pero ¿qué podemos hacer con ello para nuestra vida interior? El grano de trigo de la parábola puede interpretarse como un pensamiento o un sentimiento. ¿Qué es un pensamiento o un sentimiento? Un grano insignificante que cuando es plantado en un suelo puro, desinteresado, intenso, y le damos buenas condiciones, será el punto de partida para iniciar el camino hacia la Luz


Durante treinta años,
con la fe por compañera,
busca lo que otros consiguieron
desde las primeras Eras.
Pero, para llegar,
una cosa hay que saber:
Que existe una meta
ignorada del común parecer.

El discípulo del mago no debe desear que su vida sea fácil para él ni para otros compañeros del sendero de la Luz. Un maestro procura que sus discípulos tengan las mayores dificultades al tiempo que les procura los mejores instrumentos para que sean vencidas. No se ha de contar con milagros. Esto parece misterioso, pero cuando se espera demasiado de un maestro de la Magia, lo estamos paralizando en su labor de enseñanza.

La vida no tiene más que dos caminos: el de la derrota y el del triunfo. Hay que utilizar los dos, servirnos de todos y de todo, y no servir a nadie ni a nada; ejercer la mayor cantidad posible de dominio espiritual y material sobre todo lo que nos rodea; sumar en sí el mundo; hacer de sí mismo el solo objeto y el único móvil de sus acciones, es el único fin de la vida de un mago. Lo demás es debilidad y mediocridad. El mago es solitario y su alma se levanta como una espada desafiando el poder de la Tierra.

Esa meta debe ser tan alta para que nadie alcance a ver la maravilla de combates internos que es su alma; jardín secreto, lleno de plantas raras de arte y meditación, cultivadas por él mismo para su propia riqueza, alzando entre el mundo y él una montaña de indiferencia, que lo libra del dolor, contagioso como una fiebre, creando la paz de su espíritu.

Mientras tanto, en el retiro silencioso de su espíritu escucha la voz interna del dios que vive en su interior:

“¿Qué es el silencio?

El silencio es la Nada, porque cuando llegas a esta etapa en la que todo es silencio, se te abren las puertas que te conducirán al encuentro con tu chispa divina, con tu luz, con tu Ser original. Se te abren la puerta de los dioses, la puerta de todos los que iniciaron este camino primero que tú. Te fundes con ellos. Y si tienes que regresar una y otra vez, lo harás para iluminar con tu luz, con tu Ser, a los que quedaron rezagados. Pues como somos inmortales nos podemos permitir esta riqueza de acción.

Si conseguimos lo anteriormente dicho no estaremos condenados al olvido de nuestras reencarnaciones anteriores, sino todo lo contrario: seremos conscientes de lo vivido y regresaremos porque queremos, retornamos por el bien de nuestros hermanos que aún no han sentido ni palpado la Luz”.

Escuchemos la voz interior del maestro: “Has puesto tierra en las plantas que sembraste para que el viento no las doblegue. Piensa que tú eres esta tierra, que hace que las plantas crezcan y de frutos.

A la tierra se la abona, o sea, se pone más nutrientes de los que ya tiene por naturaleza, para que fructifique con más rapidez.

Tú eres los nutrientes que necesita para que la chispa divina, que late dentro de cada uno de nosotros, se abra y florezca, igual que una flor en la primavera.

Para conseguir esto tienes que estar consciente, al acecho, igual que las águilas cuando buscan una presa, atenta a cada movimiento por insignificante que sea; a cada acción tuya, a cada pensamiento del día, tanto si es positivo como negativo, porque tú eres el motor que hace que todo lo que nos rodea siempre esté en acción, como una rueda que gira incansablemente, eternamente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SALVADOR NAVARRO ZAMORANO

OBRAS PUBLICADAS

Entre el silencio y los sueños (poemas)
Cuando aún es la noche (poemas)
Isla sonora (poemas)
Sexo. La energía básica  (ensayo)
El sermón de la montaña (espiritualismo)
Integración y evolución (didáctico)
33 meditaciones en Cristo  (mística)
Rumbo a la Eternidad  (esotérico)
La búsqueda del Ser (esotérico)
El cuerpo de Luz  (esotérico)
Los arcanos menores del Tarot  (cartomancia)
Eva. Desnudo de un mito (ensayo)
Tres estudios de mujer (psicológico)
Misterios revelados de la Kábala  (mística)
Los 32 Caminos del Árbol de la Vida (mística)
Reflexiones. La vida y los sueños   (ensayo)
Enseñanzas de un Maestro ignorado (ensayo)
Proceso a la espiritualidad (ensayo)
Manual del discípulo  (didáctico)
Seducción y otros ensayos (ensayos)
Experiencias de amor (místico)
Las estaciones del amor (filosófico)
Sobre la vida y la muerte (filosófico)
Prosas últimas   (pensamientos en prosa)
Aforismos místicos y literarios (aforismos)
Lecciones de una Escuela de Misterios (didáctico)
Monólogo de un hombre-dios (ensayo)
Cuentos de almas y amor (Cuentos) Isabel Navarro /Quintín
Desechos Humanos (Narración) Ruben Ávila/Isabel Navarro
Nueva Narrativa (Narraciones y poesía)Isabel Navarro/Q
Ensayo para una sola voz (Ensayo)
En el principio fue la Magia   (ensayo)
La puerta de los dioses   (ensayo)
La Memoria del tiempo Cuentos,Poesía Toni Coll/Isabel Nav.
El camino del Mago Ensayo Salvador&Quintín
Crónicas Ensayo Salvador&Quintín

 

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Quintin

Título Genero Coautor
Los Ciclos del Planeta Andría Novela  
Iniciación Novela  
Magia Blanca Novela  

Ingrid y John

"Unificación de las Almas"

Novela Quintín-María Eliana Aguilera Hormazábal
Plaza Baquedano Cuentos Quintín-María Eliana
Río Bellavista Cuentos Quintín-María Eliana
Parque Merced Cuentos Quintín-María Eliana
El Hijo de Osiris Novela  
Cuentos de almas y amor Cuentos Salvador Navarro Zamorano/Isabel Navarro Reynés
Nueva Narrativa Narraciones y Poemas Salvador Navarro Zamorano/Isabel Navarro Reynés
El camino del Mago Ensayo Salvador&Quintín
Crónicas Ensayo Salvador&Quintín

 

 

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